miércoles, 5 de agosto de 2026

05. USAD VUESTROS TALENTOS PARA DIOS. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 
Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y le entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos... (Mat. 25:14-15).

La parábola de los talentos... tiene una aplicación individual y personal para cada hombre, mujer y niño que tengan uso de razón... Cuando el dueño de la casa llamó a sus siervos dio a cada hombre su trabajo. Toda la familia de Dios está incluida en la responsabilidad de usar los dones de su Señor. (Ver toda la historia en Mat. 25:14-30).

Todo individuo, desde el más bajo y más oscuro hasta el más grande y más exaltado, es un agente moral dotado con habilidades por las cuales es responsable ante Dios... Los dones espirituales, mentales y 

físicos, la influencia, la posición, los bienes, los afectos, las simpatías, todos son preciosos talentos que deben ser usados en la causa del Maestro para la salvación de las almas por las que Cristo murió.

¡Cuán pocos aprecian estas bendiciones! ¡Cuán pocos tratan de desarrollar sus talentos e incrementar su utilidad en este mundo! El Maestro ha asignado a cada hombre su obra. Él ha dotado a cada hombre de acuerdo con su habilidad, y ha recibido según su capacidad...

Aquellos que han sido bendecidos con mejores talentos no debieran despreciar el valor de los servicios de aquellos que tienen dones menores que los suyos. El más pequeño de los dones es un don para Dios. Con la bendición de Dios, el único talento usado con diligencia, se verá doblado, y los dos [talentos] usados para el servicio de Cristo serán aumentados a cuatro; y el más humilde instrumento puede acrecentar su poder y su utilidad.

El propósito fervoroso y los esfuerzos abnegados, todos son vistos, apreciados y aceptados por el Dios del cielo. . . Usad vuestros dones en mansedumbre, en humildad, en confianza, en fe, y esperad hasta el día del ajuste de cuentas, y no tendréis motivo de pesadumbre ni de vergüenza (Review and Herald, 26 de octubre, 1911). ELC 225

AUDIO. https://youtu.be/xzSi70miyCg

 

martes, 4 de agosto de 2026

04. TIEMPO DE ESCUDRIÑAR EL CORAZÓN. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos... (2 Cor. 13:5).

El grado de humanidad que alguien afirme poseer, está determinado por el uso que haya dado a los dones que Dios le confirió. Los miembros de la familia humana tienen derecho a llevar el nombre de hombres y mujeres solamente en la medida en que empleen sus talentos para el bien de otros.

Mientras ayuda a otros es cuando el hombre está más estrechamente unido a Dios. El que es fiel a su entereza recibida de Dios no solamente procurará la felicidad de su prójimo en esta vida sino que le ayudará a obtener el premio de la vida venidera...

Se le pide al hombre que ame a Dios por sobre todo, con toda el alma, con todas las fuerzas y con toda la mente; y a su prójimo como a sí mismo. Esto no le es posible a menos que se niegue a sí mismo.

Negarse a sí mismo significa dominar el espíritu cuando la pasión disputa por la supremacía; resistir la tentación de censurar y de hablar palabras de crítica; tener paciencia con el niño que es lerdo y cuya conducta es ofensiva y exasperante; permanecer en el puesto del deber aunque otros cedan; llevar 

responsabilidades donde y cuando el deber lo requiera, no para obtener aplauso, no por costumbre, sino por la causa del Maestro, que ha dado a cada uno de sus seguidores una obra que debe ser hecha con inalterable fidelidad. Negarse a sí mismo significa hacer lo bueno cuando la [natural] inclinación guía a 

servirnos y complacernos a nosotros mismos. Significa trabajar pacientemente y con alegría

 por el bien de otros, aun cuando parezca que nuestros esfuerzos no son apreciados...

Recordad que necesitáis ser fortalecidos por constante vigilancia y oración. Mientras miréis a Cristo, seréis salvos; pero en el momento en que confiéis en vosotros mismos, estaréis en grave peligro. El que está en armonía con Dios constantemente depende de su ayuda (Review and Herald, 11 de julio, 1907).

ELC 224

AUDIO. https://youtu.be/taKPgra-TDk


lunes, 3 de agosto de 2026

03. LA DEUDA QUE TENEMOS. VIII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? (Luc. 16:5).

"¿…ignoráis... que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio…" (1Cor. 6:19,20). ¡Qué precio ha sido pagado por nosotros! Contemplad la cruz y la Víctima levantada sobre ella. Mirad aquellas manos taladradas por los crueles clavos. Mirad sus pies asegurados por largos clavos al madero. Cristo cargó nuestros pecados en su propio cuerpo. Ese sufrimiento, esa agonía es el precio de vuestra redención...

El maravilloso amor de Dios, manifestado en Cristo, es la ciencia y el canto de todo el universo celestial. ¿No debiera provocar nuestra gratitud y alabanza? ...Cuando la bendita luz del Sol de Justicia brille dentro

 de nuestros corazones y descansemos en paz y con gozo en el Señor, entonces alabemos al Señor... Alabémosle no de palabras solamente sino por la consagración a él de todo lo que somos y de todo lo que tenemos.

"¿Cuánto debes a mi amo?" No lo podéis calcular. ¿Hay alguna parte de vuestro 

ser que no haya redimido? ¿o algo de vuestras posesiones que ya no sea suyo?

Cuando lo reclama, ¿lo retenéis egoístamente como vuestro? ¿Lo ocultáis y lo usáis con otro 

propósito que el de la salvación de las almas? Por ese proceder millares de almas se pierden...

Elevando la vista al cielo con súplica, presentaos a vosotros mismos a Dios como

 sus siervos, y todo lo que tenéis, como suyo, diciendo: Señor, de lo tuyo te damos. 

Considerando la cruz del Calvario, y al Hijo del Dios infinito crucificado por vosotros, comprendiendo tan incomparable amor, tan maravilloso despliegue de gracia, sea vuestra fervorosa pregunta: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Él os ha dicho: "…Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura" (Mar. 16:15).

Cuando veáis almas en el reino de Dios salvadas gracias a vuestras dádivas y vuestro servicio, os regocijaréis de haber tenido el privilegio de realizar esta obra (Manuscrito 139, 1898). ELC 223

AUDIO. https://youtu.be/FDd5xBeLs1E