lunes, 15 de junio de 2026

15. EL ORO DEL CARÁCTER CRISTIANO. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro. (Prov. 22:1).

Los hombres pueden aspirar al renombre. Pueden desear poseer un nombre grande. Para algunos la suma de su ambición consiste en la posesión de casas, terrenos y abundancia de dinero, las cosas que los harán grandes a la vista del mundo.

Desean colocarse en un lugar desde el cual puedan mirar hacia abajo con un aire de superioridad a los que son pobres. Todo esto es construir sobre la arena, y su casa caerá de improviso. La superioridad en la escala social no constituye la verdadera grandeza. Lo que no aumenta el valor del alma no tiene verdadero valor en sí mismo.

 Lo único que vale la pena alcanzar es la grandeza del alma a la vista del cielo. Quizá nunca conozcáis la verdadera y elevada naturaleza de vuestro trabajo. Sólo podéis medir el valor de vuestro propio ser por el de la vida que fue dada para salvar a todos los que quieran recibirla.

Todo hombre tendrá una estimación de su propio valor cuando llegue a ser colaborador de Cristo, cuando haga la obra que Cristo hizo, llenando el mundo de la justicia de Cristo, cumpliendo un cometido del Altísimo...

El cometido dado a los discípulos se da a todos los que están relacionados con Cristo. Deben hacer cualquier sacrificio por el gozo de ver salvadas almas que están pereciendo sin Cristo.

 Todo lo que se haga en el nombre de Jesús para bendecir, elevar y restaurar en el ser 

humano la imagen de Dios, es tan aceptable ante Dios como lo fue la obra de Moisés...

El honor más elevado que pueda conferirse a seres humanos, ya sean jóvenes

o ancianos, ricos o pobres, es permitirles levantar a los oprimidos y consolar a los débiles.

El mundo está lleno de dolientes. Id y predicad

 el Evangelio a los pobres; sanad a los enfermos.

Esta es la obra que debe hacerse en relación con el mensaje evangélico... Los colaboradores de Dios deben llenar el espacio que ocupan en el mundo con el amor de Jesús (Manuscrito 61, 1898). ELC 174

AUDIO. https://youtu.be/VHdbqcmX8ys


domingo, 14 de junio de 2026

14. UNA CADENA DE INFLUENCIAS PARA EL BIEN. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos. (Sal. 119:63).

Los jóvenes desean compañerismo, y en la misma proporción a la intensidad con que prodiguen sus sentimientos y afectos a quienes se relacionan con ellos será el poder de esos amigos para convertirse en una bendición o una maldición para ellos.

Por eso, tengan cuidado los padres. Cuiden la influencia de las amistades. "El que anda con los sabios, sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado" (Prov. 13:20). Los jóvenes tendrán amigos y sentirán su influencia...

La cera no retiene la imagen del sello más de lo que lo hace la mente con las impresiones producidas por la relación y asociación con otros. La influencia es a menudo silenciosa y pasa inadvertida, y sin embargo es fuerte y duradera.

Si Ud. elige como compañeros a hombres y mujeres buenos y sabios, va en la debida dirección para

 llegar a tener pensamientos e ideas sólidos y a obrar correctamente en relación con los principios.

 Y esas amistades tienen el más elevado valor en la formación del carácter. Se tenderá una red de influencias para el bien a su alrededor, que el maligno no podrá romper con sus engaños seductores...

Pero los jóvenes se contaminarán si escogen la influencia de personas que tengan normas y prácticas inferiores y si se relacionan con ellas... Influencias silenciosas e inconscientes entretejen sus

 sentimientos en sus vidas, llegan a formar parte de su misma existencia, al punto 

que ellos caminan en el borde mismo del precipicio sin darse cuenta del peligro.

Aprenden a amar las palabras de los aduladores, las palabras melosas de los engañadores, y están intranquilos, incómodos e infelices a menos que se sientan elevados al pináculo de las lisonjas de alguien...

La única conducta segura para los jóvenes consiste en relacionarse con los puros y los santos, porque así las tendencias naturales hacia el mal serán mantenidas en jaque (Carta 26d, 1887). ELC 173

AUDIO. https://youtu.be/B7_plIEKFnY


sábado, 13 de junio de 2026

13. LOS HILOS VITALES DE LA INFLUENCIA. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos. (Prov. 2:20).

Es usual en las relaciones que se traban en la escuela, que haya dos clases de personas: los que tratan de hacer lo bueno y los que invitan a otros a hacer el mal... Al asociarse con los descuidados y los temerarios, es fácil llegar a ver las cosas como ellos las ven y perder todo sentido de lo que significa ser seguidor de Jesús. Cuídate especialmente en esto.

No seas influido ni extraviado por los que sabes a ciencia cierta, por sus palabras 

y acciones, que no están en relación con Dios. "…Por sus frutos los conoceréis" (Mat. 7:20)...

Satanás está tratando de imbuir con su espíritu a cada alma que no está conectada con Cristo, y cada alma que rehúsa relacionarse con Jesucristo será puesta en conexión con el enemigo de Cristo.

Hay hilos de influencia que salen de esas almas para atar y atraer a otras almas... a senderos falsos... Este peligro es común a todos. Serás tentado a seguir tu propio camino y a hacer tu voluntad, desobedeciendo la voluntad de Dios...

No dejes que nada te aparte de la obra de edificar el carácter, sino haz tu trabajo para el tiempo y la eternidad... Vive una vida consecuente y moldea tu carácter según el divino Modelo. 

Si vives descuidadamente y no velas en oración, seguramente caerás presa del enemigo y cederás a la seducción del pecado; así pondrás en el fundamento madera, heno y hojarasca que serán consumidos en el último gran día (Carta 71, 1893).

Cada corazón se conmueve o es atraído por Jesucristo.  Cuando una persona se hace estudiante de las Escrituras, el Espíritu de Dios toma las cosas de Dios y las impresiona sobre el alma.

Los hilos áureos que se extienden de las almas de los que hacen de Dios su fortaleza, atarán mediante los vínculos de la influencia a otras almas y las atraerán a Cristo. Esta es la obra que debe hacerse (Ibíd.). ELC 172

AUDIO. https://youtu.be/SQyWW0PKQzc