martes, 20 de octubre de 2026

20. CRISTIANO POR MEDIO DE LA ABNEGACIÓN. X. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos 

de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mat. 16:24).

El sermón más difícil de predicar y más duro de practicar es la abnegación. El pecador codicioso y egoísta, cierra la puerta al bien que puede ser realizado pero que no se hace a causa de los chelines y las libras…,* los que son invertidos en propósitos egoístas.

Quizá no tengamos jamás la oportunidad de realizar grandes cosas; tal vez nunca se nos pida realizar un sacrificio sublime. Pero la más grande victoria que podamos ganar es la de seguir a Jesús... Cada día que Cristo vivió en nuestro mundo fue para él un día de abnegación.

 Para poder seguirlo en el áspero sendero de la negación de sí mismo debemos comenzar a renunciar al yo en los primeros años de nuestra vida, y esta negación debe ser llevada dentro de los sucesos y acciones de cada día de nuestra vida...La sagacidad del mundo estriba en adquirir fortuna y ganancias en cualquier forma que puedan ser obtenidas. 

Una acumulación de este tesoro del mundo es la ambición de las personas mundanas. La aspiración y el objetivo de los seguidores de nuestro Señor Jesucristo consisten en llegar a ser cristianos por medio de la abnegación y el sacrificio de sí mismos. 

Ellos mantienen sus ojos en las riquezas eternas que pueden obtener por el renunciamiento de tesoros terrenales a cambio de tesoros celestiales. He aquí las condiciones: El que quiera ser mi discípulo, que lo abandone todo y que me siga. Manteniendo a Cristo en vista, hay que seguir por donde él señale el camino..."…Más bienaventurado es dar que recibir" (Hech 20:35).

La abnegación llevará a la tesorería de Dios los medios necesarios para el adelanto 

de su obra. De ese modo podemos actuar en sociedad con Cristo (Carta 52, 1897).

Los seguidores de Cristo consideran que el acto de devolverle al Señor lo que le pertenece constituye para ellos una bendición, porque están acumulando tesoro en el cielo, el cual se les dará cuando oigan decir: "…Bien, buen siervo y fiel..., entra en el gozo de tu señor (Mat. 25:23). El gozo de ver a las almas que han sido redimidas, que han sido salvadas eternalmente, es el privilegio de los que han vencido (Carta 52, 1897). ELC 301

AUDIO. https://youtu.be/z_VCyWVoQrU


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