Porque en esperanza fuimos salvados; pero la esperanza que se ve, no
es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Rom. 8:24).
Nuestro Salvador hace la pregunta: "Cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?" (Luc. 18:8), dando a entender que la verdadera fe estaría casi extinguida.
Es demasiado cierto que el espíritu de duda, crítica y censura está destruyendo la confianza en la Palabra de Dios y en su obra. Es imposible para la mente carnal entender o apreciar la obra de Dios. Todos los que desean dudar o cavilar hallarán pretexto para hacerlo...
Los que en humildad de corazón, siguen la luz, así como brilla sobre ellos, recibirán una luz
más clara, mientras que los que se rehúsan a obedecer hasta que haya
sido quitada toda posibilidad de duda, serán dejados en las tinieblas
(Manuscrito 10, 1883).
Dios nos da suficiente
evidencia, para
aceptar razonablemente la verdad; pero no se propone quitar todo motivo
de duda e incredulidad. Si lo hiciera, ya no habría necesidad de
ejercitar la fe, porque podríamos caminar por la vista. Todos los que
estudian la Palabra de Dios con deseo de aprender, verán allí el camino de
salvación; sin embargo, puede ser que no sean capaces de comprender cada
porción del Registro Sagrado...
Todo lo que está claramente establecido en la Palabra de Dios
debemos aceptarlo, sin intentar hacer frente a cada duda que Satanás pueda
sugerir, o tratar de sondear al Infinito con nuestra comprensión finita, o de
poner en tela de juicio las manifestaciones de su gracia y poder...
Si procuramos humildemente conocer la voluntad de Dios como está
revelada en su Palabra, y si luego la obedecemos a medida que es presentada con
claridad a nuestro entendimiento, seremos arraigados en la verdad.
Acerquémonos cada
vez más a la pura luz del cielo, recordando que la iluminación divina
aumentará en relación con nuestros pasos hacia adelante, calificándonos
para hacer frente a nuevas responsabilidades y emergencias. La
senda de los justos es ascendente, de fuerza en fuerza, de
gracia en gracia, y de gloria en gloria (Signs of the Times, 23 de
junio, 1887). ELC 106
AUDIO.
https://youtu.be/pZETG1q-6Hs