viernes, 8 de mayo de 2026

08. GOZO Y CONSUELO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. (Sal. 119:103).

Dios nos ha dado en su Palabra una lámpara a los pies y una luz en el camino. Sus enseñanzas tienen un peso decisivo en nuestra prosperidad en todos los aspectos de la vida. Aun en las cosas temporales será una guía más sabia que cualquier otro consejero...

El aprecio hacia la Biblia crece a medida que se la estudia. A cualquier parte [de ella] que se dirija, el estudiante hallará desplegada la infinita sabiduría y el amor de Dios. Para el que está realmente convertido,

la Palabra de Dios es el gozo y el consuelo de su vida. El Espíritu de 

Dios le habla y su corazón llega a ser como un jardín bien regado.

No se ha planeado nada mejor para fortalecer el intelecto que el estudio de la Biblia. Ningún otro libro tiene tanto poder de elevar los pensamientos y dar vigor a las facultades como las amplias y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si se estudiara la Palabra de Dios como se debe, los hombres tendrían una grandeza de espíritu, una nobleza de carácter que raramente pueden verse en estos tiempos.

Ningún conocimiento es tan firme, tan consistente, tan abarcante como el que se obtiene del estudio de la Palabra de Dios. Si no hubiera ningún otro libro en todo el mundo, la Palabra de Dios, vivida mediante la gracia de Cristo, haría al hombre perfecto en este mundo, con un carácter apto para la vida futura, inmortal.

Los que estudian la Palabra, recibiéndola por fe como la verdad, y recibiéndola en el carácter, serán completos en Aquel que es todo en todos. Gracias a Dios por las posibilidades que ofrece a la humanidad.

"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin 

de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza" (Rom. 15:4).

"Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que

 tu aprovechamiento sea manifiesto a todos" (1 Tim. 4:15). 

"Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba 

se seca, y la flor se cae; más la palabra del Señor permanece para siempre…" (1 Ped. 1:24, 25). 

(Review and Herald, 11 de junio, 1908). ELC 136

AUDIO. https://youtu.be/EinvbvKR5o8

 

jueves, 7 de mayo de 2026

07. UNA AUDIENCIA CON EL ALTÍSIMO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. (1 Tes. 2:13).

La Biblia es la voz de Dios hablándonos tan ciertamente como si pudiéramos oírlo con 

nuestros oídos. La palabra del Dios viviente no está sólo escrita, sino que es hablada. 

¿Recibimos la Biblia como el oráculo de Dios? Si nos diésemos cuenta de la importancia de esta Palabra, ¡con qué respeto la abriríamos, y con qué fervor escudriñaríamos sus preceptos! La lectura y la contemplación de las Escrituras serían consideradas como una audiencia con el Altísimo.

La Palabra de Dios es un mensaje que debemos obedecer, un volumen para consultar a menudo y con cuidado, y con un espíritu deseoso de asimilar las verdades escritas para la admonición de aquellos a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

No debe ser descuidado en favor de cualquier otro libro. Si no seguimos los caminos de Dios necesitamos convertirnos. Si practicamos su Palabra esto originará una influencia elevadora en nuestra vida mental, moral y física... Cuando abramos la Biblia comparemos nuestras vidas con sus requerimientos, midiendo nuestro carácter con la gran norma moral de justicia (Manuscrito 30a, 1896).

La vida de Cristo, que da vida al mundo, está en su Palabra. Por su palabra Jesús sanó enfermedades y echó demonios; por su palabra calmó el mar y resucitó a los muertos; y la gente daba testimonio de que su palabra era con poder. Él hablaba la palabra de Dios como fue hablada por todos los profetas y maestros del Antiguo Testamento. La Biblia entera es una manifestación de Cristo. Es nuestra fuente de poder...

Sí, la Palabra de Dios es el pan de vida. Los que comen y digieren esta palabra, y la hacen participar de cada acción y de cada atributo del carácter, se fortalecen en la fuerza de Dios. Da un vigor inmortal al alma, perfecciona la experiencia cristiana y proporciona gozos que perdurarán eternamente (Review and Herald, 11 de junio, 1908). ELC 135

AUDIO. https://youtu.be/ATu4--cxRCs


miércoles, 6 de mayo de 2026

06. LA GRAN NORMA DE LO BUENO Y LO MALO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Tim. 3:16, 17).

En la Palabra de Dios están todos los requisitos para el perfeccionamiento del hombre de Dios. Es como una tesorería llena de mercadería valiosa y preciosa, pero no apreciamos sus riquezas ni nos damos cuenta de la necesidad de investigar las Escrituras por nosotros mismos. 

Muchos descuidan el estudio de la Palabra de Dios para atender intereses seculares o para gozar de placeres efímeros... Oh, bien podríamos dejar a un lado todo lo que sea de carácter terreno, antes que la investigación de la Palabra de Dios, que puede hacernos sabios para vida eterna.

"Inspirada por Dios", puede "hacer sabio para la salvación" (vers. 15), haciendo al "hombre de Dios... perfecto, enteramente preparado para toda buena obra": el Libro de los libros tiene el máximo derecho a nuestra reverente atención...

En la búsqueda de las verdades reveladas por el cielo, el Espíritu de Dios es puesto en íntima relación con el sincero investigador de las Escrituras. La comprensión de la voluntad revelada de Dios ensancha la mente, la expande, la eleva y la dota de nuevo vigor, poniendo sus facultades en contacto con la maravillosa verdad...

La Biblia da al verdadero investigador de la verdad una avanzada disciplina mental y él sale de la contemplación de las cosas divinas con sus facultades enriquecidas; el yo es humillado mientras Dios y su verdad revelada son exaltados. Es debido a que los hombres no se relacionan con las preciosas historias de la Biblia porque hay tanto ensalzamiento del hombre y se honra tan poco a Dios (Signs of the Times, 30 de enero, 1893).

La Biblia es la gran norma del bien y el mal que define claramente el pecado y la santidad. Sus principios vivientes, al correr por nuestras vidas como hilos de oro, constituyen nuestra única salvaguardia en la prueba y en la tentación (Review and Herald, 11 de junio, 1908). ELC 134

AUDIO. https://youtu.be/U8PpkUnZ10Q