miércoles, 22 de julio de 2026

22. EDUCANDO A NUESTROS NIÑOS PARA CRISTO. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; 

y se multiplicará la paz de tus hijos. (Isa. 54:13).

Hay que enseñar a niños y jóvenes que sus facultades

 les fueron dadas para la honra y gloria de Dios. 

Con este fin deben aprender la lección de obediencia, porque solamente

 mediante vidas de obediencia voluntaria pueden dar a Dios el servicio que él pide...

Los padres que realmente aman a Cristo darán testimonio de ello en un amor por sus hijos que no será complaciente, sino que obrará sabiamente para su mayor bien. Estos niños han sido comprados por precio. Cristo sacrificó su vida para poderlos redimir del mal.

Los padres que aprecien el sacrificio que Cristo y el Padre han hecho en favor de la raza humana colaborarán con ellos empleando toda energía santificada y toda habilidad en la obra de salvar a sus hijos.

En vez de tratarlos como juguetes, los considerarán como posesión adquirida de Cristo, y les enseñarán que ellos deben llegar a ser hijos de Dios. En vez de permitirles dar rienda suelta a su mal genio y deseos egoístas, les enseñarán lecciones de autodominio.

Al cooperar padres e hijos en tratar de alcanzar el ideal que Dios tiene para ellos, recibirán fuerza y bendición en sus vidas; gozo y satisfacción llenarán los corazones de los padres cuando vean, como fruto de sus labores, a sus hijos creciendo en el amor de la verdad, tratando de alcanzar la plenitud del propósito de Dios para ellos (Review and Herald, 5 de octubre, 1911).

El [Dios] desea ver que, de los hogares de nuestro pueblo, se constituya una gran compañía de jóvenes que, debido a la piadosa influencia de sus hogares, hayan entregado su corazón a él, y salgan para rendirle el máximo servicio de sus vidas. 

Dirigidos y preparados por las piadosas instrucciones del hogar, la influencia de los momentos de culto de mañana y de tarde, y el ejemplo consecuente de padres que aman y temen a Dios, han aprendido a someterse a Dios como su maestro y guía (Ibíd.). ELC 211

AUDIO. https://youtu.be/yVc7wf9GN9w


martes, 21 de julio de 2026

21. EL HOGAR, UNA ESCUELA. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Instruye al niño en su camino y un cuando fuere viejo no se apartará de él. (Prov. 22:6).

El hogar debe ser una escuela en la cual los niños sean educados para la escuela superior. El padre y la madre deben hacer la decisión: "Entenderé el camino de la perfección... En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa" (Sal. 101:2)...

Los padres son los primeros maestros de sus hijos, y mediante las lecciones que les imparten son educados a la par que sus hijos. Si los padres se consagran a sí mismos, cuerpo, alma y espíritu para hacer 

la obra que Dios les dio, el Señor les enseñará preciosas lecciones, dándoles palabras 

sabias para hablar y ayudándoles a demostrar paciencia y tolerancia en la provocación...

Necesitamos hogares que sean circundados por una atmósfera santificada. Las familias no 

convertidas son los aliados más fuertes de Satanás. Sus miembros trabajan en oposición a Dios.

 Algunos padres son ásperos, regañones, dominantes, mientras que otros son descuidados y laxos al dejar que sus hijos sigan el camino de la desobediencia hasta realizar acciones muy perversas, y son un espectáculo vergonzoso para los ángeles y los hombres.

 Tales padres necesitan experimentar el poder de Dios que convierte. Al ceder a la ira, y 

por su indiferencia egoísta, incapacitan a sus hijos para este mundo y para el venidero...

Estoy escribiendo esto a los padres que viven entre nosotros, porque deseo grandemente que aprendan y enseñen a sus hijos las hermosas lecciones que debemos aprender en la tierra antes de poder entrar en el cielo.

 En todo lo que hagáis, preguntaos: "¿Cómo ayudará esto a mis hijos a prepararse

 para las mansiones que Cristo ha ido a preparar para los que lo aman?"

Cuando se haga en el hogar la obra de enseñanza como debe hacerse, las familias traerán a la iglesia una noble abnegación, y los ángeles anhelarán detenerse allí (Review and Herald, 12 de enero, 1911). ELC 210

AUDIO. https://youtu.be/Ov3m8NDmEBM

 

lunes, 20 de julio de 2026

20. UN MENSAJE A LOS PADRES. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás 

de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. (Deut. 6:6,7).

Los padres deberían estar unidos en su fe para estar unidos en sus esfuerzos de educar a sus hijos en la creencia de la verdad. Sobre la madre descansa en manera especial la tarea de modelar las mentes de los jóvenes hijos...

Las ocupaciones a menudo mantienen al padre fuera de la casa y no le permiten tener una parte igual en la educación de los hijos: pero siempre que pueda debería unirse con la madre en esta obra. Trabajen juntos los padres, inculcando en los corazones de sus hijos los principios de justicia (Review and Herald, 12 de octubre, 1911).

Ha habido poca obra definida para preparar a nuestros hijos para las pruebas 

que deben enfrentar en su contacto con el mundo y sus influencias.

No han sido ayudados como debieran haberlo sido a formar caracteres lo bastante fuertes como para resistir la tentación y permanecer firmes por los principios de la justicia en la terrible lucha que está ante todos los que queden fieles a los mandamientos de Dios y al testimonio de Jesucristo.

Los padres necesitan entender las tentaciones que deben enfrentar 

los jóvenes diariamente, para poder enseñarles cómo vencerlas...

Dios quiere que volvamos nuestros ojos de las vanidades, los placeres y las ambiciones del mundo y que los pongamos en la recompensa gloriosa e inmortal de aquellos que corren con paciencia la carrera que les es propuesta en el Evangelio. Quiere que eduquemos nuestros hijos para que eviten las influencias que los apartarían de Cristo.

Nuestro Señor viene pronto y debemos prepararnos para este solemne acontecimiento... 

Que vuestra vida diaria en el hogar revele los principios vivientes de la Palabra de Dios.

Hay instrumentos celestiales que colaborarán con vosotros mientras procuráis alcanzar la norma de perfección, y mientras intentáis enseñar a vuestros hijos cómo han de conformar sus vidas a los principios de la justicia (Ibíd.). ELC 209

AUDIO. https://youtu.be/nkK0_hf5cKQ