jueves, 14 de mayo de 2026

14. LA CULTURA MAS ELEVADA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia. (Prov. 3:13).

El temor del Señor es el principio de la sabiduría, y el hombre que accede a ser modelado 

y plasmado a la semejanza divina, es el ejemplar más noble de la obra de Dios...

El conocimiento experimental de la verdadera piedad, en la consagración y el servicio diarios a Dios, asegura la cultura más elevada de la mente, el alma y el cuerpo... La recepción del poder divino honrará nuestros sinceros esfuerzos en busca de sabiduría para el uso concienzudo de nuestras facultades más elevadas para honra de Dios y bendición de nuestros semejantes. Como estas facultades son derivadas de Dios y no autocreadas, deberían ser apreciadas como talentos de Dios para ser empleados en su servicio.

Las facultades mentales que el cielo nos da deben ser tratadas como los poderes más elevados para gobernar el reino del cuerpo. Los apetitos y las pasiones naturales deben ser puestos bajo el control de la conciencia y los afectos espirituales...

La religión de Jesucristo nunca degrada a quien la recibe, nunca lo hace rudo o torpe, descortés o presumido, apasionado o duro de corazón. Al contrario, refina el gusto, santifica el juicio, purifica y ennoblece los pensamientos llevándolos en cautividad a Jesucristo.

El ideal de Dios para sus hijos excede el más elevado pensamiento humano. 

El Dios viviente ha dado en su santa ley un trasunto de su carácter.

El mayor Maestro que el mundo haya conocido alguna vez es Jesucristo. ¿Y cuál es la norma que ha dado para que la alcancen todos los que creen en él? "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (Mat. 5:48).

Así como Dios es perfecto en su elevada esfera de acción, el hombre puede ser

 perfecto en su esfera humana. El ideal del carácter cristiano es la semejanza con Cristo.

Ante nosotros se abre una senda de progreso continuo. Tenemos un objeto que alcanzar, una norma

que lograr, la cual incluye todo lo que es bueno, puro, noble y elevado (Manuscrito 16, 1896). ELC 142

AUDIO. https://youtu.be/x-Y_2CeeWSw


miércoles, 13 de mayo de 2026

13. TRABAJO DE CORAZÓN. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)


He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. (Sal. 51:6).

La verdad debe llegar a ser la verdad para el que la recibe para todo intento y propósito. Debería estar impresa en el corazón. "Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación" (Rom. 10:10). "…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas…" (Mar. 12:30).

Este es el servicio que Dios acepta. Nada que sea menos que esto es considerado por él como la religión pura y sin mácula. El corazón es la ciudadela del ser, y hasta que no esté completamente del lado del Señor el enemigo ganará continuas victorias sobre nosotros mediante sus tentaciones sutiles...

Se ha hecho abundante y plena provisión para que tengamos misericordia, gracia y paz. ¿Por qué, pues, actúan los seres humanos como si pensaran que la verdad es un yugo de servidumbre? Es porque el corazón nunca ha gustado y visto que el Señor es bueno (Review and Herald, 29 de marzo, 1906).

El mundo está lleno de enseñanzas falsas y si no investigamos resueltamente las Escrituras por nosotros mismos, aceptaremos los errores del mundo en lugar de la verdad, adoptaremos sus costumbres y engañaremos nuestros propios corazones. Sus doctrinas y costumbres están en desacuerdo con la verdad de Dios...

Es un asunto de la mayor importancia e interés para nosotros el que entendamos qué es la verdad, y nuestras peticiones deberían elevarse con intenso fervor para ser guiados a toda verdad (Id., 6 de junio, 1911)...

Cuando la verdad, tal como está en Jesús, modele nuestros caracteres; se verá que es de veras la verdad. Al ser contemplada por el creyente, aumentará en resplandor, brillando en su belleza original.

 Aumentará de valor. Despertará y vivificará la mente y subyugará el carácter egoísta y no con una vulgaridad que no es cristiana. Elevará nuestras aspiraciones y nos capacitará para alcanzar la norma perfecta de santidad (Id., 14 de febrero, 1899). ELC 141

AUDIO. https://youtu.be/Pq3gnoQSX2o

 

martes, 12 de mayo de 2026

12. EL AYUDADOR DIVINO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el 

Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. (1Cor. 2:10).

Cuanto más nos atengamos a la sencillez de la verdad, con tanta mayor seguridad comprenderemos su profundo significado. Si el corazón está bajo la inspiración del Espíritu de Dios puede decir: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples" (Sal. 119:130).

Esto significa que la palabra es interpretada por el Espíritu Santo, y el

estudiante recibe más de lo que obtendría si tan sólo la leyera con atención. 

No es la mera letra de las palabras lo que da luz y entendimiento, sino que la 

Palabra es escrita de una manera especial en el corazón, aplicada por el Espíritu Santo. 

Cuando se comunica la luz a otros, la mente y el corazón 

consagrados reciben una mayor medida de comprensión...

Cuanto más lugar uno le dé a la entrada de la Palabra de Dios, tanto más será enriquecido intelectual y espiritualmente. Tendrá un juicio más claro y menos torcido y su visión será más abarcante. Su estima de las cosas espirituales será más correcta. Su entendimiento, bajo el poder eficaz del Espíritu Santo, se ejercerá para asimilar la verdad obteniendo de ello un beneficio personal, fortaleciendo el alma para que realice obras de abnegación.

Agradezco al Señor con corazón, alma y voz porque él puede, mediante la entrada de la Palabra en el corazón, aumentar nuestras facultades para entender distinta y claramente, no sólo las cosas espirituales sino también las materiales con las cuales estamos relacionados. La gracia santificadora de Dios sobre la mente humana santifica los poderes del raciocinio.

Siempre se preguntará: ¿Honrará a Dios este acto que estoy por realizar? Siempre habrá un espíritu sumiso y de profunda humildad y se pondrá menos confianza en la sabiduría humana y mucho más en la búsqueda de Dios con la humilde oración: Enséñame tu camino y tu voluntad. Y el Señor creará una corriente de pensamiento que será sabio seguir (Carta 144, 1898). ELC 140

AUDIO. https://youtu.be/ckjSDmi8zXU