sábado, 23 de mayo de 2026

23. LA PRUEBA DE LA LEALTAD A DIOS. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, 

como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos.

 (Deut. 26:18).

Dios tiene una prueba para nosotros y si 

alcanzamos la norma seremos un pueblo peculiar.

El sábado traza la línea separatoria entre nosotros y el mundo, no vagamente, sino con colores claros y distintos. Para los que han recibido la luz de esta verdad el sábado es una prueba; no es un requerimiento humano sino la prueba de Dios.

Es lo que diferenciará entre los que sirven a Dios y los que no le sirven; 

y sobre este punto vendrá el último gran conflicto entre la verdad y el error.

Todos los que profesan guardar la ley de Dios deberán estar

 unidos en la sagrada observancia de su santo sábado...

Cuando el ángel exterminador estaba por pasar por la tierra de Egipto para matar al primogénito de hombres y bestias, los israelitas fueron instruidos para que mantuvieran a sus hijos en casa con ellos y que untaran los postes de la puerta con sangre, y nadie debía salir de la casa, porque los que fuesen hallados entre los egipcios serían destruidos con ellos.

Deberíamos aprender esta lección para nosotros. El ángel exterminador pasará nuevamente por la tierra. Ha de haber una marca colocada sobre el pueblo de Dios, y esa marca es la observancia de su santo sábado.

 No debemos seguir nuestro propio juicio y voluntad y jactarnos de que Dios accederá a nuestras condiciones... Lo que puede parecer sin importancia puede ser de la más mayor importancia en los planes especiales de Dios para la conservación de vuestra vida o la salvación de vuestra alma. Dios prueba nuestra fe dándonos alguna parte a realizar en conexión con su intervención en favor nuestro. 

La promesa se cumplirá en aquellos que cumplan las condiciones. Pero todos los que se aventuren a separarse de las instrucciones de Dios para seguir el camino de su propia elección perecerán con los impíos cuando sus juicios visiten la tierra (Manuscrito 3, 1885). ELC 151

AUDIO. https://youtu.be/WueU0hGZWc0


viernes, 22 de mayo de 2026

22. ¿LEALES A DIOS O A LOS HOMBRES? V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)


Respondiendo Pedro y los Apóstoles, dijeron: Es necesario
 obedecer a Dios antes que a los hombres. (Hech. 5:29).

Daniel y sus compañeros tenían una conciencia 

sin ofensa contra Dios. Pero esto no se logra sin lucha. 

¡Qué prueba significó para los tres amigos de Daniel la orden de adorar 

la gran imagen instalada por el rey Nabucodonosor en la llanura de Dura!

Sus principios les prohibían rendir homenaje al ídolo, porque era un rival del Dios del cielo. 

Sabían que le debían a Dios toda facultad que poseían, y aunque sus corazones estaban llenos de generosa simpatía hacia todos los hombres, tenían la elevada aspiración de mantenerse enteramente leales a su Dios...

El rey declaró a los tres jóvenes hebreos: "…¿Estáis dispuestos para que... os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorarais, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?"

Los jóvenes dijeron al rey: "…No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado" (Dan. 3:15-18)...

Esos jóvenes fieles fueron echados al fuego, pero Dios manifestó su poder para librar a sus siervos. Uno semejante al Hijo de Dios caminaba con ellos en medio de las llamas, y cuando salieron, ni aún el olor del fuego los había tocado...

Así estos jóvenes, imbuidos del Espíritu Santo, declararon a toda la nación su fe de que el que ellos adoraban era el único Dios verdadero y viviente... Para impresionar a los idólatras con el poder y la grandeza del Dios viviente, sus siervos deben mostrar su reverencia hacia Dios.

Deben manifestar que él es el único objeto de su honra y adoración y que... ni aun la preservación de su misma vida podrá inducirles a hacer la menor concesión a la idolatría. Estas lecciones tienen un significado directo y vital para nuestra experiencia, en estos días finales (Manuscrito 16, 1896). ELC 150

AUDIO. https://youtu.be/2pWs-iBVcto

 

jueves, 21 de mayo de 2026

21. LA NORMA MÁS ELEVADA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Rom. 2:13).

En las vidas de muchas personas cuyos nombres están en los registros de la iglesia no ha habido un cambio genuino. La verdad ha sido dejada en el atrio exterior. No ha habido conversión genuina, la gracia no ha realizado ninguna obra positiva en el corazón. Su deseo de hacer la voluntad de Dios está basado en su propia inclinación, no en la profunda convicción del Espíritu Santo. Su conducta no ha sido puesta en armonía con la ley de Dios...

El que quiere edificar un carácter vigoroso y simétrico debe entregarlo todo

 a Cristo y hacerlo todo por él. El Redentor no acepta un servicio dividido.

Diariamente debe aprender el significado de la entrega del yo. Debe estudiar la Palabra de Dios descubriendo su significado y obedeciendo sus preceptos. Así podrá alcanzar la norma más elevada de la excelencia cristiana.

No hay límite para el avance espiritual que puede hacer si participa de la naturaleza divina. 

Día tras día Dios obra en él, perfeccionando el carácter que deberá soportar el día final de prueba.

Cada día de su vida ministra a los demás. La luz que está en él brilla y acalla las lenguas mordaces. 

Día tras día está realizando delante de los hombres y de los ángeles un vasto y sublime experimento, 

mostrando lo que puede hacer el Evangelio por los seres humanos caídos.

No nos escatimemos a nosotros mismos sino llevemos adelante con fervor la obra de reforma que debe ser hecha en nuestras vidas. Crucifiquemos el yo. Los hábitos no santificados querrán imponerse, pero en el nombre y mediante el poder de Jesús podemos vencer...

Dios mismo es "…el que justifica al que es de la fe de Jesús" (Rom. 3:26).

 …Y "a los que justificó, a éstos también glorificó" (Rom. 8:30). 

A los seres humanos que están luchando para conformarse a la imagen divina, se les imparte una medida de los tesoros celestiales, una excelencia de poder que los colocará más alto que los ángeles que nunca cayeron (Review and Herald, 7 de julio, 1904). ELC 149

AUDIO. https://youtu.be/pmYb549jBVs