lunes, 25 de mayo de 2026

25. DÍA DE DELICIA Y BENDICIÓN. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado. (Isa. 58:13, 14).

El sábado... es tiempo de Dios, no nuestro; cuando lo violamos estamos robando a Dios... Dios nos 

ha dado el conjunto de los seis días para hacer nuestro trabajo y se ha reservado únicamente uno. 

Este debiera ser un día de bendición para nosotros: un día cuando debiéramos poner de 

lado todos nuestros asuntos seculares y centralizar nuestros pensamientos en Dios y el cielo.

Pero mientras damos culto a Dios, no hemos de considerar esto como una tarea penosa.

 El sábado del Señor ha de ser hecho una bendición para nosotros y para nuestros hijos.

Ellos han de considerar el sábado como un día de delicia, un día que ha 

santificado Dios, y así lo considerarán si son debidamente instruidos...

 [Los padres] pueden señalar las flores en capullos y los capullos abiertos, los elevados árboles y las bellas briznas y enseñar que Dios hizo todas estas cosas en seis días y descansó en el séptimo y lo bendijo.

En esa forma, los padres pueden dedicarse con afán a instruir a sus hijos, de modo que 

cuando ellos contemplen las cosas de la naturaleza, recuerden al gran Creador de todas ellas.

Sus pensamientos serán elevados al Dios de la naturaleza, llevados a la creación de nuestro mundo cuando se establecieron los fundamentos del sábado y todos los hijos de Dios clamaron de gozo...

No hemos de enseñar a nuestros hijos que no deben ser felices durante el sábado, que es un error salir a dar un paseo al aire libre. Oh, no. Cristo condujo a sus discípulos a la orilla del lago durante el sábado y les enseñó. Sus sermones sabáticos no siempre fueron predicados entre cuatro paredes (Manuscrito 3, 1879). ELC 153

AUDIO. https://youtu.be/Ee537_X3w5g


domingo, 24 de mayo de 2026

24. "ACUÉRDATE DEL DÍA DE REPOSO" SÁBADO (EL SÉPTIMO DÍA) V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. (Éxodo 20:8-11).

El cuarto mandamiento es explícito. No debemos hacer nuestro propio trabajo en el sábado. Dios ha dado al hombre seis días para trabajar, pero se ha reservado el séptimo y ha pronunciado una bendición sobre los que lo santifican.

El sexto día deben hacerse todos los preparativos necesarios para el sábado... El viernes deben estar hechas todas las compras y todas las comidas; los baños tomados, los zapatos lustrados y los vestidos preparados. 

Debe cuidarse de los enfermos el sábado, y todo lo que sea necesario para su comodidad es un acto de misericordia y no una violación del mandamiento... Pero no debemos permitir que nada de nuestro trabajo se mezcle en el tiempo sagrado.

El Domingo es considerado generalmente un día de fiesta y de placeres; pero

 el Señor quiere que su pueblo dé al mundo un ejemplo más elevado y más santo.

El Sábado debe haber una solemne dedicación de la familia a Dios. El mandamiento incluye 

todo lo que está dentro de nuestras puertas... Únanse todos para honrar a Dios en su santo día...

Si queréis avanzar hacia el cielo, el mundo será duro con vosotros... Se interpondrán las autoridades terrenales. Enfrentaréis tribulaciones, heridas morales, palabras duras, ridículo y persecuciones. 

Los hombres requerirán vuestra conformidad a las leyes y costumbres que os harían desleales a Dios.

Aquí es donde el pueblo de Dios hallará la cruz en el camino de la vida... Si los requerimientos de Dios tienen validez para vosotros debéis obedecerlos todos, porque si no lo hacéis así, en el fin se os encontrará con los rebeldes (Manuscrito 3, 1885). ELC 152

AUDIO. https://youtu.be/TtBeMMJWKFk


sábado, 23 de mayo de 2026

23. LA PRUEBA DE LA LEALTAD A DIOS. V. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, 

como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos.

 (Deut. 26:18).

Dios tiene una prueba para nosotros y si 

alcanzamos la norma seremos un pueblo peculiar.

El sábado traza la línea separatoria entre nosotros y el mundo, no vagamente, sino con colores claros y distintos. Para los que han recibido la luz de esta verdad el sábado es una prueba; no es un requerimiento humano sino la prueba de Dios.

Es lo que diferenciará entre los que sirven a Dios y los que no le sirven; 

y sobre este punto vendrá el último gran conflicto entre la verdad y el error.

Todos los que profesan guardar la ley de Dios deberán estar

 unidos en la sagrada observancia de su santo sábado...

Cuando el ángel exterminador estaba por pasar por la tierra de Egipto para matar al primogénito de hombres y bestias, los israelitas fueron instruidos para que mantuvieran a sus hijos en casa con ellos y que untaran los postes de la puerta con sangre, y nadie debía salir de la casa, porque los que fuesen hallados entre los egipcios serían destruidos con ellos.

Deberíamos aprender esta lección para nosotros. El ángel exterminador pasará nuevamente por la tierra. Ha de haber una marca colocada sobre el pueblo de Dios, y esa marca es la observancia de su santo sábado.

 No debemos seguir nuestro propio juicio y voluntad y jactarnos de que Dios accederá a nuestras condiciones... Lo que puede parecer sin importancia puede ser de la más mayor importancia en los planes especiales de Dios para la conservación de vuestra vida o la salvación de vuestra alma. Dios prueba nuestra fe dándonos alguna parte a realizar en conexión con su intervención en favor nuestro. 

La promesa se cumplirá en aquellos que cumplan las condiciones. Pero todos los que se aventuren a separarse de las instrucciones de Dios para seguir el camino de su propia elección perecerán con los impíos cuando sus juicios visiten la tierra (Manuscrito 3, 1885). ELC 151

AUDIO. https://youtu.be/WueU0hGZWc0