viernes, 20 de marzo de 2026

20. “EL LUGAR SECRETO DE ORACIÓN” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. (Sal. 91:1).

El camino hacia el trono de Dios siempre está abierto. No podéis estar continuamente arrodillados en oración, pero vuestras peticiones silenciosas pueden ascender constantemente a Dios en busca de fuerza y dirección.

Al ser tentados, podéis huir al lugar secreto del Altísimo. 

Sus brazos eternos os rodearán (Counsels on Health, pág. 362).

Nos acercamos a Dios por invitación especial, y él nos espera para darnos la bienvenida a su sala de audiencia... Podemos ser admitidos a la intimidad y comunión más estrecha con Dios (El discurso maestro de Jesucristo, págs. 107, 108).

Orad con corazones humildes. Buscad a menudo al Señor en oración. Solamente en el lugar secreto el ojo ve a Jesús y el oído se abre para él. Saldréis del lugar secreto de oración para morar bajo la sombra del Omnipotente. Vendrán las tentaciones, pero os pondréis cada vez más cerca al lado de Jesús y pondréis vuestras manos en las suyas. Tendréis una rica experiencia, descansando en su amor y gozándoos en su misericordia.

Las preocupaciones, perplejidades y cuidados se han ido, y os regocijáis en Jesucristo. El alma está pronto para oír la voz del Padre y tendréis la comunión con Dios. Queda excluida toda crítica, el juzgar a otros ha sido eliminado del alma. No hay lucha por la supremacía...

En Jesucristo hay fragancia de carácter. Hay desarrollo de la nobleza de carácter, del refinamiento y de la pureza, porque al contemplarlo reflejáis la imagen de Cristo. Hijos de Dios, hijas de Dios, debemos ser como él, y en esta íntima relación con Dios recibimos poder y la capacitación del cielo para hacer las obras de Dios...

¡Cuánto gozo experimentamos en el servicio de Dios!

 ¡Cuánta paz, cuánto contentamiento y descanso!

¡Miembros de la familia real, hijos del rey celestial!... 

¿No deberíamos ser inspirados con una fe y un valor que no fallarán y no

 se desanimarán a causa de ninguna dificultad? (Carta 110, 1893). ELC 87

AUDIO. https://youtu.be/kIFtJa2YAEM


jueves, 19 de marzo de 2026

19. “CUIDAD CELOSAMENTE VUESTRAS HORAS DE ORACIÓN” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,

 así clama por ti, Oh Dios, el alma mía. (Sal. 42:1).

El ciudadano del reino celestial estará mirando constantemente cosas 

no vistas. El poder terrenal sobre la mente y el carácter está quebrantado. 

Tiene la presencia del Huésped celestial, de acuerdo con su promesa: "…Y yo le amaré, 

y me manifestaré a él" (Juan 14:21). Camina con Dios como Enoc, en comunión permanente...

Asediado diariamente por la tentación, en lucha constante con los dirigentes del pueblo, Cristo sabía que debía fortalecer su humanidad mediante la oración. Para ser una bendición para los hombres, debía comunicarse con Dios, pidiendo energía, perseverancia y firmeza. Así mostró a sus discípulos en qué consistía su fuerza.

SIN la comunión diaria con Dios, Ningún ser humano puede recibir poder para servir. Es privilegio de cada uno el encomendarse, con todas las pruebas y tentaciones, los pesares y chascos, al amante Padre celestial. Nadie que haga esto, que haga de Dios su confidente, caerá presa del enemigo.

"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras 

debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar 

misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (Heb. 4:15,16).

Cuidad celosamente vuestras horas de oración y autoexamen. Apartad alguna porción de cada día para el estudio de las Escrituras y la comunión con Dios. Así obtendréis fuerza espiritual y creceréis en gracia y favor para con Dios.

El solo puede dirigir correctamente nuestros pensamientos. El solo puede darnos 

aspiraciones nobles y modelar nuestros caracteres a la semejanza divina.

Si nos acercamos a él en oración ferviente, llenará nuestros corazones de santos y elevados 

propósitos y de fervientes y profundos anhelos de pureza y limpieza de pensamiento.

El imparte las más ricas bendiciones a los que le sirven con pureza de corazón. Enseña a todos los que abren el corazón a sus instrucciones y obedecen su voz (Review and Herald, 10 de noviembre, 1910). ELC 86

AUDIO. https://youtu.be/2yj1dFPMu0k


miércoles, 18 de marzo de 2026

18. “EL SILENCIOSO CLAMOR DEL CORAZÓN” III. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; 

los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas. (Sal. 31:20).

Cuando los hombres y las mujeres están ocupados en las actividades de la vida, exigidos por muchos cuidados, no pueden vivir sobre sus rodillas. Pero aun en el mercado hay un observador siempre presente en cada transacción, y los libros del cielo registran cada centavo de ganancia ilícita como fraude.

Mientras que los hombres no pueden vivir sobre sus rodillas en el mercado, sin embargo el ferviente deseo silencioso del corazón presentado al cielo halla entrada al Padre a través de los observadores.

El camino al trono de Dios está abierto, y todos los que tienen el temor de Dios ante sí y desean andar en su consejo, buscarán su fuerza para hacer su voluntad tanto entre las multitudes como en la capilla...

Cada hombre que ama y teme a Dios tiene una oportunidad, con cada tentación que se le presente en las transacciones comerciales de la vida, de saber cómo retirarse al lugar secreto del pabellón del Altísimo, para quedar allí a salvo.

Honrará a Dios porque siente la fuerza y la plenitud del poder de Aquel que respalda sus promesas. Se comunica con Dios donde ningún ojo lo ve y ningún oído lo oye, excepto los de Dios”.

No debemos tener una religión que sea sólo para las circunstancias favorables. Una religión que dependa de las circunstancias vendrá a menos cuando más se la necesite, en la situación más difícil.

La religión de la Biblia requiere que se mantenga encendida la antorcha evangélica en los ambientes menos propicios -en el mercado, en el taller- tanto como en el lugar especial de la oración.

Los principios cristianos más puros pueden mantenerse en todo lugar. Amando a Cristo y creyendo en él como nuestro Salvador personal, podremos reclamar su gracia y su cuidado protector dondequiera nos encontremos (Manuscrito 194, 1898). ELC 85

AUDIO. https://youtu.be/FuO6jZfdd4w