sábado, 11 de julio de 2026

11. UN "NO" FIRME Y DECIDIDO. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto 

tú eres su mujer; ¿Cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios? (Gén. 39:9).

Siempre hay personas fácilmente doblegables, acomodaticias, que tienen dificultad en pronunciar abiertamente la palabra NO, que están listas a ser llevadas lejos de Dios por una voluntad más fuerte y decidida. Estos no tienen fuerza interior sobre la cual basarse, no tienen principios firmes que los salven de aceptar malas sugestiones y de formar malos hábitos...

Los peligros morales a los cuales están expuestos todos, tanto ancianos como jóvenes, están creciendo cada día. Satanás está haciendo esfuerzos soberanos para envolver personas casadas, niños y jóvenes, en prácticas impuras.

Sus tentaciones hallan aceptación en muchos corazones porque no han sido elevados, purificados, refinados y ennoblecidos por la sagrada verdad que ellos profesan creer. 

No pocos han sido bajos viles en pensamiento, y triviales en la manera de hablar y de conducirse, de modo que cuando vienen las tentaciones de Satanás no tienen poder moral para resistirlas y caen como fácil presa...

Debemos alarmarnos si no recordamos constantemente el temor de Dios. Necesitamos temer si hay quienes se apartan del Dios viviente, porque él sólo es nuestra fuerza y fortaleza, a la cual podemos correr y ser salvos cuando el enemigo nos asalte con sus tentaciones.

Es un asunto de interés para cada alma decidir en qué forma 

mantendrá su vaso para honra a la vista de un Dios santo...

No hay seguridad para nosotros cuando reposamos, al levantarnos, al salir y al entrar. Satanás y los ángeles malos han conspirado con hombres impíos y malas mujeres, y todas las energías de los poderes

de las tinieblas se unirán para desviar y destruir a cada alma que no esté guarnecida con los firmes principios de las verdades eternas...Deben implantarse los principios de justicia en el alma. La fe debe aferrarse del poder de Jesucristo, o no habrá seguridad (Carta 26d, 1887). ELC 200

AUDIO. https://youtu.be/Co4uIsF6fow


viernes, 10 de julio de 2026

10. CRUCIFICANDO LA CARNE. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. (Gál. 5:24).

No somos nuestros. Hemos sido "…comprados por precio…" (1 Cor. 6:20), "…no con cosas corruptibles, como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo…" (1 Ped. 1:18, 19); "…para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos" (2 Cor. 5:15).

Todos los hombres han sido comprados por este precio infinito. Al derramar todos los tesoros del cielo en este mundo, al darnos en Cristo todo el cielo, Dios ha comprado la voluntad, los afectos, la mente, el alma 

de cada ser humano. Todos los hombres pertenecen a Dios, 

ya sean creyentes o incrédulos (Palabras de vida del gran Maestro, págs. 305, 306).

La expresión "comprados por precio" significa todo para nosotros. En consideración por el precio pagado por nosotros, ¿no rendiremos nuestros cuerpos y almas a Aquel que nos compró con su sangre? 

¿No conservaremos aquello que él redimió, en la condición más íntegra, más pura y más santa que sea posible?  Cristo nos redimió; salvó nuestra propia carne a un costo infinito dando su propia carne por la vida del mundo. Las bajas pasiones tienen su asiento en el cuerpo y obran por medio de él.

Las expresiones "carne", "carnal" o "pasiones carnales" abarcan la naturaleza baja

 y corrompida; la carne de por sí no puede actuar en contra de la voluntad de Dios.

Se nos ordena crucificar la carne, con sus pasiones y deseos. ¿Cómo lo haremos? ¿Hemos de

 infligir dolores al cuerpo? No, sino dar muerte a la tentación del pecado (Manuscrito 1, 1888).

Jesús será el auxiliador de todos los que ponen su confianza en él. Los que están relacionados con Cristo tienen la felicidad a su disposición. Siguen la senda por la cual los guía su Salvador, crucificando por causa de él la carne, con sus afectos y concupiscencias.

 Han edificado sus esperanzas en Cristo, y las tormentas de la tierra son impotentes para 

apartarlos del seguro fundamento (Consejos para los maestros, págs. 173, 174). ELC 199

AUDIO. https://youtu.be/ZlmWHUal-mA

 

jueves, 9 de julio de 2026

09. SALVAGUARDANDO LAS FACULTADES MORALES. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 
Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis

 de los deseos carnales, que batallan contra el alma. (1 Ped. 2:11).

Existe hoy una alarmante trivialidad en la conversación que muestra un bajo estado de pensamientos y de moralidad. La verdadera dignidad de carácter es muy rara. La verdadera modestia y reserva se ven raramente. Hay unos pocos que son puros y no contaminados... Dios contempla con desagrado estas cosas...

Los pensamientos contaminados albergados llegan a ser hábito y el alma queda desfigurada y contaminada. Una vez cometida una mala acción, queda una mancha que no la puede quitar sino la sangre de Cristo; y si el hábito no es rechazado con firme determinación, el alma se corrompe y las corrientes que fluyen de esta fuente corrompida contaminarán a otros (Carta 26d, 1887).

Hay hombres y mujeres que invitan a la tentación; se ponen en situaciones en las cuales serán tentados, donde no podrán evitarlo porque se colocan en compañías objetables. La mejor manera de estar a salvo del pecado es actuar con la debida consideración en todo tiempo y bajo todas las circunstancias, y no actuar nunca impulsivamente. 

Actúe con el temor de Dios siempre delante de Ud., y estará seguro de actuar correctamente; y deje que Dios cuide de su reputación, La calumnia no podrá entonces mancillar en un ápice su carácter. Nadie puede degradar nuestro carácter sino nosotros mismos mediante nuestra propia conducta...

Debe mantenerse la mente meditando en temas puros y santos. Debe rechazarse de inmediato toda sugestión impura, y deben cultivarse pensamientos puros y elevadores, y la santa contemplación, obteniendo así más y más conocimiento de Dios al ejercitar la mente en la contemplación de las cosas celestiales...

Propóngase alcanzar una norma elevada y santa; mantenga en alto su ideal; actúe con firme determinación, como Daniel, intrépidamente, con perseverancia, y nada que pueda hacer el enemigo estorbará su progreso (Ibíd.). ELC 198

AUDIO. https://youtu.be/f8E_KqCH3q4