Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque
el amor cubrirá multitud de pecados. (1 Ped. 4:8).
Los seguidores de Cristo no mostrarán características que sean vulgares y egoístas, sino que revelarán en palabra, espíritu y hechos la delicadeza de Cristo...Un espíritu dominante y altivo no es de Dios y no debiera emplearse con creyentes o incrédulos, no importa cuán baja pueda ser su condición. Se requiere de los cristianos que representen a Cristo en todo su trato como aquellos por quienes él ha dados su preciosa vida...
El que continuamente
contempla a Cristo lo manifestará en su espíritu, en sus palabras, en su
conducta. No atropellará a nadie, no tratará de poner a las almas en fuerte
tentación, o indiferentemente las dejará en el campo de batalla de Satanás.
Extenderá una mano
para ayudar y tratar de elevar a las almas al cielo. Como un obrero junto con
Dios, tratará de que los pies del tentado estén firmemente establecidos en la
Roca de los siglos...
No hay límite para el
amor perdonador de Cristo...Debiéramos hacer que comprendan los que están en
peligro que los apreciamos, que no deseamos abandonarlos. Hablad con ellos,
orad con ellos y exhortadlos con amor...
La religión de la Biblia
es para guiar la conducta de todo aquel que cree sinceramente en Cristo. La
Biblia debe guiarnos en nuestros deberes diarios de la vida. Podemos profesar ser seguidores de Cristo y,
con todo, si no somos hacedores de su Palabra, seremos como la moneda falsa. No
tendremos el sonido verdadero. Cada uno de nosotros es un miembro de la familia
humana. Debemos amar a Dios y manifestar devoción por él mediante nuestras
palabras y acciones.
Nos debemos a cada miembro de la familia humana, sea blanco o negro, encumbrado o humilde, y debemos tratarlo con bondad y manifestar interés por su alma.
Como miembros de una familia, somos todos hermanos. Los hijos de Dios son ciudadanos del cielo. Constituyen la adquisición del Hijo de Dios, la familia comprada con su sangre. Cada alma es preciosa ante su vista; más preciosa que el oro fino y que los lingotes de oro de Ofir (Carta 16a, 1895). ELC 294
AUDIO. https://youtu.be/mJtXl-b5MZA
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