jueves, 28 de mayo de 2026

28. LLENOS DE TODA LA PLENITUD. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, 

para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. (Efe. 3:19).

Solamente aquellos que obedecen a Dios en forma plena e implícita serán aptos para las mansiones celestiales. Dios sabe que no apreciaríamos sus preciosos dones si no fuéramos perfectamente sumisos en obedecerle y no tuviéramos la mira puesta en su gloria...

Cualquiera sea vuestro temperamento, vuestras tendencias hereditarias y cultivadas, hay un carácter que debe ser formado según el modelo divino. No tenemos excusa para conservar nuestro propio molde y carácter naturales, porque Cristo murió para que podamos tener su imagen e inscripción.

No podemos retener nuestro propio yo y ser llenados de la plenitud de Dios. Debemos vaciarnos del yo. Si hemos de ganar finalmente el cielo será solamente mediante la renuncia al yo y recibiendo la mente, el espíritu y la voluntad de Cristo Jesús...

¿Estamos dispuestos a pagar el precio de la vida eterna? ¿Estamos dispuestos a sentarnos y a contar el costo, si vale el cielo la pena de un sacrificio tal como la muerte al yo y el dejar que nuestra voluntad se doblegue y se modele en perfecta conformidad con la voluntad de Dios? 

Hasta que esto no ocurra, no experimentaremos en nosotros la gracia transformadora de Dios. Tan pronto nosotros entregamos nuestra naturaleza vacía al Señor Jesús y a su causa, él llenará el vacío con su Santo Espíritu.

Podemos pues creer que nos dará de su plenitud. Él no quiere que perezcamos. No necesitamos 

de Dios con mayor urgencia de lo que él desea que todo lo que somos sea consagrado a su servicio...

La eternidad es sin fin. Nuestra vida aquí es un breve período cuanto más, ¿y por qué y por quién estamos viviendo y trabajando? ¿Cuál será el resultado de todo?  Necesitamos diariamente la religión de Cristo...

 Aunque él sentía toda la fuerza de la pasión de la humanidad, nunca cedió a la tentación de hacer un solo acto que no fuera puro, elevador y ennoblecedor (Manuscrito 73, sin fecha). ELC 156

AUDIO. https://youtu.be/fL-e_HsK39I


miércoles, 27 de mayo de 2026

27. LA HUELLA DEL CIELO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

…Mira, haz todas las cosas conforme el modelo que se te ha mostrado en el monte. (Heb. 8:5).

El Señor dio una importante lección a su pueblo para todas las edades cuando instruyó a Moisés en el monte en cuanto a la construcción del tabernáculo. En esa obra exigió la perfección en cada detalle.

Al aumentar la maldad del mundo y al desarrollarse plenamente y al ser ampliamente aceptadas las enseñanzas del maligno, las enseñanzas de Cristo deben resaltar ejemplificadas en las vidas de hombres y mujeres convertidos...

En todo aquello en lo cual los cristianos ponen mano debería estar entretejido el pensamiento de la vida eterna. Si la obra realizada es agrícola o mecánica en su naturaleza, aún puede serlo según el modelo de lo celestial...

Mediante la gracia de Cristo se ha hecho toda provisión para el perfeccionamiento de caracteres semejantes al de Cristo, y Dios es honrado cuando su pueblo revela los principios del cielo en todo su trato social o comercial...

El Señor exige rectitud en los asuntos más pequeños como en los más grandes. Los que serán finalmente aceptados como miembros de la corte celestial serán hombres y mujeres que aquí en la tierra hayan tratado de poner el sello del cielo en sus labores terrenales.

Para que el tabernáculo terrenal pudiera representar al celestial debía ser perfecto en todas sus partes, y debía seguir en todos sus detalles el modelo celestial. Así ocurre también con los caracteres de los que finalmente serán aceptados a la vista del cielo.

El Hijo de Dios vino a la tierra para que en él, hombres y mujeres pudieran tener 

una representación de los caracteres perfectos que Dios solamente podrá aceptar...

El alma que acepte las virtudes del carácter de Cristo y se apropie de los méritos de su vida es tan preciosa a la vista de Dios como lo fue su amado Hijo (Review and Herald, 11 de enero, 1912). ELC 155

AUDIO. https://youtu.be/CgtXxeQJ1_8

 

martes, 26 de mayo de 2026

26. LA MEDIDA DE RESPONSABILIDAD. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:6,7).

El grado de luz dada es la medida de la responsabilidad. El camino al cielo resultará claro para todos los que sean fieles en el empleo del conocimiento que puedan obtener con respecto a la vida futura... Miremos el primer acto de transgresión en el Edén.

A Adán y Eva les habían sido presentadas claramente las leyes del Paraíso, con un castigo en cada caso de desobediencia voluntaria. Ellos desobedecieron y la desobediencia trajo su seguro resultado. La muerte entró en el mundo.

La transgresión es la desobediencia a las órdenes de Dios. Si se hubiese seguido esas órdenes no hubiera habido pecado. La pena de la transgresión es siempre la muerte. Cristo conjuró la inmediata ejecución de la sentencia dando su vida por el hombre... El hombre recibe la vida al recibir a Cristo.

La justicia requiere que los hombres tengan luz, y también exige que el que se niegue a caminar en 

la luz dada por el cielo -y la revelación de esa luz costó la muerte del Hijo de Dios- reciba el castigo.

Es un principio de justicia que la culpa del pecador sea proporcional al conocimiento dado y no usado, o mal usado. Dios espera que los seres humanos caminen en la luz, que testifiquen delante de los ángeles y los hombres que ellos reconocen en Cristo la gran propiciación por el pecado y que consideran el sacrificio como su mayor bendición.

Mirar con indiferencia este sacrificio es abusar de la misericordia del Padre. 

Los hombres deben aceptar el sacrificio, reconociendo la validez de la ofrenda...

El sacrificio del Hijo de Dios realizado para salvar a la humanidad caída, tendrá validez

constrictiva sobre el ser humano durante el tiempo actual y durante la eternidad...

Algunos reciben más luz que otros. Cada uno será juzgado por la luz que haya recibido... 

Dios espera que consideréis sagrada la luz que os ha dado. (carta 180, 1902). ELC 154

AUDIO. https://youtu.be/BnuwOZibkoM