viernes, 27 de febrero de 2026

27. “MAS QUE VENCEDORES” II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. (Rom. 8:37).

Mediante el poder que Cristo da, podemos ser "más que vencedores". Pero nosotros no 

podemos crear este poder. Podemos recibirlo solamente mediante el Espíritu de Dios.

Necesitamos discernir profundamente la naturaleza de Cristo y los misterios de su amor "…que excede a todo conocimiento…" (Efe. 3:19). Debemos vivir en los cálidos y cordiales rayos del Sol de Justicia. 

Sólo la amante compasión de Cristo, su divina gracia, su poder omnipotente pueden capacitarnos para desbaratar al implacable enemigo y someter nuestros propios corazones rebeldes.

¿Cuál Es Nuestra Fuerza? 

El gozo del Señor. Que el amor de Cristo llene nuestros corazones 

y estaremos preparados para recibir el poder que él tiene para nosotros.

Agradezcamos a Dios cada día por las bendiciones que nos da. Si el agente humano se humillara delante de Dios..., reconociendo su extremada incompetencia en hacer el trabajo que es necesario hacer para que su alma sea purificada; si echara lejos su propia justicia, Cristo moraría en su corazón. Pondría su mano en la obra de crearlo de nuevo, y seguiría la obra hasta que el hombre sea completo en él...

Al contemplar a Cristo a fin de ser como él, el buscador de la verdad, ve la perfección de los principios de la ley de Dios, y está insatisfecho con todo lo que no alcance el nivel de la perfección... El Salvador lo fortalecerá y lo ayudará cuando acuda a él en busca de gracia y eficacia (Review and Herald, 31 de marzo, 1904).

Cristo nunca descuidará la tarea que se le ha encomendado. Infundirá en el esforzado discípulo un sentido de la perversidad, de la pecaminosidad, de la depravación del corazón sobre el cual está obrando.

El verdadero penitente se da cuenta de la nulidad de la importancia propia. Mirando a Jesús, comparando su propio carácter defectuoso con el carácter perfecto del Salvador, dice: "No poseo nada de valor; solamente me aferro a tu cruz" (Id., 31 de marzo, 1904). ELC 65

AUDIO. https://youtu.be/czWUBqDR6V8



jueves, 26 de febrero de 2026

26. “GRACIA Y DIGNIDAD EN LOS DEBERES DIARIOS” II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Suavísimo es el eco de su voz; y, en suma, todo él es

 envidiable... (Cantares 5:14. Versión Torres Amat 1825).

Estudiad la vida que Cristo vivió en esta tierra. No descuidó el deber más pequeño y más sencillo. Todo lo que hizo estuvo marcado por la perfección. Mirad a él en busca de ayuda y podréis realizar vuestros deberes diarios con la gracia y la dignidad del que está buscando la corona de vida inmortal.

Mucho nos espaciamos en la grandeza de la vida de Cristo. Hablamos de las grandes cosas que realizó, de los milagros que obró, de cómo calmó las olas tempestuosas, devolvió la vista a los ciegos y el oído a los sordos, y resucitó a los muertos. Pero su atención hacia las cosas pequeñas es una prueba todavía mayor de su grandeza. Oídlo hablar con Marta cuando ella le pide que ruegue a su hermana que le ayude a servir.

Le dice que no deje que los cuidados de la casa perturben la paz de su alma: "Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada"  (Luc. 10:41, 42).

Escuchad las palabras que habló a las madres fatigadas que le llevaron sus hijos para que los bendijera. Los discípulos, deseosos de que su Maestro no fuera molestado, las querían echar, pero Jesús dijo: "Dejad a los niños venir a mí..." (Mar. 10:14).

Y tomándolos en sus brazos, los bendecía. Si pudiéramos penetrar en el futuro de esos niños, veríamos a las madres recordándoles las escenas de ese día y repitiendo las amables palabras del Salvador. También veríamos cuán a menudo, en años posteriores, el recuerdo de esas palabras evitó que los niños erraran del camino de los redimidos del Señor... Este mismo Jesús es vuestro Salvador (Review and Herald, 7 de abril, 1904).

La belleza divina del carácter de Cristo, de quien los hombres más nobles y más amables son tan sólo un pálido reflejo; de quien escribió Salomón, por el Espíritu de inspiración, que es el "señalado entre diez mil... y todo él codiciable"; el que fue abnegado Redentor en toda su peregrinación de amor en el mundo, era una representación viva del carácter de la ley de Dios (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 46). ELC 64

AUDIO. https://youtu.be/82nIBK7XDG0


miércoles, 25 de febrero de 2026

25. ¡LA GENTE MÁS FELIZ! II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre. (Sal. 16:11).

No penséis que cuando camináis con Cristo debéis andar en la sombra. Las personas más felices del mundo son las que confían en Jesús y ejecutan alegremente sus órdenes. De las vidas de los que lo 

siguen están ausentes el desasosiego y el malestar... Pueden encontrarse con pruebas y dificultades, pero sus vidas están llenas de gozo; porque Cristo camina a su lado y su presencia alumbra el sendero...

Cuando os levantáis de mañana, hacedlo con alabanzas a Dios en vuestros labios, 

y cuando vais a vuestro trabajo, id con una oración a Dios pidiendo ayuda…

Esperad una hoja del árbol de la vida. Esto os aliviará y os refrigerará y llenará vuestro corazón de paz y gozo.  Poned vuestros pensamientos en el Salvador. Apartaos del tumulto del mundo y sentaos bajo la sombra de Cristo. Luego, entre el estrépito del trajín y el conflicto diarios, vuestra fuerza será renovada.

Es positivamente necesario que a veces nos sentemos y pensemos en cómo el Salvador descendió del cielo, del trono de Dios, para mostrar a los seres humanos qué pueden llegar a ser; si unen su debilidad con la fuerza divina. Habiendo obtenido el renuevo de la fuerza mediante la comunión con Dios, 

podremos seguir gozosos nuestro camino, alabándolo por el privilegio que nos da de llevar la luz del amor de Cristo a las vidas de los que nos rodean. Aquellos con quienes nos relacionamos serán beneficiados al entrar en la esfera de nuestra influencia...

Los seres celestiales están esperando para colaborar con los instrumentos humanos, para mostrar al mundo lo que los seres humanos pueden llegar a ser mediante la unión con lo divino.

Los que consagren el cuerpo, el alma y el espíritu al servicio de Dios recibirán 

constantemente una nueva provisión de poder físico, mental y espiritual...

A todo aquel que se ofrece al Señor para servirle, sin reservarse nada, se le da poder 

para que logre resultados incalculables (Review and Herald, 5 de enero, 1911). ELC 63

AUDIO. https://youtu.be/McSL3QIzqX4