viernes, 17 de abril de 2026

17. DIOS CUIDA DE VOSOTROS. IV. EN LUGARES CELESTIALES (EGW)

 

Mirad las aves del cielo que no siembran ni siegan ni recogen en graneros; y vuestro 

Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (Mat. 6:26).

Al contemplar los elevados árboles que agitan su fresco y verde follaje, la tierra cubierta con su verde alfombra, las flores y los arbustos que brotan de la tierra, deberíamos recordar que todas estas hermosuras de la naturaleza fueron usadas por Cristo al enseñar sus grandes lecciones de verdad.

Al mirar los campos ondeantes de trigo, al escuchar los alegres trinadores en sus moradas entre las hojas, y al ver los barcos sobre el agua del lago, deberíamos recordar las palabras de Cristo pronunciadas a orillas del lago, en los bosquecillos y en las montañas, y los objetos similares de la naturaleza que nos rodea deberían repetirnos las lecciones que allí enseñó él. Deberíamos considerar sagradas tales escenas, y éstas debieran traer gozo y alegría a nuestros corazones (Palabras dirigidas por Elena White a los pacientes de un sanatorio a orillas del lago Goguac, publicadas en el folleto The Sanitarium Patients at Goguac Lake; the Address of Mrs. White, 1878, pág. 10).

El usó los elevados árboles, la tierra cultivada, las rocas desnudas, las flores hermosas que se abren paso a través de las hendiduras, las colinas eternas, las flores lujuriantes del valle, los pájaros que trinan sus canciones entre las ramas cubiertas de hojas, el inmaculado nenúfar que reposa en su pureza sobre el seno del agua.

Todos estos objetos que componían la escena viviente alrededor de ellos eran medios por los cuales sus lecciones se imprimían en las mentes de los oyentes. Así eran llevadas a los corazones de todos..., y los conducían suavemente de la contemplación de las obras del Creador de la naturaleza al Dios de la naturaleza...

En una de sus lecciones más impresionantes, Cristo dice: "Mirad las aves del cielo, que 

no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta"...

Si Dios cuida de las avecillas y las preserva, ¿no tendrá mucho más amor y 

cuidado hacia las criaturas formadas a su imagen? (Id., págs. 9, 10, 14-16).

 ELC 115

AUDIO. https://youtu.be/m7kWrYds5uM


No hay comentarios:

Publicar un comentario