martes, 17 de marzo de 2026

17. “EL SECRETO DEL PODER ESPIRITUAL” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como 

las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isa. 40:31).

Se necesita mucha oración para alcanzar el éxito en el esfuerzo. La oración da poder. Las oraciones "…conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos..., pusieron en fuga ejércitos extranjeros" (Heb. 11:33, 34).

Jesús vivía en dependencia de Dios y en comunión con él. Los hombres acuden de tanto en tanto al lugar secreto del Altísimo, bajo la sombra del Omnipotente; quedan allí un tiempo, y el resultado se ve en sus acciones nobles; luego decae su fe, se interrumpe la comunión y se estropea la obra de la vida.

PERO LA VIDA DE JESÚS era de constante confianza, sostenida por la comunión 

continua, y su servicio para el cielo y la tierra no conoció fracasos ni desmayos.

Los obreros cristianos nunca podrán alcanzar pleno éxito hasta que aprendan el secreto de la fuerza. Deben tomarse tiempo para pensar, orar, esperar de Dios una renovación de las facultades físicas, mentales y espirituales.

Necesitan la influencia elevadora de su Espíritu. Al recibirlo serán reanimados con vida refrigerante. El cuerpo fatigado y el cerebro cansado serán refrigerados, el corazón cargado recibirá descanso (Carta 1, 1904).

La oración es el aliento del alma. Es el secreto del poder espiritual. No puede ser sustituida por ningún otro medio de gracia, y conservar, sin embargo, la salud del alma.

 La oración pone al corazón en inmediato contacto con la Fuente de la vida, y fortalece 

los tendones y músculos de la experiencia religiosa (Obreros evangélicos, pág. 268).

La oración en familia y la que se hace en público tienen su lugar; pero es la comunión secreta con Dios la que sostiene la vida del alma... Es en el monte con Dios -el lugar secreto de comunión- donde hemos de contemplar su glorioso ideal para la humanidad (Id., pág. 267). ELC 84

AUDIO. https://youtu.be/v2-cmDP6poE


lunes, 16 de marzo de 2026

16. “CONFORME A LA VOLUNTAD DE DIOS” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. (1 Juan 5:14,15).

Cuando oráis por bendiciones temporales, recordad que el Señor puede ver que no es para vuestro bien o para su gloria el daros exactamente lo que pedís. Pero él contestará vuestra oración dándoos exactamente lo que es mejor para vosotros.

Cuando Pablo oró para que fuese quitada la espina de su carne, el Señor contestó su oración, no quitándole la espina, sino dándole gracia para soportar la prueba.  "Bástate mi gracia", le dijo.

Pablo se gozó por esta respuesta a su oración declarando: "…Por tanto, de buena gana me

 gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo" (2 Cor. 12:9).

Cuando los enfermos oran por el restablecimiento de su salud, el Señor no siempre contesta sus oraciones en la forma exacta que ellos quisieran. Pero, aunque no sean sanados inmediatamente, él les dará, lo que es de mucho mayor valor: la gracia para soportar su enfermedad (Signs of the Times, 18 de noviembre, 1903).

Haced vuestras peticiones a vuestro Hacedor. Nunca es rechazado nadie que acuda a él con corazón contrito. Ninguna oración sincera se pierde. En medio de las antífonas del coro celestial, Dios oye los clamores del más débil de los seres humanos.

Derramamos los deseos de nuestro corazón en nuestra cámara secreta, expresamos una oración mientras andamos por el camino, y nuestras palabras llegan al trono del Monarca del universo.

Pueden ser inaudibles para todo oído humano, pero no morirán en el silencio, 

ni serán olvidadas a causa de las actividades y ocupaciones que se efectúan.

Nada puede ahogar el deseo del alma. Este se eleva por encima del ruido de la calle, por encima de la confusión de la multitud, y llega a las cortes del cielo. Es a Dios a quien hablamos, y nuestra oración es escuchada.

Vosotros los que os sentís los más indignos, no temáis encomendar vuestro

 caso a Dios (Palabras de vida del gran Maestro págs. 159, 160). ELC 83

AUDIO. https://youtu.be/2lwVi8aDQt8


domingo, 15 de marzo de 2026

15. “PEDID CON FE” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. (Mar. 11:24).

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más

 vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mat. 7:11).

Estos dones nos son dados gratuitamente por Dios. Oh, ¡cuán débil es nuestra fe, que no nos beneficiamos con las ricas y gloriosas promesas de Dios! Él nos concede voluntariamente sus dones.

El Omnisciente y Omnipotente nos dará liberalmente todo lo que le pedimos con fe. Él es más misericordioso, más tierno, más paciente y amante que cualquier padre terrenal. Nos atrae con palabras cariñosas, para que tomemos ánimo y confianza (Review and Herald, 30 de noviembre, 1900).

El creyente en Cristo está consagrado a un propósito elevado y santo... Llamado según el propósito de Dios, apartado por la gracia divina, revestido con la justicia de Cristo, imbuido del Espíritu Santo, ofreciendo los sacrificios de un corazón quebrantado y contrito, el verdadero creyente es en verdad un representante del Redentor. Dios mira con agrado a un adorador tal. Dejará resplandecer su luz en los ámbitos de la mente y en el templo del alma.

Si los hombres, cuando tienen falta de sabiduría, se retiran en oración privada y piden sabiduría a Aquel que la da a todos los hombres abundantemente y sin reproche. La promesa es: "Y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra" (Sant. 1:5,6).

Mostrad una confianza firme, inquebrantable en Dios. Sed fieles a los 

principios. No vaciléis...Todas las cosas son posibles a los que creen.

Nadie que acuda al Señor en sinceridad de corazón será chasqueado. ¡Cuán maravilloso es poder orar eficazmente, que los indignos, falibles mortales tengan el poder de ofrecer sus peticiones a Dios! (Ibíd.). ELC 82

AUDIO. https://youtu.be/fQPCQDgyDEQ