jueves, 3 de septiembre de 2026

03. UNA BATALLA INVISIBLE POR CADA ALMA. IX. EN LOS LUGARES CELESTIALES.

 

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efe. 6:12).

No comprendemos suficientemente el gran conflicto que pone frente a frente los ejércitos invisibles de los ángeles buenos y de los ángeles desleales. Los ángeles buenos y los malos luchan alrededor de cada hombre.

No es un conflicto imaginario; no son batallas simuladas aquellas en que estamos empleados. Tenemos que hacer frente a los adversarios más poderosos y nos incumbe decidir quiénes vencerán (Testimonies, tomo 7, pág. 213).

Si los seres humanos conocieran el número de los ángeles malos, sus engaños y su actividad, serían mucho menos orgullosos y frívolos. Satanás es el príncipe de los demonios. Los ángeles malos sobre quienes él gobierna cumplen sus órdenes. Mediante ellos multiplica sus agentes en todo el mundo. 

El instiga todo el mal que existe en nuestro mundo

(SDA Bible Commentary, tomo 6, pág. 1119).

Si Satanás ve que corre peligro de perder un alma, hace cuanto puede para conservarla. Y cuando la persona llega a darse cuenta del peligro que corre, y con angustia y fervor busca fortaleza en Jesús, 

Satanás teme perder un cautivo, y llama un refuerzo de sus ángeles para rodear a la pobre alma y formar una muralla de tinieblas en derredor de ella con el propósito de que la luz del cielo no la alcance.

Pero si el que está en peligro persevera, y en su impotencia se aferra a los méritos de la sangre de Cristo, nuestro Salvador escucha la ferviente oración de fe, y envía refuerzos de ángeles poderosos en fortaleza para que lo libren.

Satanás no puede soportar que se recurra a su poderoso rival, porque teme y tiembla ante su fuerza y majestad. Al sonido de la oración ferviente, toda la hueste de Satanás tiembla... porque sabe perfectamente que ha perdido la batalla (Testimonies, tomo 1, págs. 345, 346). ELC 254

AUDIO. https://youtu.be/3Esl2wdDPaA


No hay comentarios:

Publicar un comentario