jueves, 29 de octubre de 2026

29. LA IGLESIA Y EL MUNDO. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:16,17).

Muchos que profesan creer en la palabra de Dios parecen no comprender el 

engañoso trabajo del enemigo. No se dan cuenta de que el fin del tiempo está cerca.

Pero Satanás lo sabe y, mientras los hombres duermen, él trabaja. Los deseos de la carne, los deseos de los ojos, la vanagloria de la vida, dominan a hombres y mujeres... Egoísmo, corrupción y maldad de toda clase han tomado firme arraigo sobre los corazones.

Muchos desdeñan la preciosa Palabra de Dios. Una novela o un libro de cuentos ocupan la atención y fascinan la mente. Lo que estimula la imaginación es ansiosamente devorado, mientras la Palabra de Dios es rechazada (Review and Herald, 2 de enero, 1900).

El mundo es el principal enemigo de la religión. Fuerzas satánicas están continuamente trabajando de un extremo a otro del mundo, y es el objetivo de Satanás relacionar tan estrechamente a la iglesia y el mundo que sus blancos, sus espíritus y sus principios puedan armonizar, y que sea imposible distinguir 

entre los que profesan servir a Dios y los que no le sirven. El enemigo trabaja 

continuamente para poner al mundo en la delantera (Id; 26 de febrero, 1895).

Se ha dado la orden: "Salid de en medio de ellos, y apartaos". Pero no os corresponde decir: 

No tengo nada que hacer con mi prójimo; él está sepultado en el mundo; yo no soy su guardián.

Por esa misma razón deberíais tener algo de que decirle. La luz dada a vosotros no debéis esconderla bajo un almud... Un verdadero ejemplo hará más para iluminar al mundo que toda nuestra profesión de fe...

Cuántas personas hay que son tan débiles como el agua, y que sin embargo podían tener una Fuente infalible de poder. El cielo está listo para darnos [fortaleza] a fin de que podamos ser poderosos en Dios y alcancemos la completa estatura de hombres y mujeres en Cristo Jesús (Id; 9 de enero, 1900). ELC 310

AUDIO. https://youtu.be/GSSLbz31ixI

 

miércoles, 28 de octubre de 2026

28. VIVIR POR ENCIMA DEL MUNDO. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas 

que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2 Cor. 4:18).

En sus enseñanzas, Cristo trató de concertar las demandas del cielo y de la tierra... Vio que los hombres están en peligro de fomentar un excesivo amor por el mundo. El amor a Dios es suplantado por un amor por el mundo. Solamente el poder del Dios omnipotente puede desalojar este amor.

Las cosas que son terrenas y temporales llevan a los hombres lejos de Dios, aunque las ganancias que se puedan obtener sean como un átomo de comparación con las realidades eternas... Desviado de las atracciones celestiales, de riquezas imperecederas, de paz, de la nobleza del alma, el hombre gasta pródigamente sus afectos en cosas indignas y que no satisfacen.

 Y en constante contemplación de este mundo, llega a amoldarse a él. Su mente, capaz de elevarse y con el privilegio de aferrarse de las eternas bendiciones de los santos, se desvía de una eternidad de grandeza... Se humilla y empequeñece al aliarse con las cosas mundanales.

Jesús vino a cambiar este orden de cosas, para corregir este mal, tan difundido. Eleva su voz como voz de Dios en amonestación, reprobación y súplica, tratando de romper la fascinación que infatúa, esclaviza y entrampa a los hombres.

Les presenta el mundo futuro y ...dice "Porque ¿qué aprovechará al 

hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ..." (Mat. 16:26).

Dios quiere que nos elevemos por encima del mundo.  Jesús, el Redentor del mundo, nos presenta la herencia eterna, las riquezas inmortales... Saca al mundo de su posición de jactanciosa supremacía y lo coloca en un lugar donde debería estar, sujeto al mundo espiritual y eterno...

Cristo se dio así mimo como sacrificio por el mundo. Gozosamente dio su propia vida como rescate por un mundo apóstata. Y no concibe que el egoísmo y la mundanalidad existan en los corazones de sus seguidores. 

La sumisión al mundo está expresamente prohibida en la palabra de Dios. Los elegidos de Dios deberían ser justamente lo que él se proponía que fuesen, y lo que el apóstol declara que son: un "…espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1 Cor. 4:9) Review and Herald, 2 de febrero, 1897) ELC 309

AUDIO. https://youtu.be/FTMHIHf8dlk

 

martes, 27 de octubre de 2026

27. ¿DONDE TENÉIS PUESTA VUESTRA MIRA? X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado 

a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (Col. 3:1, 2).

Podemos anticiparnos en demasía en cuanto a las cosas de esta vida, y encontrarnos con frustraciones. Hallaremos que ellas [nuestras previsiones] se desvanecen. Pero aquí hay "…una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros" (1 Ped. 1:4).

Tenemos necesidad de que nuestros pensamientos se arraiguen en las cosas que permanecerán, no sobre aquellas que se gastan con el uso. Si establecemos nuestra esperanza en el mundo inmortal, futuro, no seremos chasqueados.

Cuando Cristo vino a este mundo, vio que los hombres habían dejado fuera de sus cálculos la vida eterna, futura. Vino para presentar esa vida delante de nosotros, para que con su contemplación pudiéramos ser guiados a cambiar nuestra relación con las cosas de esta vida, para que nuestros afectos pudieran ser puestos en. las cosas de arriba, y no en las cosas de la tierra, que se desvanecen tan pronto.

  Cristo trata de desvanecer la sombra que Satanás ha originado para interferir entre nuestras almas y Dios, para que la visión de Dios y la eternidad pueda ser clara. Aunque Cristo no desprecia este mundo, lo colocó en su adecuada posición de subordinación. Y entonces pone las cosas eternas en su importancia relativa delante de nosotros, para que podamos fijar la mirada de la fe en lo invisible. 

Las cosas de interés temporal tienen el poder de absorber los pensamientos y los afectos, y es importante que constantemente encaucemos y eduquemos nuestros pensamientos a espaciarse en las cosas de interés eterno.

¿Nos hará infelices esto? ¿Nos pondrá en situación difícil aquí? Por cierto que no... Mientras más del Espíritu de Dios y de su gracia sea llevado dentro de nuestra experiencia diaria, habrá menos disensión, tendremos más gozo y lo impartiremos más a otros (Review and Herald, 8 de marzo, 1892). ELC 308

AUDIO. https://youtu.be/BeGgJQYfABE