Así
andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos. (Prov.
2:20).
Es usual en las relaciones que se traban en la escuela, que haya dos clases de personas: los que tratan de hacer lo bueno y los que invitan a otros a hacer el mal... Al asociarse con los descuidados y los temerarios, es fácil llegar a ver las cosas como ellos las ven y perder todo sentido de lo que significa ser seguidor de Jesús. Cuídate especialmente en esto.
No seas influido ni extraviado por los que sabes a ciencia cierta, por sus palabras
y acciones, que no están en relación con Dios. "…Por
sus frutos los conoceréis" (Mat. 7:20)...
Satanás está tratando de imbuir con su
espíritu a cada alma que no está conectada con Cristo, y cada alma que rehúsa
relacionarse con Jesucristo será puesta en conexión con el enemigo de Cristo.
Hay hilos de influencia que salen de esas almas para atar y
atraer a otras almas... a senderos falsos... Este peligro es común a todos.
Serás tentado a seguir tu propio camino y a hacer tu voluntad, desobedeciendo
la voluntad de Dios...
No dejes que nada te
aparte de la obra de edificar el carácter, sino haz tu trabajo para el tiempo y
la eternidad... Vive una vida consecuente y moldea tu carácter según el divino
Modelo.
Si vives
descuidadamente y no velas en oración, seguramente caerás presa del enemigo y
cederás a la seducción del pecado; así pondrás en el fundamento madera, heno y
hojarasca que serán consumidos en el último gran día (Carta 71, 1893).
Cada
corazón se conmueve o es atraído por Jesucristo. Cuando una persona se hace estudiante de las
Escrituras, el Espíritu de Dios toma las cosas de Dios y las impresiona sobre
el alma.
Los
hilos áureos que se extienden de las almas de los que hacen de Dios su
fortaleza, atarán mediante los vínculos de la influencia a otras almas y las
atraerán a Cristo. Esta es la obra que debe hacerse (Ibíd.).
ELC 172
AUDIO. https://youtu.be/SQyWW0PKQzc
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