martes, 8 de septiembre de 2026

08. PELIGROS EN LA SENDA DE LA VIDA. IX. EN LOS LUGARES CELESTIALES.

Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen. (Sal. 17:5).

Ahora más que en cualquier otro tiempo los caminos de la vida están obstruidos con peligros que no alcanzo a describir. Por un sólo desvío de la senda del principio santificado, Satanás obtiene una ventaja y nos conduce más y más lejos de la justicia y de la verdad...

Para ningún alma viviente, sea joven o adulto, hay seguridad frente a las tentaciones de Satanás, y aquellos que eligen unirse con los impíos absorberán de su espíritu y mostrarán frutos parecidos.

La única seguridad para cualquiera de nosotros consiste en andar humildemente con Dios, en ir por donde el Maestro señala el camino. Siempre hay seguridad y protección en obedecer un "Así dice Jehová"...

Necesitamos orar sin cesar. Anhele el corazón por Dios. Anhele apartarse en diaria, frecuente oración, creyendo, confiando, aferrándose a la promesa, diciendo como Jacob: "…No te dejaré, si no me bendices" (Gén. 32:26). "Sustenta mis pasos en tus caminos", oh Dios, "para que mis pies no resbalen" (Sal. 17:5) hacia los hoyos que los hombres han cavado para mis pies.

La supresión de una defensa de la conciencia, el descuido en hacer la cosa misma que el Señor ha señalado, un paso dado en el camino de los principios equivocados, frecuentemente conduce a un cambio entero de la vida y la acción...

La tarea del hombre consiste en trabajar en cooperación con Dios. Solo, sus pies se deslizarán por el camino que aparentemente es el más seguro. No podemos andar con seguridad ni un solo paso en la mera sabiduría humana. Si queremos andar sin temor, debemos saber que la mano de Jesucristo sostiene firmemente la nuestra. Y podemos saber esto únicamente escudriñando la Palabra del Dios viviente...

Dios desea que los hombres sientan su dependencia de él, y que se confíen a esa mano que puede salvar hasta lo sumo, a ese corazón que palpita en respuesta al llamado de la sufriente humanidad (Carta 71, 1898). ELC 259

AUDIO. https://youtu.be/yB4ECh1GQs8

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

07. NINGUNO ESTA LIBRE DE LA TENTACIÓN. IX. EN LOS LUGARES CELESTIALES.

Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. (1Ped. 1:5, 6).

No pensemos que la vida cristiana está exenta de la tentación. Las tentaciones vendrán 

sobre cada cristiano. El cristiano y el que no acepta a Cristo como su guía tendrán pruebas. 

La diferencia está en que el último está sirviendo a un tirano, haciendo sus viles tareas, 

mientras que el cristiano está sirviendo a Aquel que murió para darle vida eterna.

 No consideremos la prueba como algo extraño, sino como el medio por el cual somos purificados y fortalecidos. "…Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas", Santiago amonesta, "sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia" (Sant. 1:2, 3).

En la vida futura comprenderemos las cosas 

que aquí nos dejaron grandemente perplejos. 

Nos daremos cuenta de qué poderoso ayudador tuvimos y cómo los ángeles de Dios fueron

 comisionados para guardarnos a medida que seguíamos el consejo de la Palabra de Dios.

A todos aquellos que lo reciben, Cristo les dará poder para llegar a ser

 hijos de Dios. Él es una ayuda presente en todo tiempo de necesidad. 

Avergoncémonos de nuestra fe vacilante... Todos los que deseen 

pueden venir a Cristo y encontrar la ayuda que necesitan.

Está entre vosotros el poderoso Consejero de los 

siglos, invitándoos a colocar vuestra confianza en él. 

¿Nos alejaremos de él hacia los indecisos seres humanos que 

están tan enteramente necesitados de Dios como nosotros?... 

¿No hemos sido culpables de esperar tan poco que

 ni hemos pedido lo que Dios está anhelando dar?

"De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel...

Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador. En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó..." Isa. 63:7-9. (Review and Herald, 9 de junio, 1910). ELC 258

AUDIO. https://youtu.be/tUOLRXiQCbM

 

domingo, 6 de septiembre de 2026

06. VICTORIA EN EL PODEROSO NOMBRE DE JESÚS. IX. EN LOS LUGARES CELESTIALES.

 

Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado. (Prov. 18:10).

Cristo fue asaltado por las más fieras tentaciones en el tiempo de su mayor debilidad. Así es como Satanás pensó que prevalecería. Con este procedimiento ha obtenido la victoria sobre el hombre.

Cuando la fortaleza ha disminuido, y se ha debilitado el poder de la voluntad, y la fe ha cesado de reposar en Dios, entonces aquellos que habían resistido larga y valientemente por la justicia, fueron vencidos.

Moisés estaba cansado con los cuarenta años de la peregrinación de Israel, cuando por el momento su fe dejó de sostenerse en el poder infinito. Fracasó sobre los mismos límites de la tierra prometida.

Así ocurrió con Elías quien se había mantenido impávido ante el rey Acab y había enfrentado a la nación entera de Israel con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal a la cabeza. Después de ese terrible día en el Carmelo... Elías huyó para salvar su vida ante las amenazas de la idólatra Jezabel. 

De este modo Satanás se había valido de la flaqueza 

de la humanidad y obrará todavía de la misma manera. 

(Ver 1 Rey 19:1-14).

Todas las veces que uno está rodeado de nubes, perplejo por las circunstancias, o afligido por la pobreza o la desgracia, Satanás está cerca para tentar y molestar. Ataca nuestros puntos débiles del carácter. Busca sacudir nuestra confianza en Dios, quien sufre debido a que tal condición de cosas existe.

 Somos tentados a desconfiar de Dios, a objetar su amor. A menudo el tentador se nos acerca 

como lo hizo con Cristo, poniendo de manifiesto ante nosotros nuestras flaquezas y debilidades.

Espera desanimar el alma y quebrantar nuestro 

apoyo en Dios, Entonces está seguro de su presa. 

Si lo enfrentásemos como Jesús lo hizo escaparíamos a muchas 

derrotas, pero discutiendo con el enemigo le damos una ventaja...

Jesús obtuvo la victoria por medio del sometimiento y la fe en Dios, y por eso a través del apóstol nos dice, "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Sant. 4:7). Satanás tiembla y huye ante el alma más débil que encuentra refugio en ese poderoso nombre (Manuscrito 15,1908). ELC 257

AUDIO. https://youtu.be/CHwrpn_AFKs