domingo, 10 de mayo de 2026

10. LA FUENTE DE SABIDURÍA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW

 

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos

 los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre. (Sal. 111:10).

Es una gran cosa ser sabios para con Dios. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Esto es educación del corazón y es más importante que la educación que se obtiene meramente de los libros.

Es bueno y esencial obtener un conocimiento del mundo en que vivimos, pero si dejamos la eternidad fuera de nuestros cálculos haremos un fracaso del cual nunca podremos resarcirnos. Será como el conocimiento obtenido comiendo el fruto del árbol prohibido...

¿Qué puede saber a ciencia cierta el más versado erudito sin un conocimiento de la Palabra de Dios? Sin la educación que está en la Biblia, ¿cómo podremos alcanzar el mundo venidero donde estaremos en la presencia de Dios y veremos su rostro?

Nada de la sabiduría de este mundo, del conocimiento libresco, presenta un fundamento verdadero y seguro sobre el cual podamos edificar para la eternidad. Nada sino el pan del cielo satisface el hambre espiritual. "Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo". "El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida" (Juan 6:33, 63).

Como una alegre luz esta promesa brilla entre las tinieblas morales. Al comer las 

palabras de Cristo estamos comiendo el pan de vida que imparte vitalidad espiritual.

La palabra del único Dios verdadero es infalible.  Sabiduría, santidad, poder y amor 

infinitos están combinados para señalarnos la norma con la cual Dios mide el carácter.  

La Palabra de Dios define tan claramente la ley de su reino que nadie necesita andar en tinieblas. Su ley es el trasunto de su carácter. Es la norma que todos deben alcanzar si quieren entrar en el reino de Dios.

Nadie tiene necesidad de andar en incertidumbre... La ley de Dios no ha sido abolida. Perdurará durante la eternidad. Fue magnificada por la muerte de Cristo, y el pecado quedó expuesto en su verdadero carácter (Manuscrito 15,1898). ELC 138

AUDIO. https://youtu.be/KrjjrMLJ2mk


sábado, 9 de mayo de 2026

09. UNA SALVAGUARDIA CONTRA EL ENEMIGO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán. (Sal. 37:31).

Muchos pecan inesperadamente, por haber dejado de estudiar las Escrituras. 

Bajaron la guardia y Satanás halló en ellos una presa fácil (Carta 1, 1904).

Maravillosas posibilidades están abiertas para aquellos que echan mano de las seguras promesas 

de la Palabra de Dios. Hay gloriosas verdades que se presentarán ante el pueblo de Dios.

Privilegios y deberes que ni se imaginan que están en la Biblia serán abiertos ante ellos. Al seguir por la senda de la humilde obediencia, haciendo su voluntad, conocerán más y más de los oráculos de Dios...

La preciosa fe inspirada por Dios imparte fuerza y nobleza de carácter. Al espaciarse sobre su bondad, su misericordia y su amor habrá una percepción mayor aún de la verdad y un deseo más elevado y más santo de pureza de corazón y limpieza de pensamiento.

El alma que more en la pura atmósfera del pensamiento santo es transformada por la relación con Dios mediante el estudio de su Palabra. La verdad es tan grande, tan abarcante, tan profunda y tan amplia que el yo se pierde de vista.

 El corazón es ablandado y subyugado en humildad, bondad y amor. Y las facultades naturales son aumentadas debido a la santa obediencia. Por el estudio de las palabras de vida los estudiantes salen con mentes más amplias, elevadas y ennoblecidas (Testimonies, tomo 8, págs. 322, 323)...

Las mentes jóvenes no alcanzan su desarrollo más noble cuando descuidan la fuente superior de sabiduría: la Palabra de Dios... El que abre la mente y el corazón a la contemplación de estos temas, nunca se conformará con temas triviales y que producen excitación.

Es difícil estimar la importancia de procurar un conocimiento cabal de las Escrituras... La Biblia exige nuestra atención más reverente. No debemos quedar satisfechos con un conocimiento superficial, sino procurar aprender el pleno significado de las palabras de verdad, beber profundamente del espíritu de los Santos Oráculos (Consejos para los maestros, pág. 107). ELC 137

AUDIO. https://youtu.be/MWDgwwDEpWY

 

viernes, 8 de mayo de 2026

08. GOZO Y CONSUELO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. (Sal. 119:103).

Dios nos ha dado en su Palabra una lámpara a los pies y una luz en el camino. Sus enseñanzas tienen un peso decisivo en nuestra prosperidad en todos los aspectos de la vida. Aun en las cosas temporales será una guía más sabia que cualquier otro consejero...

El aprecio hacia la Biblia crece a medida que se la estudia. A cualquier parte [de ella] que se dirija, el estudiante hallará desplegada la infinita sabiduría y el amor de Dios. Para el que está realmente convertido,

la Palabra de Dios es el gozo y el consuelo de su vida. El Espíritu de 

Dios le habla y su corazón llega a ser como un jardín bien regado.

No se ha planeado nada mejor para fortalecer el intelecto que el estudio de la Biblia. Ningún otro libro tiene tanto poder de elevar los pensamientos y dar vigor a las facultades como las amplias y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si se estudiara la Palabra de Dios como se debe, los hombres tendrían una grandeza de espíritu, una nobleza de carácter que raramente pueden verse en estos tiempos.

Ningún conocimiento es tan firme, tan consistente, tan abarcante como el que se obtiene del estudio de la Palabra de Dios. Si no hubiera ningún otro libro en todo el mundo, la Palabra de Dios, vivida mediante la gracia de Cristo, haría al hombre perfecto en este mundo, con un carácter apto para la vida futura, inmortal.

Los que estudian la Palabra, recibiéndola por fe como la verdad, y recibiéndola en el carácter, serán completos en Aquel que es todo en todos. Gracias a Dios por las posibilidades que ofrece a la humanidad.

"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin 

de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza" (Rom. 15:4).

"Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que

 tu aprovechamiento sea manifiesto a todos" (1 Tim. 4:15). 

"Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba 

se seca, y la flor se cae; más la palabra del Señor permanece para siempre…" (1 Ped. 1:24, 25). 

(Review and Herald, 11 de junio, 1908). ELC 136

AUDIO. https://youtu.be/EinvbvKR5o8