domingo, 28 de junio de 2026

28. PERFECTOS EN VUESTRA ESFERA. VI. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat. 5:48).

Para que la edificación de nuestro carácter sea grata a Dios debemos avanzar constantemente en espiritualidad. Debemos considerar como algo sin valor todo aquello que amengüe nuestra fe y confianza en nuestro Redentor. 

Cuanto más luz brilla en nuestras almas, tanto más se nos exige que reflejemos 

esa luz sobre otros. Dios desea que dejes brillar tu luz sobre el mundo...

Descansando en el amor de Cristo, confiándole al Redentor y Dador de la vida el llevar a cabo para ti la salvación de tu alma, verás, al acercarte cada vez más a él, lo que significa estar a la vista del Invisible.

Dios desea que reposemos confiados en su amor. El contentamiento que Cristo da 

es un don infinitamente más valioso que el oro, la plata y las piedras preciosas...

Sus facultades perceptivas aumentarán en poder y agudeza si su ser entero, cuerpo, alma, espíritu, está consagrado al cumplimiento de una obra santa. Esfuércese al máximo, mediante la gracia de Cristo, por alcanzar la norma elevada que tiene delante. Puede ser perfecto en su esfera como Dios lo es en la suya...

No debe considerarse meramente un recipiente pasivo de la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Dios le ha confiado preciosos talentos y exige el aumento de esos talentos. Él tiene derecho a los intereses del capital prestado... Sometiendo su voluntad a la suya mejorará en el habla y en las concepciones espirituales...

Debe cuidar celosamente las facultades de la mente. Sus pensamientos deben estar bajo el control del Espíritu Santo... Su obra es avanzar hacia la perfección, progresando constantemente, hasta que al fin sea declarado digno de recibir la vida inmortal. Y aun entonces la obra de progreso no cesará sino que seguirá por la eternidad (Carta 123, 1904). ELC 187

AUDIO. https://youtu.be/Mg6bq9lPEsg

 

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