El
corazón alegre hermosea el rostro; más por el dolor del corazón el espíritu se
abate. (Prov. 15:13).
El dolor viene y se va, ésa es la suerte del hombre; deberíamos no tratar de agrandarlo, sino más bien detenernos en lo que es brillante y placentero. Cuando el invierno extiende su cobertura de hielo sobre
la tierra, no permitimos que nuestra alegría se hiele con las flores y los arroyos,
y
continuamente nos lamentamos a causa de los días tristes y los vientos
fríos.
Por el contrario,
penetramos hacia adelante con la imaginación en el próximo verano, con su
calor, vida y belleza... Ahora mismo una nube ha ocultado de nuestra vista los
brillantes rayos del sol y quedamos en la sombra.
¿Deberíamos irritarnos y
quejarnos por eso y olvidar todo lo que es brillante y hermoso a nuestro
alrededor? No; deberíamos olvidar la
nube y recordar que el sol no ha sido aniquilado, sino que ha velado su rostro
solamente por un momento...
Dios no se complace en
que tengamos que pasar nuestras vidas en el desaliento y la melancolía,
magnificando cada prueba que nos llega. Al hacerlo, no solamente nos afligimos,
sino que ensombrecemos la felicidad de aquellos que nos rodean.
No deberíamos escudriñar las oscuras sombras de la experiencia
de nuestra vida ni detenernos en ellas, sino más bien abrir los ojos y
estimular los sentidos para ver y apreciar las muchas bendiciones que nos
circundan, las cuales deberían hacernos no solamente agradecidos sino muy
felices.
Es la voluntad de Dios que seamos alegres... Aquellos que se relacionan con
nosotros son afectados para bien o para mal por nuestras palabras y
acciones.
Estamos inconscientemente difundiendo la fragancia de nuestro carácter en la atmósfera moral que nos circunda, o estamos envenenando esa atmósfera con pensamientos, palabras y hechos que tienen una influencia deletérea sobre aquellos con quienes nos asociamos. "Nadie vive para sí"
(Discurso de la Sra. White a los
pacientes del Sanatorio en Goguac Lake; folleto de 1878, págs. 23-25). ELC 275
AUDIO. https://youtu.be/FjCxyGBoK_8
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