lunes, 27 de abril de 2026

27. CONFIAD CUANDO COMETÁIS ERRORES. IV. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. 

El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. 

(Sal. 62:5, 6).

Se nos ha dado a cada uno el inestimable privilegio de ser un hijo de Dios. ¿Por qué, pues, hemos de estar tristes? Somos pecadores, pero tenemos un Salvador que quita nuestros pecados, porque en él no hay pecado.

Tenemos que hacer frente a muchas dificultades y tenemos muchos inquietantes problemas que 

resolver. Pero contamos con un todopoderoso Ayudador que escuchará nuestras peticiones con la 

misma disposición voluntaria y feliz con la cual atendió los pedidos de los que acudieron a él cuando estaba personalmente sobre la tierra. Os pido que no quitéis de sus manos el gobierno de vuestras vidas.

¿Cometéis errores? No os desaniméis. El Señor puede permitir que cometáis pequeños errores 

para salvaros de hacerlos mayores. Id a Jesús y pedidle que os perdone, luego creed que lo hace. 

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, 

y limpiarnos de toda maldad" 1 Juan 1:9 (Review and Herald, 7 de abril, 1904).

Cuando el desánimo os oprima pesadamente, leed estos versículos: ... "Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida.

 Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío" (Sal. 42:7-9,11).

"Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar". (Sal. 46:1, 2).

"Porque este Dios, es Dios nuestro eternamente y para siempre; él 

nos guiará aún más allá de la muerte." (Sal. 48:14) (Ibíd.). ELC 125

AUDIO. https://youtu.be/jT52Z1B7knw

 

domingo, 26 de abril de 2026

26. CONFIANZA EN TIEMPO DE DIFICULTAD. IV. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. (Hab. 3:17, 18).

Los hijos de Dios pueden gozarse en todas las cosas y en todo tiempo. Cuando vienen problemas y dificultades, creyendo en la sabia providencia de Dios, podéis estar gozosos. 

No necesitáis un feliz vuelo del sentimiento, sino que por fe podéis 

descansar en las promesas y elevar un himno de acción de gracias a Dios...

De las paredes de la cámara de la memoria deben colgar cuadros sagrados, con visiones de Jesús, con lecciones de su verdad, con revelaciones de sus encantos incomparables.

 Si así adornásemos la cámara de la memoria no consideraríamos 

intolerable nuestra suerte. No hablaríamos de las faltas de otros.

Nuestras almas estarían llenas de Jesús y de su amor. No desearíamos dictarle al Señor el camino por el cual [nos] ha de guiar. Amaríamos a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Cuando el gozo del Señor esté en el alma, no podréis reprimirlo; desearéis contar a otros acerca del tesoro que habéis hallado; hablaréis de Jesús y de sus encantos incomparables. 

Deberíamos dedicarlo todo a él. Deberíamos educar nuestras mentes para que se deleiten en las cosas que glorifiquen a Dios; y si dedicamos a Dios nuestras facultades mentales 

nuestros talentos aumentarán, y tendremos más y más habilidades para ofrecer al Maestro. Llegaremos a ser canales de luz para otros (Review and Herald, 11 de febrero, 1890).

A medida que aprendamos de Cristo sabremos cómo mantener nuestra fuerza espiritual, nos alimentaremos de la Palabra de Dios y tendremos la bendita experiencia descrita por el apóstol con estas palabras: "A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso" (1 Ped. 1:8) (Ibíd.). ELC 124

AUDIO. https://youtu.be/0PW8Val76FI?si=6eV0IemKEU7Gwmri

 

sábado, 25 de abril de 2026

25. CONFIAD, AUNQUE HAYAN FRACASADO. IV. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver 

si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. (Fil. 3:12).

Para pelear con éxito en la batalla contra el pecado debéis manteneros cerca de Jesús. No habléis de incredulidad; no tenéis excusa para hacerlo. Cristo ha hecho un sacrificio completo por vosotros para que podáis estar delante de Dios completos en él. Dios no se complace con nuestra falta de fe. 

La incredulidad siempre separa al alma de Cristo. No es 

digno de alabanza el hablar de nuestra debilidad y desánimo.

Que cada uno diga: "Me aflige el que yo ceda a la tentación, el que mis oraciones sean tan débiles, mi fe tan vacilante. No tengo excusa por ser un enano en mi vida religiosa. Pero estoy tratando de lograr un carácter completo en Cristo.

He pecado, pero todavía amo a Jesús. He caído muchas veces, sin embargo él ha extendido su mano para salvarme. Le he dicho todo en cuanto a mis errores. He confesado con vergüenza y dolor que lo he deshonrado.

He mirado a la cruz y he dicho: Todo esto él sufrió por mí. El Espíritu Santo me ha mostrado mi ingratitud, mi pecado, al exponer a Cristo a abierta vergüenza. El que no conoció pecado ha perdonado mi pecado. Me llama a una vida más elevada y más noble, y yo me extiendo a lo que está delante"...

La humildad que lleva frutos al llenar el alma con un sentido del amor de Dios, hablará de aquel 

que la abrigo en ese gran día cuando los hombres serán recompensados de acuerdo con sus obras.

Feliz será aquel de quien pueda decirse: El Espíritu de Dios nunca llamó en vano al alma de este hombre. Siguió hacia adelante y hacia arriba de fuerza en fuerza. El yo no estaba entretejido en su vida. El recibía cada mensaje de corrección, amonestación y consejo como una bendición de Dios. Así preparó el camino para recibir bendiciones aún mayores, porque Dios no le habló en vano.

Cada paso dado hacia arriba en la escalera del progreso lo preparó para subir más alto aún. Desde el tope de la escalera, la gloria de Dios brilló sobre él. Y él no pensó en descansar, sino trató constantemente de alcanzar la sabiduría y la justicia de Cristo (Manuscrito 161,1897). ELC 123

AUDIO. https://youtu.be/jYX8s8sktK4