Quítense
de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
(Efe. 4:31).
Hay quienes piensan de sí mismos en forma más elevada de lo que
debieran. Hablan mal de sus hermanos porque, después de hacerse una cosa,
pueden mirar hacia atrás y decir en qué forma diferente la hubieran hecho
ellos, pero su previsión no hubiera sido mejor que la de sus hermanos si
hubiesen estado en su lugar...
Manteneos alejados de la silla del juicio. Todo juicio está reservado al Hijo de Dios...
Satanás trabaja celosamente para hacer que los
hombres pequen en este punto.
Son sus misioneros aquellos cuyas lenguas están muy prontas para
emitir palabras de crítica y que son hábiles interrogadores que sonsacan
expresiones y opiniones cuyas semillas han colocado de antemano en la mente. Pueden repetir las
expresiones que sacan de otros como originadas por aquellos a quienes tan
solapadamente llevan al terreno prohibido.
Estas personas parecen
encontrar siempre algo que criticar y condenar. Atesoran todas las cosas de
naturaleza desagradable y luego leudan a los demás... ¡Qué gran bosque enciende
un pequeño fuego!
No uséis nunca vuestra lengua y vuestra voz para descubrir y aumentar los defectos de vuestros hermanos, porque el registro del cielo identifica los intereses de Cristo con aquellos que compró con su propia sangre. "…En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis", dice él (Mat. 25:40).
Debemos aprender a ser
leales el uno con el otro, a ser tan fieles como el acero en la defensa de
nuestros hermanos. Mirad vuestros propios defectos. Descubrid más bien una
falta vuestra que diez de vuestro hermano.
Recordad que Cristo ha orado por éstos, sus hermanos,
que todos ellos puedan ser uno,
como él es uno con el Padre.
Tratad hasta el extremo de vuestras posibilidades de estar en armonía con vuestros hermanos, en la extensión de la medida proporcionada por Cristo, tal como él es uno con el Padre... "…Sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables" 1 Ped. 3:8. (Manuscrito 144, sin fecha). ELC 179
AUDIO. https://youtu.be/sn9VMTpy6uw
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