lunes, 11 de mayo de 2026

11. COMO ESTUDIAR LA BIBLIA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)


Escudriñad las Escrituras; Porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
 la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. (Juan 5:39).

No es suficiente estudiar la Biblia como se estudian los otros libros. Para entenderla con certeza el Espíritu Santo debe mover el corazón del investigador. El mismo Espíritu que inspiró la Palabra debe inspirar al lector de la Palabra. Entonces se oirá la voz del cielo. "Tu palabra, oh Dios, es verdad", será el lenguaje del alma.

La mera lectura de la Palabra no logrará el resultado designado por el cielo; debe estudiarse 

y acariciarse con el corazón. El conocimiento de Dios no se obtiene sin esfuerzo mental. 

Debemos estudiar con diligencia la Biblia, pidiéndole a Dios la ayuda del Espíritu Santo para que podamos entender su Palabra. Deberíamos tomar un versículo y concentrar la mente para descubrir el pensamiento que Dios encerró en ese versículo para nosotros, y luego meditar en ese pensamiento hasta hacerlo nuestro, así sabremos "qué dice el Señor".

No hay sino poco provecho de la lectura apresurada de las Escrituras. Puede leerse toda la Biblia y sin embargo dejar de ver su belleza o de comprender su significado profundo y oculto. Un pasaje estudiado hasta que su significado es claro para la mente y su relación con el plan de salvación es evidente, es de más valor que la lectura detenida de muchos capítulos sin tener ningún propósito definido y sin obtener ninguna instrucción positiva. Llevad con vosotros vuestra Biblia.

Apenas tengáis la oportunidad, leedla: fijad los textos en vuestra memoria. Aun cuando estéis caminando por las calles podéis leer un pasaje y meditar en él, fijándolo así en la mente (Review and Herald, 11 de junio, 1908)...

El estudio de la Biblia y la comunión diaria con Jesús nos darán nociones bien definidas 

de responsabilidad personal y fuerza para subsistir en el día de la prueba y la tentación 

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 101). ELC 139

AUDIO. https://youtu.be/mqPf2I-5wOI

 

domingo, 10 de mayo de 2026

10. LA FUENTE DE SABIDURÍA. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW

 

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos

 los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre. (Sal. 111:10).

Es una gran cosa ser sabios para con Dios. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Esto es educación del corazón y es más importante que la educación que se obtiene meramente de los libros.

Es bueno y esencial obtener un conocimiento del mundo en que vivimos, pero si dejamos la eternidad fuera de nuestros cálculos haremos un fracaso del cual nunca podremos resarcirnos. Será como el conocimiento obtenido comiendo el fruto del árbol prohibido...

¿Qué puede saber a ciencia cierta el más versado erudito sin un conocimiento de la Palabra de Dios? Sin la educación que está en la Biblia, ¿cómo podremos alcanzar el mundo venidero donde estaremos en la presencia de Dios y veremos su rostro?

Nada de la sabiduría de este mundo, del conocimiento libresco, presenta un fundamento verdadero y seguro sobre el cual podamos edificar para la eternidad. Nada sino el pan del cielo satisface el hambre espiritual. "Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo". "El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida" (Juan 6:33, 63).

Como una alegre luz esta promesa brilla entre las tinieblas morales. Al comer las 

palabras de Cristo estamos comiendo el pan de vida que imparte vitalidad espiritual.

La palabra del único Dios verdadero es infalible.  Sabiduría, santidad, poder y amor 

infinitos están combinados para señalarnos la norma con la cual Dios mide el carácter.  

La Palabra de Dios define tan claramente la ley de su reino que nadie necesita andar en tinieblas. Su ley es el trasunto de su carácter. Es la norma que todos deben alcanzar si quieren entrar en el reino de Dios.

Nadie tiene necesidad de andar en incertidumbre... La ley de Dios no ha sido abolida. Perdurará durante la eternidad. Fue magnificada por la muerte de Cristo, y el pecado quedó expuesto en su verdadero carácter (Manuscrito 15,1898). ELC 138

AUDIO. https://youtu.be/KrjjrMLJ2mk


sábado, 9 de mayo de 2026

09. UNA SALVAGUARDIA CONTRA EL ENEMIGO. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán. (Sal. 37:31).

Muchos pecan inesperadamente, por haber dejado de estudiar las Escrituras. 

Bajaron la guardia y Satanás halló en ellos una presa fácil (Carta 1, 1904).

Maravillosas posibilidades están abiertas para aquellos que echan mano de las seguras promesas 

de la Palabra de Dios. Hay gloriosas verdades que se presentarán ante el pueblo de Dios.

Privilegios y deberes que ni se imaginan que están en la Biblia serán abiertos ante ellos. Al seguir por la senda de la humilde obediencia, haciendo su voluntad, conocerán más y más de los oráculos de Dios...

La preciosa fe inspirada por Dios imparte fuerza y nobleza de carácter. Al espaciarse sobre su bondad, su misericordia y su amor habrá una percepción mayor aún de la verdad y un deseo más elevado y más santo de pureza de corazón y limpieza de pensamiento.

El alma que more en la pura atmósfera del pensamiento santo es transformada por la relación con Dios mediante el estudio de su Palabra. La verdad es tan grande, tan abarcante, tan profunda y tan amplia que el yo se pierde de vista.

 El corazón es ablandado y subyugado en humildad, bondad y amor. Y las facultades naturales son aumentadas debido a la santa obediencia. Por el estudio de las palabras de vida los estudiantes salen con mentes más amplias, elevadas y ennoblecidas (Testimonies, tomo 8, págs. 322, 323)...

Las mentes jóvenes no alcanzan su desarrollo más noble cuando descuidan la fuente superior de sabiduría: la Palabra de Dios... El que abre la mente y el corazón a la contemplación de estos temas, nunca se conformará con temas triviales y que producen excitación.

Es difícil estimar la importancia de procurar un conocimiento cabal de las Escrituras... La Biblia exige nuestra atención más reverente. No debemos quedar satisfechos con un conocimiento superficial, sino procurar aprender el pleno significado de las palabras de verdad, beber profundamente del espíritu de los Santos Oráculos (Consejos para los maestros, pág. 107). ELC 137

AUDIO. https://youtu.be/MWDgwwDEpWY