jueves, 22 de octubre de 2026

22. LAS DEMANDAS PREVIAS DE DIOS. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas... (Deut. 8:17, 18).

Los que aman a Dios por sobre todo, se dan cuenta que son ricos más allá de todo cálculo en las riquezas que Dios les da... El hombre no posee nada a lo que tenga derecho exclusivo. No es dueño ni aun de sí 

mismo; porque ha sido comprado con un precio: la sangre del Hijo de Dios. 

Cristo tiene un derecho sobre toda posesión de este mundo.

Él puede poner en marcha una serie de circunstancias que arrasen con la ganancia acumulada durante años. También puede retener la ayuda que sus hijos necesitan. Es Dios quien da al hombre el aliento de vida. Nosotros no podemos crearlo. Sólo podemos tomar lo que Dios ha creado. Él es nuestro guardián, nuestro consejero; y más que eso, por su generosa provisión, poseemos toda la habilidad, el tacto y la capacidad que tenemos...

 Todo lo que poseéis es don suyo, pues no teníais nada con que crearlo o adquirirlo. Se os ha dado, no para que llegue a ser una cuña que os separe de él, sino para ayudaros a realizar su servicio. 

En el momento en que el hombre pierde de vista el hecho de que sus capacidades y 

posesiones son del Señor, en ese momento está defraudando las posesiones del Señor. 

Está actuando como un administrador infiel, haciendo que el Señor transfiera sus dones a manos más fieles. Dios demanda a los que él ha confiado sus dones que los administren fielmente, para demostrar al mundo que están trabajando por la salvación de los pecadores. 

Demanda a los que profesan estar bajo su dirección, que no desvirtúen su carácter...Diariamente él nos colma con beneficios... Llevando la corona de su favor real, glorifiquémoslo, impartiendo a otros de la abundancia con que nos ha colmado...

Dios quiere que sus hijos y sus hijas demuestren al mundo que él no es egoísta, sino que abunda en planes liberales y abnegados. Está esperando los conductos mediante los cuales pueda comunicar la plenitud de su amor (Manuscrito 63, 1901). ELC 303

AUDIO. https://youtu.be/NfQpIUVe1n8


miércoles, 21 de octubre de 2026

21. EL PELIGRO DE LAS RIQUEZAS. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. (Mar. 10:24, 25).

El plan de Dios es que las riquezas sean adecuadamente usadas, distribuidas 

para bendición de los necesitados y para el adelanto de la obra de Dios.

Si los hombres aman sus riquezas más de lo que aman a sus semejantes, más de lo que aman a Dios o las verdades de su palabra, y si sus corazones están en sus riquezas, no podrán tener la vida eterna... Así se prueba a las almas. Y, tal como el joven rico, muchos se apartan con tristeza a causa de que no pueden conservar sus riquezas y también un tesoro en el cielo...

"…Todas las cosas son posibles para Dios" (Mar. 10:27). La verdad, puesta en el corazón por el Espíritu de Dios, expulsará el amor a las riquezas. El amor a Jesús y el amor al dinero no tienen cabida en el mismo corazón. El amor de Dios sobrepasa en tal medida al amor al dinero que el poseedor se desprenderá de sus riquezas y transferirá sus afectos a Dios. Por amor, entonces se ocupará de socorrer a los necesitados y en sostener la causa de Dios.

 Es su mayor placer prestar la mejor disposición a las cosas del Señor. Considera todo lo que tiene como si no fuera suyo, y cumple fielmente su deber como administrador de Dios...En esta forma es posible a un hombre rico entrar en el reino de Dios...Algunos dan de lo que les sobra, por lo que no sienten necesidad. Los tales no practican la abnegación por la causa de Cristo. 

Dan liberalmente y de corazón, sin embargo, tienen todo lo que el corazón puede desear. Dios considera eso. La acción y su móvil no dejan de ser advertidos por Dios, y ellos no perderán su recompensa.

Pero los que tienen menos medios no deben disculparse a sí mismos porque no pueden hacer tanto como otros. Haced todo lo que podáis (Review and Herald, 16 de septiembre, 1884). ELC 302

AUDIO. https://youtu.be/kd0R2Rt38ug


martes, 20 de octubre de 2026

20. CRISTIANO POR MEDIO DE LA ABNEGACIÓN. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos 

de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mat. 16:24).

El sermón más difícil de predicar y más duro de practicar es la abnegación. El pecador codicioso y egoísta, cierra la puerta al bien que puede ser realizado pero que no se hace a causa de los chelines y las libras…,* los que son invertidos en propósitos egoístas.

Quizá no tengamos jamás la oportunidad de realizar grandes cosas; tal vez nunca se nos pida realizar un sacrificio sublime. Pero la más grande victoria que podamos ganar es la de seguir a Jesús... Cada día que Cristo vivió en nuestro mundo fue para él un día de abnegación.

 Para poder seguirlo en el áspero sendero de la negación de sí mismo debemos comenzar a renunciar al yo en los primeros años de nuestra vida, y esta negación debe ser llevada dentro de los sucesos y acciones de cada día de nuestra vida...La sagacidad del mundo estriba en adquirir fortuna y ganancias en cualquier forma que puedan ser obtenidas. 

Una acumulación de este tesoro del mundo es la ambición de las personas mundanas. La aspiración y el objetivo de los seguidores de nuestro Señor Jesucristo consisten en llegar a ser cristianos por medio de la abnegación y el sacrificio de sí mismos. 

Ellos mantienen sus ojos en las riquezas eternas que pueden obtener por el renunciamiento de tesoros terrenales a cambio de tesoros celestiales. He aquí las condiciones: El que quiera ser mi discípulo, que lo abandone todo y que me siga. Manteniendo a Cristo en vista, hay que seguir por donde él señale el camino..."…Más bienaventurado es dar que recibir" (Hech 20:35).

La abnegación llevará a la tesorería de Dios los medios necesarios para el adelanto 

de su obra. De ese modo podemos actuar en sociedad con Cristo (Carta 52, 1897).

Los seguidores de Cristo consideran que el acto de devolverle al Señor lo que le pertenece constituye para ellos una bendición, porque están acumulando tesoro en el cielo, el cual se les dará cuando oigan decir: "…Bien, buen siervo y fiel..., entra en el gozo de tu señor (Mat. 25:23). El gozo de ver a las almas que han sido redimidas, que han sido salvadas eternalmente, es el privilegio de los que han vencido (Carta 52, 1897). ELC 301

AUDIO. https://youtu.be/z_VCyWVoQrU