viernes, 13 de febrero de 2026

13. “AMPLIAMENTE PERDONADO” II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová, el cual

 tendría de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar (Isa. 55:7).

Hay muchos que no tienen la confianza de una certidumbre vital de que Cristo está abogando ante el Padre como nuestro Intercesor. Cristo se ha identificado con nuestras necesidades y puede suplir toda carencia particular de nuestra condición debilitada.

Durante su vida en esta tierra asumió la actitud de representante suplicante y celoso, buscando de la mano del Padre una provisión fresca de fortaleza, que lo vigorizara y refrigerara dándole palabras de ánimo y lecciones consoladoras para impartir a los seres humanos. Sus palabras fortalecerán cada alma para el deber y para la prueba.

Así como Cristo, en su humanidad, buscaba fuerza de su Padre para poder soportar la prueba y la tentación, también debemos hacerlo nosotros. Debemos seguir el ejemplo del inmaculado Hijo de Dios. Necesitamos diariamente ayuda, gracia y poder de la Fuente de todo poder.

Debemos echar nuestras impotentes almas sobre el Único que está pronto a ayudarnos en todo momento de necesidad. Demasiado a menudo nos olvidamos del Señor. Cedemos a nuestros impulsos y perdemos las victorias que deberíamos ganar.

Si somos vencidos, no demoremos en arrepentirnos y en aceptar el perdón que nos pondrá en posición ventajosa. Si nos arrepentimos y creemos, será nuestro el poder purificador de Dios. Su gracia salvadora se ofrece gratuitamente. Su perdón se otorga a todos los que quieran recibirlo. Pero el orgullo de la incredulidad con frecuencia se instala en el corazón, y el pecador se aleja de la luz.

Dios siempre aceptará la confesión si la persona se arrepiente del mal que ha hecho. Nuestro Padre celestial declara: "Vivo yo..., que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva…" (Eze. 33:11).

Los ángeles de Dios se regocijan y cantan de gozo por cada pecador que se arrepiente. Ni un solo pecador necesita perderse. El don de la gracia salvadora es abundantísimo y no cuesta nada...

Estamos viviendo en el día de la preparación. Debemos conseguir una abundante provisión de gracia del almacén divino. El Señor ha hecho provisión para la demanda diaria (Review and Herald, 31 de mayo, 1906). ELC 51

AUDIO. https://youtu.be/WbCsQPNcYAA

 

jueves, 12 de febrero de 2026

12. “TESORO INESTIMABLE” II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

El reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo

 hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. (Mat. 13:45, 46).

Cuando Cristo comparó el reino de los cielos a una perla preciosa, deseaba llevar a cada alma a valorar esa perla sobre toda otra cosa. La posesión de la perla, que significa la posesión de Cristo como Salvador personal, es un símbolo de las mayores riquezas. Es un tesoro muy superior a cualquier riqueza terrenal...

Hay algunos que están buscando, siempre buscando, la perla de gran precio. Pero no abandonan por completo sus malos hábitos. No mueren al yo para que Cristo pueda vivir en ellos. Por eso no encuentran la perla preciosa...

Jamás experimentan paz y armonía en el alma, porque sin una entrega completa no hay descanso ni paz. Casi cristianos, pero no plenamente cristianos, parecen estar cerca del reino de los cielos, pero no pueden entrar allí. Casi pero no completamente salvados significa no casi sino enteramente perdidos...

En la parábola se representa al mercader vendiendo todo lo que tenía con tal de obtener una perla de gran precio. Esta es una hermosa ilustración de aquellos que aprecian tan altamente la verdad que renuncian a todo lo que tienen para llegar a poseerla. 

Por fe echan mano de la salvación provista para el hombre por el sacrificio del unigénito Hijo de Dios. 

La justicia de Cristo, como una pura perla blanca, no tiene defecto, culpa ni mancha.

Ninguna obra humana puede mejorar las grandes y preciosas verdades de la Palabra de Dios. 

No son una mezcla de verdad y error. No presentan ninguna imperfección...

Cristo está listo para recibir a todos los que llegan a él con sinceridad. Pero no tolerará un ápice de afectación o hipocresía. Él es nuestra única esperanza. Él es nuestro alfa y omega, Es él nuestro sol y nuestro escudo, nuestra sabiduría, nuestra santificación, nuestra justicia. Solamente por su poder nuestros corazones, pueden ser mantenidos todos los días en el amor de Dios. 

(Manuscrito 154, 1898). ELC 50

AUDIO. https://youtu.be/ObZGo4uWmGE



miércoles, 11 de febrero de 2026

11. ¿BAJO QUE BANDERA? II. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. (Mat. 6:24).

Cada individuo en nuestro mundo deberá alistarse bajo una de dos banderas: los escogidos y fieles bajo la bandera manchada de sangre del Príncipe Emanuel, y todos los demás bajo la bandera de Satanás...

No puede haber componendas con los poderes de las tinieblas. Debemos fijar individualmente nuestra posición. Si no tenemos enemistad con el príncipe de las tinieblas, la serpiente, nos envolverá con todas nuestras facultades y su aguijón estará en nuestros corazones. Todos los que se alistan bajo la bandera 

ensangrentada del Príncipe de la vida, de allí en adelante considerarán a Satanás como un enemigo, y con la fortaleza de Dios se opondrán a él como a un adversario mortal. Tomarán el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

¿Y qué harán para mantenerse en una posición ventajosa? "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia…" (Efe. 6:18).

Deberíamos estar alerta para advertir el peligro. 

Deberíamos ver el carácter odioso del pecado y expulsarlo del alma.

Los hacedores de la Palabra saben que en Jesús hay poder, que llega a ser de ellos por la fe. 

Están vestidos de la justicia que Dios aceptará, porque es la justicia de Cristo. 

Cubiertos de la armadura de Dios, la panoplia del cielo, resisten con éxito 

los engaños de la serpiente. Ningún alma tiene un momento que perder...

Los negocios de la eternidad son de suficiente importancia para merecer la prioridad sobre cualquier otra empresa. "¿Qué debo hacer para ser salvo?", debería ser nuestra grande y solemne pregunta (Carta 3Oa, 1892).

Quisiera que todos apreciasen la obra admirable que Dios realiza en favor del hombre. No hubo expiación para los ángeles caídos; pero para los hombres caídos se hizo un sacrificio pleno y abarcante, para salvar completamente a todos los que acudan a Dios mediante él. No rechazará a ningún buscador arrepentido (Ibíd.). ELC 49

AUDIO. https://youtu.be/jq09x94GPOU