Te
alaben los pueblos, oh Dios; todos los pueblos te alaben. (Sal. 67:3).
Como cristianos deberíamos alabar a Dios más de lo que lo hacemos. Deberíamos poner en nuestras vidas más de la claridad de su amor. Al mirar a Jesús por la fe, su gozo y paz se reflejan en el rostro.
¡Cuán
fervientemente deberíamos tratar de relacionarnos con Dios para que nuestros
semblantes reflejen la luz de su amor! Cuando nuestras almas estén
vivificadas por el Espíritu Santo, ejerceremos una influencia elevadora
sobre otros que no conocen el gozo de la presencia de Cristo (SDA Bible
Commentary, tomo 3, pág. 1148).
El
Señor no se agrada de tener en su pueblo a una multitud de quejosos. Quiere que
se arrepientan de sus pecados para que gocen de la libertad de los hijos de
Dios. Entonces serán llenos de las alabanzas de Dios y serán una bendición para
otros.
El Señor Jesús fue ungido también para "…ordenar que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya" (Isa. 61:3).
"Para gloria
suya", de
Cristo Jesús. ¡Ojalá sea éste el motivo de nuestras vidas! Entonces cuidaríamos
hasta la expresión de nuestro rostro, nuestras palabras hasta el
tono de nuestra voz cuando hablamos (Id., tomo 4, págs. 1153, 1154).
La melodía de alabanza es la atmósfera del cielo; y cuando el cielo se pone en
contacto con la tierra, hay música y canto, "…alabanza y
voces de canto" (Isa. 51:3).
Haya cantos en el hogar, canciones dulces y puras, y habrá
menos
palabras de censura y más de alegría, esperanza y gozo...
Cuando nuestro Redentor nos conduce al umbral del Infinito, inundado con la gloria de Dios, podemos captar los temas de alabanza y agradecimiento que proceden del coro celestial que rodea el trono; y cuando en nuestros hogares se escuche el eco del canto de los ángeles, los corazones serán atraídos más cerca a los cantores celestiales. La comunión con el cielo comienza en la tierra. Aquí aprendemos su nota tónica
(Youth's Instructor, 29 de marzo, 1904). ELC 95
AUDIO. https://youtu.be/hbYA7q2UddI
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