domingo, 14 de junio de 2026

14. UNA CADENA DE INFLUENCIAS PARA EL BIEN. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos. (Sal. 119:63).

Los jóvenes desean compañerismo, y en la misma proporción a la intensidad con que prodiguen sus sentimientos y afectos a quienes se relacionan con ellos será el poder de esos amigos para convertirse en una bendición o una maldición para ellos.

Por eso, tengan cuidado los padres. Cuiden la influencia de las amistades. "El que anda con los sabios, sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado" (Prov. 13:20). Los jóvenes tendrán amigos y sentirán su influencia...

La cera no retiene la imagen del sello más de lo que lo hace la mente con las impresiones producidas por la relación y asociación con otros. La influencia es a menudo silenciosa y pasa inadvertida, y sin embargo es fuerte y duradera.

Si Ud. elige como compañeros a hombres y mujeres buenos y sabios, va en la debida dirección para

 llegar a tener pensamientos e ideas sólidos y a obrar correctamente en relación con los principios.

 Y esas amistades tienen el más elevado valor en la formación del carácter. Se tenderá una red de influencias para el bien a su alrededor, que el maligno no podrá romper con sus engaños seductores...

Pero los jóvenes se contaminarán si escogen la influencia de personas que tengan normas y prácticas inferiores y si se relacionan con ellas... Influencias silenciosas e inconscientes entretejen sus

 sentimientos en sus vidas, llegan a formar parte de su misma existencia, al punto 

que ellos caminan en el borde mismo del precipicio sin darse cuenta del peligro.

Aprenden a amar las palabras de los aduladores, las palabras melosas de los engañadores, y están intranquilos, incómodos e infelices a menos que se sientan elevados al pináculo de las lisonjas de alguien...

La única conducta segura para los jóvenes consiste en relacionarse con los puros y los santos, porque así las tendencias naturales hacia el mal serán mantenidas en jaque (Carta 26d, 1887). ELC 173

AUDIO. https://youtu.be/B7_plIEKFnY


sábado, 13 de junio de 2026

13. LOS HILOS VITALES DE LA INFLUENCIA. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos. (Prov. 2:20).

Es usual en las relaciones que se traban en la escuela, que haya dos clases de personas: los que tratan de hacer lo bueno y los que invitan a otros a hacer el mal... Al asociarse con los descuidados y los temerarios, es fácil llegar a ver las cosas como ellos las ven y perder todo sentido de lo que significa ser seguidor de Jesús. Cuídate especialmente en esto.

No seas influido ni extraviado por los que sabes a ciencia cierta, por sus palabras 

y acciones, que no están en relación con Dios. "…Por sus frutos los conoceréis" (Mat. 7:20)...

Satanás está tratando de imbuir con su espíritu a cada alma que no está conectada con Cristo, y cada alma que rehúsa relacionarse con Jesucristo será puesta en conexión con el enemigo de Cristo.

Hay hilos de influencia que salen de esas almas para atar y atraer a otras almas... a senderos falsos... Este peligro es común a todos. Serás tentado a seguir tu propio camino y a hacer tu voluntad, desobedeciendo la voluntad de Dios...

No dejes que nada te aparte de la obra de edificar el carácter, sino haz tu trabajo para el tiempo y la eternidad... Vive una vida consecuente y moldea tu carácter según el divino Modelo. 

Si vives descuidadamente y no velas en oración, seguramente caerás presa del enemigo y cederás a la seducción del pecado; así pondrás en el fundamento madera, heno y hojarasca que serán consumidos en el último gran día (Carta 71, 1893).

Cada corazón se conmueve o es atraído por Jesucristo.  Cuando una persona se hace estudiante de las Escrituras, el Espíritu de Dios toma las cosas de Dios y las impresiona sobre el alma.

Los hilos áureos que se extienden de las almas de los que hacen de Dios su fortaleza, atarán mediante los vínculos de la influencia a otras almas y las atraerán a Cristo. Esta es la obra que debe hacerse (Ibíd.). ELC 172

AUDIO. https://youtu.be/SQyWW0PKQzc

 

viernes, 12 de junio de 2026

12. DESENREDADO. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a 

fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. (2 Tim. 2:4).

El Señor Jesús quisiera que su posesión adquirida se desembarazara de todo lo que pudiera exponerla a la tentación. Somos del Señor por creación; somos suyos por redención. Debemos mantener todos nuestros sentidos agudos y filosos para colocarnos en la relación correcta con Dios.

Las compañías que elijamos serán una ayuda o un estorbo. No debemos correr ningún riesgo al ubicarnos donde los ángeles malos nos rodearán con sus tentaciones y trampas. Satanás... pone sus seductoras tentaciones ante el alma.

Aparece como un ángel de luz y hace parecer buenas sus tentaciones. Nuestra primera tarea consiste en desembarazarnos de todo lo que de alguna forma ha sido puesto para manchar el alma. Si no hacemos de la Biblia la regla de vida, nuestros hábitos heredados y cultivados y nuestros gustos entramparán el alma...

El alma es de valor y es considerada por Dios como más preciosa que el oro, más que el oro de Ofir. Cristo nos ha dado la estimación en que tiene al alma humana. Mirad su humillación, sus sufrimientos, su muerte. Si hubiese mirado a su placer, su elección, su conveniencia, nunca hubiera dejado los atrios reales del cielo...

Después que el ser humano haya gastado su vida siguiendo sus propios impulsos, poniendo sus talentos en el altar de Satanás, eligiendo sus propios intereses, ¿qué habrá ganado? Banales aplausos mundanales. ¿Y qué habrá perdido? Una eternidad de bendiciones. Habrá vendido su alma a muy poco precio...

A nosotros individualmente, como propiedad suya, Dios nos dice: No sois vuestros. "Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Cor. 6:20).

En lugar de que gastemos nuestras facultades, nuestros talentos y el vigor del cerebro y los músculos en cosas sin importancia y frívolas, cuyo único propósito consiste en divertir y gratificar el yo, Dios nos pide que tomemos en consideración la eternidad y nos pongamos bajo la dirección del Espíritu Santo. Nuestros temas de contemplación deben ser elevados, puros y ennoblecedores (Manuscrito 21, 1898). ELC 171

AUDIO. https://youtu.be/OIUy5bzANYk