Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto
dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer. (Mar. 10:6,7).
Demasiado a menudo se asume la relación matrimonial sin la
debida consideración. Nadie debiera
casarse en la incertidumbre.
Pero si no han sido
considerados en este asunto y después del matrimonio se encuentran disímiles en
carácter y propensos a cosechar infelicidad en lugar de gozo, no se enrostren
mutuamente el hecho de que su matrimonio fue imprudente...
Siempre se aumenta el daño cuando ya el esposo, ya la esposa, hallando a alguien que parece tener un espíritu afín, se aventura a confiarle al tal los secretos de su vida de casados. El mismo hecho de dar a conocer el secreto confirma la existencia de un estado de cosas que no sería necesario en absoluto si el marido y la mujer amaran a Dios sobre todas las cosas...
En muchos casos en que
se piensa que existen esas dificultades, la causa es imaginaria... Si marido y
mujer hablaran libremente del asunto con el espíritu de Cristo, la dificultad
se resolvería... Si amaran a Dios sobre todas las cosas, sus corazones estarían
tan llenos, tan satisfechos con su amor que no serían consumidos del anhelo de
afecto manifestado en actos hacia ellos mismos.
Muchos han equivocado
el verdadero deber de la esposa hacia el esposo y viceversa. El yo se vuelve
absorbente y Satanás... tiene su red lista para atrapar al alma humana, para
enredarla de tal forma con fantasías humanas, que parezca imposible a la
sabiduría humana desenredar los lazos de sus engaños finamente entretejidos.
Pero
lo que no puede la sabiduría humana puede hacerlo la sabiduría de Dios mediante
la entrega de la voluntad, de la mente, del alma, de la fuerza, del ser entero
a Dios. Su providencia puede unir los corazones con vínculos de origen
celestial.
Pero el resultado de esto no será un mero intercambio externo
de afecto mediante palabras suaves y halagadoras...
El corazón se une firmemente al corazón por
medio de la cadena de oro del amor genuino
(Carta 76, 1894). ELC 206
AUDIO.
https://youtu.be/piNQRSAMLrQ