Que
sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación
que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual
vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario,
tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. (1Ped. 1:5, 6).
No pensemos que la vida cristiana está exenta de la tentación. Las tentaciones vendrán
sobre cada cristiano. El cristiano y el que no acepta a Cristo como su guía tendrán pruebas.
La diferencia está en que el último está sirviendo a un tirano, haciendo sus viles tareas,
mientras que el cristiano
está sirviendo a Aquel que murió para darle vida eterna.
No consideremos la prueba como algo extraño,
sino como el medio por el cual somos purificados y fortalecidos. "…Tened
por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas", Santiago amonesta,
"sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia" (Sant. 1:2,
3).
En la vida futura comprenderemos las cosas
que aquí nos dejaron grandemente perplejos.
Nos daremos cuenta de qué poderoso ayudador tuvimos y cómo los ángeles de Dios fueron
comisionados para guardarnos a medida que
seguíamos el consejo de la Palabra de Dios.
A todos aquellos que lo reciben, Cristo les dará poder para llegar a ser
hijos de Dios. Él es una ayuda presente en todo tiempo de necesidad.
Avergoncémonos de nuestra fe vacilante... Todos los que deseen
pueden venir a Cristo y encontrar la ayuda
que necesitan.
Está entre vosotros el poderoso Consejero de los
siglos, invitándoos a colocar vuestra confianza en él.
¿Nos alejaremos de él hacia los indecisos seres humanos que
están tan enteramente necesitados de Dios como nosotros?...
¿No hemos sido culpables de esperar tan poco que
ni hemos pedido lo que Dios
está anhelando dar?
"De
las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme
a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la
casa de Israel...
Porque
dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador. En
toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los
salvó..." Isa. 63:7-9. (Review and Herald, 9 de junio,
1910). ELC 258
AUDIO. https://youtu.be/tUOLRXiQCbM
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