lunes, 27 de julio de 2026

27. LOS NIÑOS, OBJETO DEL CUIDADO ESPECIAL DE DIOS. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

…Y Tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. (Isa. 49:25).

Los votos de David registrados en el Salmo 101, deberían ser los de todos aquellos 

sobre quienes descanse la responsabilidad de cuidar la influencia del hogar.

David declaró: "Entenderé el camino de la perfección... En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. No pondré delante de mis ojos cosa injusta…" Sal. 101:2,3 (Review and Herald, 12 de octubre 1911).

El enemigo de las almas inventará muchas cosas para llevar las mentes de nuestros jóvenes de la firme fe en Dios a las prácticas idólatras del mundo... Los esfuerzos de Satanás para malograr el pensamiento y confundir el juicio son incesantes y debemos estar en guardia...

Deberíamos tratar de mantener fuera de nuestros hogares toda influencia que no

 sea productora de bien. En este asunto algunos padres tienen mucho que aprender.

A los que se sienten libres para leer (ver) revistas de historietas y novelas, les digo: Estáis sembrando semillas cuya cosecha no tendréis ganas de recoger. No hay ninguna fuerza espiritual que pueda obtenerse de tales lecturas. Más bien destruyen el amor por la pura verdad de la Palabra.

 Por medio de las novelas y de las revistas de historietas, Satanás está tratando de llenar de pensamientos irreales y triviales las mentes que deberían estar estudiando con diligencia la Palabra de Dios. Así está robando a miles y miles de personas el tiempo, la energía y la autodisciplina que requieren los graves problemas de la vida.

Enséñesele a la juventud a estudiar intensamente la Palabra de Dios. 

Recibida en el alma, constituirá una poderosa barrera contra la tentación.

El salmista declara: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti". "…Por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas de los violentos" Sal. 119:11; 17:4 (Id., 5 de octubre, 1911).

Si los consejos de la Palabra de Dios son seguidos fielmente, la gracia salvadora será llevada a nuestra juventud, porque los niños que son educados para amar y obedecer a Dios y que se entregan al poder modelador de su Palabra, son los objetos del especial cuidado y bendición de Dios (Ibíd., 5 de octubre, 1911). ELC 216

AUDIO. https://youtu.be/4YFKFAWMJ38


domingo, 26 de julio de 2026

26. UN MODELO PARA NIÑOS Y JÓVENES. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres. (Lucas 2:52).

En la tierra Cristo vivió en el hogar de un campesino. Usó las mejores ropas que sus padres podían darle, pero eran las humildes vestiduras de los campesinos. Anduvo por los ásperos senderos de Nazaret y subió por las laderas de colinas y montañas.

En su hogar era un trabajador incansable y el registro de su vida está lleno de actos útiles. Si Cristo hubiera pasado su vida entre los grandes y los ricos, el mundo obrero hubiera sido privado de la inspiración que el Señor deseaba que tuviese.

Pero Cristo sabía que su obra debía comenzar consagrando la humilde tarea de los obreros que trabajan por su pan cotidiano. Aprendió el oficio de carpintero a fin de dar al trabajo honrado un sello de honorabilidad y nobleza para todos los que trabajan sinceramente para la gloria de Dios.

Y los ángeles le asistían, porque Cristo estaba haciendo los negocios de su Padre trabajando en el banco del carpintero tan ciertamente como cuando obraba milagros para la muchedumbre. Recibió su cometido y autoridad del más alto poder, el Soberano del cielo.

Cristo descendió a la pobreza para poder enseñarnos cuán cerca de Dios debemos andar en nuestra vida diaria... Podía hacer trabajos, llevar su parte al sostener la familia en su necesidad, acostumbrarse al cansancio, y sin embargo no mostrar impaciencia.

Nunca su espíritu estaba tan lleno de cuidados mundanales que no le permitiera dedicar tiempo o pensamientos a las cosas celestiales. A menudo tenía comunión con los cielos mediante el canto. Los hombres de Nazaret a menudo oían su voz elevarse en oración y acción de gracias a Dios...

Una fragante influencia se difundía a los que estaban a su alrededor, y eran bendecidos. 

Sus alabanzas parecían echar a los malos ángeles y llenar el lugar de dulce fragancia.

Su vida armonizaba con la vida y el carácter de Dios. Su infancia y juventud ennoblecieron y santificaron cada fase de la vida práctica... En todo lugar fue un modelo perfecto... Pasó por la infancia, la adolescencia y la adultez sin recibir una mancha en su carácter (Review and Herald, 24 de octubre, 1899) ELC 215

AUDIO. https://youtu.be/lrCqk9kRynA


sábado, 25 de julio de 2026

25. EL ALTAR DE LA FAMILIA. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un 

altar a Jehová, quien le había aparecido…e invocó el nombre de Jehová. (Gén. 12:7,8).

Abrahán, el amigo de Dios, nos dio un ejemplo digno. La suya fue una vida de oración y humilde obediencia y era como una luz en el mundo. Dondequiera plantara su tienda, bien cerca alzaba su altar, reuniendo a cada miembro de su familia para el sacrificio de la mañana y de la tarde...

Una luz similar debería brillar de los hogares cristianos. El amor debiera revelarse en la acción. Debería brotar en toda manifestación hogareña, mostrándose en considerada bondad, en gentil y desprendida cortesía. Hay hogares en los cuales se practican estos principios, hogares en los cuales se adora a Dios y reina el amor más puro. De estos hogares, mañana y tarde ascienden oraciones a Dios como dulce incienso, y sus mercedes y bendiciones descienden sobre los suplicantes como el rocío matutino...

Necesitamos la fuerza y la gracia que produce la oración ferviente. Debería usarse diligentemente este medio de gracia para tener fuerza espiritual. La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes nos eleva a él.

Nos hace ver más y más nuestras grandes necesidades, y de ahí nuestra obligación a Dios y nuestra dependencia de él... Dios ha hecho de la oración ferviente la condición para conceder sus más ricas bendiciones...

Este es un asunto diario. Cada mañana consagraos vosotros y vuestra familia 

por ese día. No hagáis cálculos para meses o años, porque éstos no son vuestros.

Se os entrega un breve día, y en ese único día trabajad para vosotros mismos y para vuestra familia como si fuera el último. Entregad todos vuestros planes a Dios para llevarlos adelante o abandonarlos, según os lo indique su providencia.

De esta manera estaréis colocando vuestra vida día tras día con sus planes y propósitos en las manos de Dios, aceptando sus planes en lugar de los vuestros, no importa cuánto interfieran con vuestros arreglos ni cuántos proyectos agradables haya que abandonar.

 Así la vida cada vez se amoldará más al Modelo divino; "y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" Fil. 4:7 

(Signs of the Times, 7 de agosto, 1884). ELC 214

AUDIO. https://youtu.be/Rn_j1aInhww