viernes, 24 de julio de 2026

24. LA INFLUENCIA DE LOS PADRES PIADOSOS. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. (Deut. 4:9).

A todos los padres que profesan creer en la pronta venida de Cristo se les da una solemne obra de preparación, para que ellos y sus hijos estén listos para encontrarse con el Señor a su venida. Dios desea ver que los padres tomen su posición de todo corazón por él, para que no se pervierta la obra que les ha 

encomendado y para que nuestros niños y jóvenes comprendan 

claramente la voluntad de Dios en cuanto a ellos. 

Deben aprender a resistir a todo mal y a elegir la justicia, a volverse del pecado y a llegar 

a ser fieles siervos de Dios, preparándose para darle el mayor servicio de su vida.

Hay pocos padres que se dan cuenta de cuán importante es dar a sus hijos la influencia de un ejemplo piadoso. Sin embargo, esto es mucho más poderoso que el precepto. No hay otro medio más eficaz para educarlos en el buen camino.

 Los niños y los jóvenes deben tener un ejemplo fiel en el bien hacer si han de tener éxito en vencer el pecado y en perfeccionar un carácter cristiano. Deben hallar ese ejemplo en las vidas de sus padres. Si han de entrar en la ciudad de Dios y gozarse en la recompensa del vencedor, alguien debe indicarles el camino.

Viviendo ante sus hijos vidas piadosas y consecuentes, los padres pueden hacer su obra clara y sencilla ante ellos. Dios desea que los padres sean para sus hijos la personificación de los principios expuestos en su Palabra...

Para mantener los pies de sus hijos en el camino estrecho, requerirán esfuerzo fiel y oración constante; pero es posible enseñar a los niños y los jóvenes a amar y servir a Dios, y es posible inculcarles los principios de la justicia...

Cuando padres y madres se den cuenta de la responsabilidad que hay sobre ellos y respondan a los llamados del Espíritu de Dios en favor de esta obra descuidada, se verán en los hogares de las personas transformaciones que alegrarán a los ángeles (Review and Herald, 12 de noviembre, 1911). ELC 213

AUDIO. https://youtu.be/DMLZGGbKaGg


jueves, 23 de julio de 2026

23. PREPARACIÓN PARA LA ESCUELA DEL CIELO. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW

Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras 

hijas como esquinas labradas como las de un palacio. (Sal. 144:12).

No olviden los padres el gran campo misionero que tienen en el hogar. Cada madre posee un legado sagrado de Dios en los hijos que le son confiados. "Toma este hijo, esta hija", dice Dios, "y críalo para mí. Dale un carácter labrado como un palacio para que brille en los atrios del Señor para siempre" (Review and Herald, 23 de noviembre, 1905).

Sea ésta la decisión de cada miembro de la familia: seré cristiano, porque en la escuela de aquí 

abajo debo formar un carácter que me asegure la entrada al curso superior, la escuela de arriba...

Haced la vida de hogar lo más parecida posible al cielo. No olviden los miembros de la familia, al reunirse alrededor del altar familiar, de orar por los hombres que ocupan cargos de responsabilidad en la obra de Dios.

Los médicos de nuestros sanatorios, los ministros del Evangelio, los encargados de nuestras editoriales y escuelas necesitan vuestras oraciones. Son tentados y probados. Al rogar a Dios que los bendiga, vuestros propios corazones serán subyugados y suavizados por su gracia.

 Estamos viviendo en medio de los peligros de los últimos días y debemos limpiarnos de

 toda contaminación y ponernos el manto de la justicia de Cristo (Id., 28 de enero, 1904).

Hermanos y hermanas míos, os insto vivamente a prepararos para la venida de Cristo en las nubes de los cielos. Echad de vuestros corazones cada día el amor al mundo. Experimentad lo que significa el compañerismo con Cristo.

Preparaos para el juicio, para que cuando Cristo venga para ser visto de todos los que creen, estéis

 entre los que lo verán en paz. Ese día los redimidos brillarán en la gloria del Padre y del Hijo.

 Los ángeles, con los sones de sus arpas sagradas, darán la bienvenida al Rey y a sus trofeos de victoria: los que han sido lavados y emblanquecidos por la sangre del Cordero. Se expresará un canto de júbilo que llenará el cielo (Id., 23 de noviembre, 1905). ELC 212

AUDIO. https://youtu.be/GMiK2EW_FTg

 

miércoles, 22 de julio de 2026

22. EDUCANDO A NUESTROS NIÑOS PARA CRISTO. VII. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; 

y se multiplicará la paz de tus hijos. (Isa. 54:13).

Hay que enseñar a niños y jóvenes que sus facultades

 les fueron dadas para la honra y gloria de Dios. 

Con este fin deben aprender la lección de obediencia, porque solamente

 mediante vidas de obediencia voluntaria pueden dar a Dios el servicio que él pide...

Los padres que realmente aman a Cristo darán testimonio de ello en un amor por sus hijos que no será complaciente, sino que obrará sabiamente para su mayor bien. Estos niños han sido comprados por precio. Cristo sacrificó su vida para poderlos redimir del mal.

Los padres que aprecien el sacrificio que Cristo y el Padre han hecho en favor de la raza humana colaborarán con ellos empleando toda energía santificada y toda habilidad en la obra de salvar a sus hijos.

En vez de tratarlos como juguetes, los considerarán como posesión adquirida de Cristo, y les enseñarán que ellos deben llegar a ser hijos de Dios. En vez de permitirles dar rienda suelta a su mal genio y deseos egoístas, les enseñarán lecciones de autodominio.

Al cooperar padres e hijos en tratar de alcanzar el ideal que Dios tiene para ellos, recibirán fuerza y bendición en sus vidas; gozo y satisfacción llenarán los corazones de los padres cuando vean, como fruto de sus labores, a sus hijos creciendo en el amor de la verdad, tratando de alcanzar la plenitud del propósito de Dios para ellos (Review and Herald, 5 de octubre, 1911).

El [Dios] desea ver que, de los hogares de nuestro pueblo, se constituya una gran compañía de jóvenes que, debido a la piadosa influencia de sus hogares, hayan entregado su corazón a él, y salgan para rendirle el máximo servicio de sus vidas. 

Dirigidos y preparados por las piadosas instrucciones del hogar, la influencia de los momentos de culto de mañana y de tarde, y el ejemplo consecuente de padres que aman y temen a Dios, han aprendido a someterse a Dios como su maestro y guía (Ibíd.). ELC 211

AUDIO. https://youtu.be/yVc7wf9GN9w