Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se
arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? (Núm. 23:19).
Los que están perpetuamente hablando de dudas y exigiendo evidencias adicionales para disipar sus nubes de incredulidad, no están edificando sobre la Palabra. Su fe descansa sobre circunstancias, está fundada sobre el sentimiento. Pero el sentimiento, por más placentero que sea, no es fe.
La Palabra de Dios es el fundamento sobre el cual
debemos edificar nuestras esperanzas del cielo.
Es una desgracia muy grande ser un incrédulo crónico, mirando y pensando
siempre en sí mismo, Mientras esté mirando al yo, mientras éste sea el tema de
sus pensamientos y conversaciones, no puede esperar conformarse a la imagen de
Cristo.
El yo no es su salvador.
Ud. no tiene cualidades redentoras en sí mismo. El "yo" es un
barquito muy frágil para su fe. Apenas trate de confiar en él, se hundirá. La
lancha salvavidas es su única seguridad. Jesús es el Capitán de la lancha
salvavidas y él nunca perdió a un pasajero (Carta 11, 1897).
Necesitamos que una atmósfera
más celestial circunde nuestras almas. Necesitamos que un carbón
encendido del altar toque nuestros labios. Necesitamos oír las palabras de
Cristo: "Sé limpio".
Si hemos esparcido tinieblas, si hemos acumulado hojarasca y atesorado dudas, si hemos sembrado semillas de duda y desánimo en las mentes de otros, que Dios nos ayude a ver nuestro pecado.
No podemos permitirnos pronunciar una sola palabra de duda,
porque ésta germinará, crecerá y traerá una amarga
cosecha.
Deberíamos hacer
caso a la exhortación: "…Sed también vosotros santos en toda vuestra manera de
vivir" (1 Ped. 1:15). Una semilla de duda sembrada, y ya estará más
allá del poder del hombre matarla. Solamente Dios puede quitarla del
alma.
El gran campo de las promesas de Dios nos ha
sido presentado, y mediante ellas debemos aferrarnos de la fe, la
esperanza y el amor. La iglesia, por medio de estas gracias, debe
resplandecer y ofrecer ante el mundo una representación viviente de
la justicia de Cristo (Manuscrito 23, sin fecha). ELC 107
AUDIO. https://youtu.be/WKFCBVQa0nc
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