lunes, 28 de septiembre de 2026

28. PODER PARA VENCER. IX. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del

 testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. (Apoc. 12:11).

El Salvador vela con un profundo interés sobre la familia humana. Cuando ascendió al Padre, no dejó sin ayuda a sus seguidores, En su vida terrenal venció en favor de ellos, y ellos deben vencer en el poder de él. Todos tenemos que enfrentar pruebas. Tenemos que contender con el viejo temperamento natural, 

pero ese temperamento tiene que ser puesto en sujeción a 

Jesucristo, para poder ubicarnos en un terreno ventajoso con Dios.

La corona de gloria será colocada sobre las sienes de todos aquellos que hayan vencido la tentación por la sangre del Cordero y la palabra del testimonio de ellos. Esta palabra de nuestro testimonio significa muchísimo. Está delante de todo el universo celestial y delante del mundo. El alma que 

deshonra a Dios por sus palabras y obras, que no reconoce a Cristo 

como su Salvador, se coloca a sí misma del lado derrotado...

Jesús es vuestro ayudador. Nadie comprende tan bien como él vuestras peculiaridades de carácter. Está velando sobre vosotros, y si estáis dispuestos a ser enseñados, arrojará a vuestro alrededor influencias para el bien que os capacitarán para realizar toda su voluntad para vosotros. 

Nos estamos preparando para la vida eterna futura. Pronto ha de haber un gran examen en el cual toda alma que está tratando de perfeccionar un carácter cristiano tendrá que soportar la prueba de las escudriñadoras preguntas de Dios: ¿Habéis dado un ejemplo que otros pueden seguir con seguridad? ¿Habéis velado por las almas como quienes deben dar cuenta...?

Dios mira con profundo interés sobre cada alma que está luchando. Ama a cada una. 

De lo contrario nunca hubiera dado a su unigénito Hijo para morir por nosotros...

El Señor ayudará a todo aquel que haga lo mejor de su parte, caminando humildemente con Dios... Estamos a prueba ahora, pero en cada prueba manifestemos a todos los que nos rodean que estamos del lado del Señor (Manuscrito 11, 1911). ELC 279

AUDIO. https://youtu.be/DNKyFjyjbQk

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

27. "ESFORZAOS". IX. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. (1 Cor. 16:13).

Tengamos todos en cuenta que la obra cristiana no es una obra para holgazanes. Dios demanda hombres activos y que afronten el peligro. No dialoguéis con Satanás, sino enfrentadlo con un "escrito está".  "Portaos varonilmente, y esforzaos".

  La fe genuina solamente puede ser la base de nuestras acciones y probar por un limpio y puro ejemplo que es posible ser activos, "…no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor" (Rom. 12:11), y entonces todas las empresas comerciales serán conducidas sobre principios bíblicos...

Deseo repetir una y otra vez de nuevo, hasta que sea indeleblemente grabada en el corazón, la bendita invitación: Permaneced en mí. Leed la Palabra, y a la luz de un así dice Jehová, meditad en ella. 

Orad hasta que la lección y el significado de permanecer sea 

completamente aprendido, acompañado con sus demandas y promesas. 

El Espíritu Santo, el representante de Cristo, está ahora en nuestro mundo para recordarnos todas las cosas, a fin de que no sean olvidados ni descuidados sus derechos.

Leed la Palabra y orad. Meditad en las Escrituras hasta que el entendimiento... se abra para comprender sus requerimientos y nuestra dependencia. Aquellos que deseen escuchar lo que el Espíritu les diga no 

escucharán en vano. Fijad los ojos únicamente en Cristo, dependiendo quedamente 

de él para escuchar su voz diciendo: "Permaneced en mí, y yo en vosotros"...

Hay muchos que vienen al Salvador de una manera débil. Reciben el bautismo y aún así no hay cambio evidente en su carácter. Quisiéramos invitar a todos a venir, a permanecer en Cristo, a avanzar diariamente en la perfección del carácter permaneciendo en Cristo.

A medida que lo hacen, encuentran ese descanso que puede venir solamente por medio de la obediencia perfecta. Pero os amonesto a tener cuidado de no deteneros a medio camino entre la espiritualidad y la mundanalidad. "…No podéis servir a Dios y a las riquezas" (Mat. 6:24).

 Estaréis totalmente de un lado o del otro... Cristo atrae hacia su lado, Satanás enarbola toda atracción para atraer a su lado. ¿A quién elegiréis? ¿Bajo qué bandera os pondréis? (Manuscrito 194, 1898). ELC 278

AUDIO. https://youtu.be/ptcFldqmzZ8


sábado, 26 de septiembre de 2026

26. PROSIGO A LA META. IX. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Hermanos, Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Fil. 3:13, 14).

En la carrera celestial, todos podemos correr, y recibir el premio. En esto no hay incertidumbre ni riesgo. Debemos revestirnos de las gracias celestiales y con los ojos dirigidos hacia arriba, a la corona de la inmortalidad, tener siempre presente el Modelo... 

Debemos tener constantemente presente la vida de humildad y abnegación de nuestro divino Señor. Y a medida que procuramos imitarlo, manteniendo los ojos fijos en el premio, podemos correr esa carrera con certidumbre, sabiendo que si hacemos lo mejor que podemos, lo alcanzaremos con seguridad...

Ya que tenemos este gran incentivo, ¿no podemos correr "…con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…" (Heb. 12:1,2)? Él nos ha indicado el camino, y lo ha señalado con sus pisadas en todo el trayecto (Joyas de los testimonios, tomo I, págs. 184, 185).

No manifestéis incredulidad. No tenéis excusa para hacerlo. Cristo realizó un sacrificio completo por vosotros, para que estéis cumplidos en él delante de Dios. A Dios no le agrada nuestra falta de fe. 

La incredulidad siempre separa el alma del lado de Cristo. No es digno de alabanza hablar de nuestra debilidad y desaliento. Diga cada uno: "Estoy apesadumbrado porque cedo a la tentación, porque mis oraciones son tan débiles y mi fe tan escasa.

No tengo excusa para defenderme por estar siendo empequeñecido en mi vida religiosa. Pero estoy tratando de lograr la entereza de carácter en Cristo. He pecado, y aun así amo a Jesús. He caído muchas veces, y con todo, él ha tendido su mano para salvarme. Le he contado todos mis errores. 

He confesado con vergüenza y dolor que lo he deshonrado. He mirado a la cruz y he dicho: todo esto sufrió por mí. El Espíritu Santo me ha mostrado mi ingratitud, mi pecado, al exponer a Cristo a la 

vergüenza pública. El, que no conoce pecado, me ha perdonado. Me llama a una vida más noble, elevada, y yo prosigo a las cosas que están delante" (Review and Herald, 10 de marzo, 1904). ELC 277

AUDIO. https://youtu.be/k8uzxSQljm4