Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza.
El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré.
(Sal. 62:5, 6).
Se nos ha dado a cada
uno el inestimable privilegio de ser un hijo de Dios. ¿Por qué, pues, hemos de
estar tristes? Somos pecadores, pero tenemos un Salvador que quita nuestros
pecados, porque en él no hay pecado.
Tenemos que hacer frente a muchas dificultades y tenemos muchos inquietantes problemas que
resolver. Pero contamos con un todopoderoso Ayudador que escuchará nuestras peticiones con la
misma disposición voluntaria y feliz con la cual atendió los
pedidos de los que acudieron a él cuando estaba personalmente sobre la tierra.
Os pido que no quitéis de sus manos el gobierno de vuestras vidas.
¿Cometéis errores? No os desaniméis. El Señor puede permitir que cometáis pequeños errores
para salvaros de hacerlos mayores. Id a Jesús y pedidle que os perdone, luego creed que lo hace.
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda maldad"
1 Juan 1:9 (Review and Herald, 7 de abril, 1904).
Cuando el desánimo os
oprima pesadamente, leed estos versículos: ... "Un abismo
llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado
sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de
noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de
mi vida.
Diré a Dios: Roca mía, ¿por
qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la
opresión del enemigo? ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué
te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación
mía y Dios mío" (Sal. 42:7-9,11).
"Dios
es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las
tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea
removida, y se traspasen los montes al corazón del mar". (Sal.
46:1, 2).
"Porque este Dios, es Dios nuestro eternamente y para siempre; él
nos guiará aún más allá de la muerte." (Sal. 48:14)
(Ibíd.). ELC 125
AUDIO. https://youtu.be/jT52Z1B7knw