miércoles, 13 de mayo de 2026

13. TRABAJO DE CORAZÓN. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)


He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. (Sal. 51:6).

La verdad debe llegar a ser la verdad para el que la recibe para todo intento y propósito. Debería estar impresa en el corazón. "Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación" (Rom. 10:10). "…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas…" (Mar. 12:30).

Este es el servicio que Dios acepta. Nada que sea menos que esto es considerado por él como la religión pura y sin mácula. El corazón es la ciudadela del ser, y hasta que no esté completamente del lado del Señor el enemigo ganará continuas victorias sobre nosotros mediante sus tentaciones sutiles...

Se ha hecho abundante y plena provisión para que tengamos misericordia, gracia y paz. ¿Por qué, pues, actúan los seres humanos como si pensaran que la verdad es un yugo de servidumbre? Es porque el corazón nunca ha gustado y visto que el Señor es bueno (Review and Herald, 29 de marzo, 1906).

El mundo está lleno de enseñanzas falsas y si no investigamos resueltamente las Escrituras por nosotros mismos, aceptaremos los errores del mundo en lugar de la verdad, adoptaremos sus costumbres y engañaremos nuestros propios corazones. Sus doctrinas y costumbres están en desacuerdo con la verdad de Dios...

Es un asunto de la mayor importancia e interés para nosotros el que entendamos qué es la verdad, y nuestras peticiones deberían elevarse con intenso fervor para ser guiados a toda verdad (Id., 6 de junio, 1911)...

Cuando la verdad, tal como está en Jesús, modele nuestros caracteres; se verá que es de veras la verdad. Al ser contemplada por el creyente, aumentará en resplandor, brillando en su belleza original.

 Aumentará de valor. Despertará y vivificará la mente y subyugará el carácter egoísta y no con una vulgaridad que no es cristiana. Elevará nuestras aspiraciones y nos capacitará para alcanzar la norma perfecta de santidad (Id., 14 de febrero, 1899). ELC 141

AUDIO. https://youtu.be/Pq3gnoQSX2o

 

martes, 12 de mayo de 2026

12. EL AYUDADOR DIVINO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el 

Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. (1Cor. 2:10).

Cuanto más nos atengamos a la sencillez de la verdad, con tanta mayor seguridad comprenderemos su profundo significado. Si el corazón está bajo la inspiración del Espíritu de Dios puede decir: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples" (Sal. 119:130).

Esto significa que la palabra es interpretada por el Espíritu Santo, y el

estudiante recibe más de lo que obtendría si tan sólo la leyera con atención. 

No es la mera letra de las palabras lo que da luz y entendimiento, sino que la 

Palabra es escrita de una manera especial en el corazón, aplicada por el Espíritu Santo. 

Cuando se comunica la luz a otros, la mente y el corazón 

consagrados reciben una mayor medida de comprensión...

Cuanto más lugar uno le dé a la entrada de la Palabra de Dios, tanto más será enriquecido intelectual y espiritualmente. Tendrá un juicio más claro y menos torcido y su visión será más abarcante. Su estima de las cosas espirituales será más correcta. Su entendimiento, bajo el poder eficaz del Espíritu Santo, se ejercerá para asimilar la verdad obteniendo de ello un beneficio personal, fortaleciendo el alma para que realice obras de abnegación.

Agradezco al Señor con corazón, alma y voz porque él puede, mediante la entrada de la Palabra en el corazón, aumentar nuestras facultades para entender distinta y claramente, no sólo las cosas espirituales sino también las materiales con las cuales estamos relacionados. La gracia santificadora de Dios sobre la mente humana santifica los poderes del raciocinio.

Siempre se preguntará: ¿Honrará a Dios este acto que estoy por realizar? Siempre habrá un espíritu sumiso y de profunda humildad y se pondrá menos confianza en la sabiduría humana y mucho más en la búsqueda de Dios con la humilde oración: Enséñame tu camino y tu voluntad. Y el Señor creará una corriente de pensamiento que será sabio seguir (Carta 144, 1898). ELC 140

AUDIO. https://youtu.be/ckjSDmi8zXU

 

lunes, 11 de mayo de 2026

11. COMO ESTUDIAR LA BIBLIA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)


Escudriñad las Escrituras; Porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
 la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. (Juan 5:39).

No es suficiente estudiar la Biblia como se estudian los otros libros. Para entenderla con certeza el Espíritu Santo debe mover el corazón del investigador. El mismo Espíritu que inspiró la Palabra debe inspirar al lector de la Palabra. Entonces se oirá la voz del cielo. "Tu palabra, oh Dios, es verdad", será el lenguaje del alma.

La mera lectura de la Palabra no logrará el resultado designado por el cielo; debe estudiarse 

y acariciarse con el corazón. El conocimiento de Dios no se obtiene sin esfuerzo mental. 

Debemos estudiar con diligencia la Biblia, pidiéndole a Dios la ayuda del Espíritu Santo para que podamos entender su Palabra. Deberíamos tomar un versículo y concentrar la mente para descubrir el pensamiento que Dios encerró en ese versículo para nosotros, y luego meditar en ese pensamiento hasta hacerlo nuestro, así sabremos "qué dice el Señor".

No hay sino poco provecho de la lectura apresurada de las Escrituras. Puede leerse toda la Biblia y sin embargo dejar de ver su belleza o de comprender su significado profundo y oculto. Un pasaje estudiado hasta que su significado es claro para la mente y su relación con el plan de salvación es evidente, es de más valor que la lectura detenida de muchos capítulos sin tener ningún propósito definido y sin obtener ninguna instrucción positiva. Llevad con vosotros vuestra Biblia.

Apenas tengáis la oportunidad, leedla: fijad los textos en vuestra memoria. Aun cuando estéis caminando por las calles podéis leer un pasaje y meditar en él, fijándolo así en la mente (Review and Herald, 11 de junio, 1908)...

El estudio de la Biblia y la comunión diaria con Jesús nos darán nociones bien definidas 

de responsabilidad personal y fuerza para subsistir en el día de la prueba y la tentación 

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 101). ELC 139

AUDIO. https://youtu.be/mqPf2I-5wOI