Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. (Éxodo 20:8-11).
El cuarto mandamiento es explícito. No debemos hacer nuestro
propio trabajo en el sábado. Dios ha dado al hombre seis días para trabajar,
pero se ha reservado el séptimo y ha pronunciado una bendición sobre los que lo
santifican.
El sexto día deben hacerse todos los preparativos necesarios
para el sábado... El viernes deben estar hechas todas las compras y todas las
comidas; los baños tomados, los zapatos lustrados y los vestidos preparados.
Debe cuidarse de los enfermos el sábado, y todo lo que sea
necesario para su comodidad es un acto de misericordia y no una violación del
mandamiento... Pero no debemos permitir que nada de nuestro trabajo se mezcle
en el tiempo sagrado.
El Domingo es considerado generalmente un día de fiesta y de placeres; pero
el Señor quiere que su pueblo
dé al mundo un ejemplo más elevado y más santo.
El Sábado debe haber una solemne dedicación de la familia a Dios. El mandamiento incluye
todo lo
que está dentro de nuestras puertas... Únanse todos para honrar a Dios en su
santo día...
Si queréis avanzar hacia el cielo, el mundo será duro con vosotros... Se interpondrán las autoridades terrenales. Enfrentaréis tribulaciones, heridas morales, palabras duras, ridículo y persecuciones.
Los hombres requerirán vuestra
conformidad a las leyes y costumbres que os harían desleales a Dios.
Aquí
es donde el pueblo de Dios hallará la cruz en el camino de la vida... Si los
requerimientos de Dios tienen validez para vosotros debéis obedecerlos todos,
porque si no lo hacéis así, en el fin se os encontrará con los rebeldes
(Manuscrito 3, 1885). ELC 152
AUDIO.
https://youtu.be/TtBeMMJWKFk
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