lunes, 10 de agosto de 2026

10. GOZO DE VIVIR. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Pero no será así entre vosotros, sino que El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. (Mar. 10:43, 44).

La verdadera dicha sólo se encuentra en una vida de servicio. El que vive una vida inútil y egoísta es miserable. Está descontento consigo mismo y con los demás. El Señor corrige a sus obreros para que estén preparados a fin de que ocupen los lugares que les han sido asignados. De esa manera desea que se apresten a realizar un servicio más aceptable.

Hay muchos que no están satisfechos de servir a Dios alegremente en el lugar que les ha señalado, o que realizan sin quejarse la obra que ha colocado en sus manos. Es correcto que estemos descontentos de la forma en la que realizamos el deber, pero no debemos estar descontentos con el deber mismo porque desearíamos realizar alguna otra cosa.

En su providencia, Dios coloca delante de los seres humanos un servicio que será como una medicina para sus mentes enfermas. De esa manera [Dios] trata de guiarlos para poner a un lado la preferencia egoísta, la que, si se fomenta, podría descalificarlos para el trabajo que tiene para ellos (Review and Herald, 2 de mayo, 1907).

Hay quienes desean tener un poder soberano, y que necesitan la santificación de la obediencia. Dios provoca un cambio en sus vidas. Tal vez coloca delante de ellos deberes que no habrían escogido. 

Si están dispuestos a ser guiados por él, les dará gracia y fortaleza para realizar esos deberes con espíritu de sometimiento y utilidad. De esa manera están siendo capacitados para ocupar lugares donde sus habilidades bien organizadas realicen un gran servicio.

A veces Dios los prepara dándoles decepciones y aparente fracaso. Tiene el propósito de que aprendan a dominar la dificultad. Los inspira con una determinación de hacer que cada fracaso aparente resulte un éxito (Ibíd.). ELC 230

AUDIO. https://youtu.be/fy0lUVFFvGs

 

domingo, 9 de agosto de 2026

09. CADA UNO EN SU PUESTO. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres. (Efe. 6:7).

El Señor está familiarizado con nosotros individualmente. A cada ser nacido en el mundo se le señala su obra, con el propósito de que mejore el mundo... Cada uno tiene su círculo [de acción], y si el agente humano hace de Dios su consejero, entonces no estará trabajando con fines opuestos a los de Dios.

El destina a cada uno un lugar y un trabajo, y si individualmente nos sometemos para ser preparados por el Señor, no importa cuán confusa e intrincada pueda parecer la vida a nuestros ojos, Dios tiene un propósito en todo ello, y la maquinaria humana, obediente bajo la mano de la sabiduría divina, cumplirá los propósitos de Dios.

Así como en un bien disciplinado ejército cada soldado tiene su puesto señalado y se requiere que cumpla su parte y contribuya al poderío y la perfección del todo, de la misma manera el obrero de Dios debe realizar su parte señalada en la gran obra de Dios.

La vida tal como es ahora no es como Dios se propuso que fuera, y ésa es la razón de que haya tanta confusión; hay mucho deterioro y fricción. El hombre o la mujer que abandonan el lugar que Dios les ha señalado, por complacer su inclinación y realizar los planes que ellos mismos han hecho sufren decepción por haber elegido su propio camino en lugar de la senda divina.

Nuestro Padre celestial es nuestro Dirigente y debemos someternos a su disciplina. Somos miembros de su familia. Tiene derecho a nuestro servicio, y si uno de los miembros de su familia persistiera en seguir su propio camino, y se empeñara en hacer sólo lo que le placiera, entonces, ese espíritu produciría un 

estado de cosas confuso y desordenado. No debemos hacer planes para seguir nuestra propia senda, sino la senda y la voluntad de Dios. Dejemos que Dios hable y entonces diremos: "No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Carta 6, 1894). ELC 229

AUDIO. https://youtu.be/St9g7wrMWs4


sábado, 8 de agosto de 2026

08. DÍA POR DÍA. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre. (Sal. 37:18).

El don del tiempo es precioso. Cada día nos es dado en depósito, y se nos pedirá que demos cuenta de él ante Dios (Manuscrito 15, 1898). Día por día todos somos probados, corregidos y educados para ser útiles en esta vida. Pensad en esto: sólo un día por vez. Un día es mío. Haré en este día lo mejor que pueda.

Usaré mi talento del habla para ser una bendición para algún otro; un ayudador, un consolador, un ejemplo que el Señor, mi Salvador, apruebe. Tendré paciencia, bondad, clemencia para que las virtudes cristianas puedan desarrollarse en mi hoy (Carta 36, 1901).

Si hoy mantenéis una relación correcta con Dios, estaréis preparados en caso de que Cristo venga hoy... Deseamos que tengáis un anhelo profundo y ferviente de la justicia de Jesucristo... Ello os dará una herencia entre los santificados...

Eso es mucho más importante que todas las ganancias mundanales; eso es mucho mejor que todas vuestras haciendas; eso es mucho mejor que todo el honor que los seres finitos puedan conferiros...

¿Os estáis preparando diariamente para que podáis uniros con la familia del cielo? ¿Sois pendencieros aquí? ¿Estáis criticando a los vuestros aquí? Si así ha sido, encontraréis faltas en ellos en el cielo. Vuestro carácter está siendo probado y examinado en esta vida para ver si podéis ser ciudadanos pacíficos del reino celestial (Manuscrito 36, 1891).

El Señor requiere de nosotros que cumplamos los deberes de hoy y soportarnos sus pruebas. Hemos de velar hoy para no ofender ni en palabra ni en hechos.  Debemos alabar y honrar a Dios hoy. Por el ejercicio de una fe viva hoy, hemos de vencer al enemigo...

Debemos velar, obrar y orar como si éste fuera el último día que se nos concede. ¡Qué intenso fervor habría entonces en nuestra vida! ¡Cuán estrechamente seguiríamos a Jesús en todas nuestras palabras y acciones! (Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 60). ELC 228

AUDIO. https://youtu.be/OI9s9dEuIOc