Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve. (Heb. 11:1).
La fe no es la base de nuestra salvación, pero es la gran bendición: el ojo que ve,
el oído que oye, los
pies que corren, la mano que aferra. Es el medio, no el fin.
Si Cristo dio su vida
para salvar a los pecadores, ¿por qué no habré yo de recibir esa bendición?
Mi fe la aferra, y así mi fe es la certeza de las cosas que se
esperan, la convicción de lo que no se ve. Así confiando y creyendo, tengo
paz para con Dios por el Señor Jesucristo (SDA Bible Commentary, tomo 6,
pág. 1073).
La fe, la fe salvadora... es el acto del alma por el cual, el ser entero es
entregado a la custodia y la dirección de Jesucristo. Él
mora en Cristo y Cristo mora en el alma por la fe suprema.
El creyente confía su alma y su cuerpo a Dios, y puede decir con certeza: Cristo puede guardar lo que yo le he confiado para aquel día. Todos los que hagan esto serán salvados para vida eterna.
Habrá una seguridad de que el alma está lavada en la sangre de Cristo y vestida
de su justicia, y es preciosa a la vista de Jesús (Manuscrito 6, 1889).
Recuerde
que el ejercicio de la fe, es el único medio de preservarla. Si Ud.
se queda sentado siempre en una misma posición, sin moverse, sus músculos
perderán su fuerza y sus miembros la capacidad de moverse.
Lo mismo ocurre en cuanto a su experiencia religiosa. Debe tener fe en las promesas
de Dios... La fe se perfeccionará en
el ejercicio y en la actividad (Carta 355, 1904).
Es de la mayor importancia, el que rodeemos al alma con la atmósfera de la fe. Cada día estamos decidiendo, nuestro destino eterno en armonía, con la atmósfera que rodea al alma.
Somos individualmente responsables, por la influencia que ejercemos,
y nuestras palabras y acciones producirán resultados que no
vemos.
Si
Dios estaba dispuesto a salvar a Sodoma por amor a diez justos que vivieran en
ella, ¿Cuál no sería la influencia benéfica que podría ejercerse como
resultado de la fidelidad del pueblo de Dios, si cada uno que profesa
el nombre de Cristo, estuviera igualmente vestido con su justicia?
(Manuscrito 43, sin fecha). ELC 105
AUDIO.
https://youtu.be/cJKQ1K2yPZQ
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