Pues el Padre mismo
os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.
(Juan 16:27)
Nos aterrorizamos cuando contemplamos la santidad y la gloria del Dios del universo pues sabemos que su justicia no le permitirá absolver al culpable. Pero no necesitamos permanecer en el terror pues Cristo vino al mundo a revelar el carácter de Dios, a explicarnos su amor paternal para sus hijos adoptivos.
No hemos
de estimar el carácter de Dios sólo por las estupendas obras de la naturaleza sino por la sencilla y amante vida de Jesús que presentó
a Jehová como más misericordioso, más compasivo, más tierno que nuestros
padres terrenales.
Jesús dio a conocer
al Padre como Uno a quien podemos darle nuestra confianza y
presentarle nuestras necesidades. Cuando
nos aterrorizamos ante Dios y estamos abrumados por el pensamiento de su
gloria y majestad, el Padre nos señala a Cristo como su representante. Lo
que veis revelado en Jesús, la ternura, la compasión y el amor, es el
reflejo de los atributos del Padre.
La cruz del Calvario revela al hombre el
amor de Dios. Cristo representa al Soberano del universo como a un
Dios de amor. Él dijo por la boca del profeta: "Con amor eterno te he amado; por
tanto, te prolongué mi misericordia" (Jer. 31:3).
Tenemos acceso a Dios por los méritos del nombre de Cristo, y Dios nos invita a llevarle nuestras pruebas y tentaciones, pues las entiende todas. Él no quiere que nosotros derramemos nuestras quejas en oídos humanos. Por la sangre de Cristo podemos llegarnos al trono de la gracia, y hallar gracia para el oportuno socorro.
Con seguridad podemos allegarnos diciendo: "Mi aceptación es en el Amado".
"Por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre" (Efe. 2:18).
"En
quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él"
(Efe. 3:12).
Como un padre terrenal anima a su hijo para que vaya a él siempre, así el Señor nos anima a depositar ante él nuestras necesidades y perplejidades, nuestra gratitud y nuestro amor. Cada promesa es segura.
Jesús es nuestra Garantía y Mediador, y ha colocado a nuestra disposición todos los recursos a fin
de que podamos tener un carácter perfecto (Youth's Instructor, 22 de
septiembre, 1892). ELC 19
AUDIO. https://youtu.be/X3Lg6Poo8i4
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