Se me mostró la conformidad con el
mundo que tenían algunos profesos observadores del sábado. Vi que era una
desgracia para su profesión de fe, una desgracia para la causa de Dios. Con
ello niegan su profesión. Piensan que no son como el mundo, pero se parecen
tanto a los mundanos en Vestido, En Conversación y en Acciones, que no existe
distinción entre ellos.
Los vi adornando sus pobres cuerpos
mortales que en cualquier momento pueden ser tocados por el dedo de Dios y
yacer sobre el lecho de angustia. Y luego, al aproximarse a su última etapa,
les sobreviene una angustia mortal, y su gran pregunta es: "¿Estoy
preparado para morir? ¿Preparado para aparecer ante Dios en el juicio y pasar
la gran prueba?"
Preguntadles cómo se
sienten al adornar su cuerpo, y si saben lo que significa estar preparados
para presentarse delante de Dios, y ellos os dirán que si pudieran retroceder
en el tiempo y vivir nuevamente el pasado, corregirían sus vidas, eliminarían
las necedades del mundo, su vanidad y orgullo, y adornarían sus cuerpos con
vestidos sencillos, y darían un ejemplo para todos los que viven a su
alrededor. Vivirían para dar gloria a Dios.
¿Por Qué Es Tan Difícil Llevar Una Vida De Abnegación Y Humildad? Porque los
cristianos profesos no han muerto al mundo. Es fácil vivir así una vez que
hemos muerto. Pero muchos anhelan los puerros y las cebollas de Egipto. Tienen
la disposición a vestirse y actuar en forma tan parecida al mundo como sea
posible, y al mismo tiempo esperan ir al cielo. Esas personas tal vez esperan
subir por otra parte, pero no entrarán por la puerta estrecha y el camino
angosto. Se me mostró el grupo que había asistido a la conferencia. El ángel
dijo: "Algunos serán alimento para los gusanos,7 algunos sufrirán las (126) siete últimas
plagas, algunos quedarán vivos y permanecerán en la tierra hasta ser
trasladados en la venida de Jesús". Palabras solemnes fueron éstas,
pronunciadas por un ángel. Le pregunté al ángel por qué había tan pocos que se
interesaban en su bienestar eterno, tan pocos que se preparaban para la última
transformación. Él dijo: "El mundo los atrae y sus tesoros les parecen
valiosos". Encuentran suficiente para mantener ocupada la mente y no
tienen tiempo de prepararse para el cielo.
7 (La Hna. Clarissa M. Bonfoey, quien durmió en
Jesús tres días después que se dio esta visión, a pesar de sentirse bien entonces,
quedó muy impresionada con la idea de que ella sería una de las que irían a la
tumba, y compartió su convicción con otros).
Satanás está siempre listo para hundirlos cada vez más profundamente en
dificultades; tan pronto como desaparece de su mente una preocupación o
dificultad, genera en ellos el deseo impío de participar más en las cosas del
mundo; y en esa forma transcurre el tiempo, y cuando ya es demasiado tarde
comprenden que no han ganado nada sustancial. Se han afirmado de sombras y han
perdido la vida eterna. Tales personas no tendrán excusa alguna. Muchos se
visten como la gente del mundo porque desean ejercer alguna influencia. Pero
con esto cometen un error triste y fatal. Si desean ejercer una influencia
genuina y salvadora, debieran vivir de acuerdo con su profesión, mostrar su fe
mediante sus obras rectas y establecer una clara distinción entre el cristiano
y el mundo.
Vi que las palabras, el vestido y las acciones debieran hablar de Dios.
Entonces se ejercería una influencia sagrada sobre todos, y todos notarían que
ellos han estado con Jesús. Los incrédulos verán que la verdad que profesamos
tiene una influencia santa y que la fe en la venida de Cristo afecta el
carácter del hombre o la mujer. Si alguien desea ejercer influencia en favor de
la verdad, que vivan la verdad en sus vidas y así imiten al humilde Modelo. Vi
que Dios detesta el orgullo, y que todos los orgullosos y los que obran
impíamente serán como paja, y arderán en el día que viene.
Vi que el mensaje del tercer ángel todavía debe obrar como levadura sobre
muchos corazones que profesan creerlo, y eliminar su orgullo, egoísmo, codicia
y amor al mundo. Jesús está por venir. ¿Encontrará a un pueblo conformado al
mundo? ¿Los reconocerá como su pueblo al que ha purificado para sí mismo? Oh,
no. Nadie, fuera de los puros y santos, será reconocido como suyo. Los que han
sido purificados y emblanquecidos mediante el sufrimiento, y se han mantenido
separados, sin mancha del mundo, le pertenecerán. Al contemplar el hecho
terrible de que el pueblo de Dios se encuentra (127) conformado con el mundo, y
que no hay distinción, excepto en el nombre, entre muchos de los profesos
discípulos del humilde Jesús y los incrédulos, me sentí profundamente
angustiada.
Vi que Jesús había sido herido y avergonzado abiertamente. El ángel dijo
que veía con tristeza al profeso pueblo de Dios amando al mundo, participando
de su espíritu y siguiendo sus modas: "¡Apartaos! ¡Apartaos! ¡No sea que
él os envíe con los hipócritas y los incrédulos fuera de la ciudad! Vuestra
profesión tan sólo os causará mayor angustia, y vuestro castigo será mayor
porque conocíais su voluntad, pero no la hicisteis". Los que profesan
creer el mensaje del tercer ángel, con frecuencia perjudican la causa de Dios
comportándose livianamente, gastando bromas y haciendo chistes y ocupándose de
frivolidades.
Vi que este mal afectaba a todas nuestras filas. Es necesario humillarse
delante del Señor, el Israel de Dios debiera desgarrar el corazón y no el
vestido. Pocas veces se observa la sencillez infantil; se piensa más en la
aprobación de los hombres que en el desagrado de Dios. El ángel dijo:
"Poned en orden vuestro corazón, no sea que él os visite con juicio y sea
cortado el débil hilo de la vida, y permanezcáis en el sepulcro sin
protección, sin preparación para el juicio. O si hacéis vuestra cama en la tumba,
a menos que pronto hagáis paz con Dios, y os separéis del mundo, vuestros
corazones se endurecerán aún más y os reclinaréis contra un falso apoyo, una
supuesta preparación, y descubriréis vuestro error demasiado tarde para
aseguraron una firme esperanza".
Vi que algunos profesos observadores del sábado pasaban horas que eran
más que perdidas estudiando esta o aquella moda para adornar su pobre cuerpo
mortal. Mientras tratáis de presentaros lo más semejante al mundo, y tan
hermosamente como podáis, recordad que el mismo cuerpo puede en pocos días ser
alimento de los gusanos. Y mientras lo adornáis a vuestro gusto, para agradara
los ojos, estáis muriendo espiritualmente. Dios detesta vuestro orgullo vano y
perverso, y os considera como un sepulcro blanqueado, lleno de corrupción y de
impurezas. Las madres dan un ejemplo de orgullo a los hijos, y al hacerlo,
siembran semillas que producirán fruto. La cosecha será abundante e inevitable.
Lo que ellas siembran, también segarán. La cosecha no dejará de presentarse.
Padres, vi que es más fácil para
vosotros enseñar a vuestros hijos una lección de orgullo que una de humildad. Satanás y sus ángeles están a vuestro
lado para convertir vuestros actos o las palabras que les habláis en
instrumentos efectivos para animarlos a (128) vestirse, y en su orgullo a mezclarse
con la sociedad que no es piadosa. Padres, plantáis en vuestro propio seno una
espina que con frecuencia sentiréis con angustia. Cuando deseéis contrarrestar
la triste lección que habéis enseñado a vuestros hijos, encontraréis que es
difícil conseguirlo. Es imposible que podáis lograrlo. Podéis negarles cosas
que gratifiquen su orgullo, sin embargo éste sigue viviendo en el corazón,
anhelando ser satisfecho; y no hay nada que pueda matar este orgullo fuera de
la acción rápida y poderosa del Espíritu de Dios. Cuando éste encuentre su
camino hacia el corazón, obrará como levadura y lo desarraigará.
Vi que tanto los jóvenes como las personas de edad descuidan el estudio
de la Biblia. No la convierten en objeto de estudio y en la regla de la vida
como debieran. Especialmente los jóvenes son culpables de este descuido. Muchos
de ellos están dispuestos y tienen tiempo para leer casi cualquier otro libro.
Pero la Palabra que señala la vida, la vida eterna, no es estudiada cada día.
Ese libro valioso e importante por el cual serán juzgados en el día final es
apenas estudiado. Se han leído atentamente historias insulsas, mientras la
Biblia ha sido pasada por alto y descuidada. Vendrá un día, día de nubarrones y
de densas tinieblas, cuando todos desearán poseer las claras y sencillas
verdades de la Palabra de Dios, para poder dar con humildad, y al mismo tiempo
con decisión, razón de su esperanza.
Vi que tendrían que fortalecer sus propias almas para el temible conflicto.
Sin esto serán hallados faltos y no podrán tener firmeza ni decisión. Los
padres harían mejor en quemar los cuentos inútiles del día y las novelas cuando
éstos llegan a su hogar. Esto será un acto de misericordia para los hijos. Si
se estimula la lectura de esos libros de cuentos, se produce en los niños una
especie de fascinación. Embelesa y envenena la mente. Padres, vi que a menos
que despertéis a lo que es el interés eterno de vuestros hijos, éstos
seguramente se perderán por vuestra negligencia. Y la posibilidad de que los
padres infieles sean salvados, es muy pequeña. Los padres debieran ser
ejemplo. Debieran ejercer una santa influencia en sus familias. Debieran
vestirse con modestia, ser diferentes del mundo que los rodea. Al valorar el interés
eterno de sus hijos, debieran reprochar el orgullo que hay en ellos,
reprocharlo fielmente y no estimularlo mediante palabras o acciones. ¡Cuánto
orgullo se me mostró que existe entre el pueblo profeso de Dios! Ha aumentado
cada año, a tal punto que ahora es imposible distinguir a los adventistas
profesos observadores del sábado, del mundo (129) que los rodea.
Vi que era necesario arrancar este orgullo de nuestras familias. Se ha
gastado mucho en cintas y encajes para los sombreros, en collares8 y otros artículos de adorno innecesarios,
mientras Jesús el rey de gloria, que rindió su vida para redimirnos, llevó una
corona de espinas. Esta fue la forma como adornaron la cabeza sagrada de
nuestro Maestro. Él fue "varón de dolores, experimentado en quebranto"
(Isa. 53:3). "Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por
nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados" (Isa. 53:5). Sin embargo, los mismos que profesan haber
sido lavados por la sangre de Jesús, derramada por ellos, pueden vestirse con
elegancia y adornar sus propios cuerpos mortales, y atreverse a profesar ser
seguidores del Modelo santo, abnegado y humilde. Ojalá que todos pudieran ver
esto en la forma como Dios lo ve y tal como me lo mostró. Me pareció demasiado
para poder soportarlo. Sentidla angustia de espíritu que yo experimenté al
contemplarlo. El ángel dijo: "El pueblo de Dios es peculiar; él los está
purificando para sí mismo". Vi que la apariencia exterior es un índice de
lo que hay en el corazón. Cuando el exterior se llena de cintas, collares y
cosas innecesarias, muestra claramente que el amor de todo eso está en el
corazón; a menos que tales personas sean limpiadas de su corrupción nunca
podrán ver a Dios, porque únicamente los puros de corazón lo verán.
8 (Se me ha preguntado si creo que es incorrecto
usar sencillos collares de hilo de lino. Mi respuesta ha sido siempre:
"No. Algunos han tomado el significado extremo de lo que he escrito acerca
de los collares, y han sostenido que es incorrecto usar collares de cualquier
clase que sean. Se me mostró collares elaborados a mucho costo, y cintas y
encajes caros e innecesarios que algunos observadores del sábado han usado, y
todavía usan por ostentación y para satisfacer las exigencias de la moda. Al
mencionar los collares, no tuve la intención de que se entendiera que no era
posible usar nada que se pareciera a un collar, o al hablar de las cintas, no
me propuse dar la idea de que no debiera usarse ninguna clase de cinta. E. G.
White, nota a la segunda edición).
Vi que era necesario aplicar el hacha a la raíz del tronco. No debiera
tolerarse ese orgullo en la iglesia. Estas cosas son las que separan a Dios de
su pueblo, que cierran el arca contra ellos. Israel ha estado dormido y sin ver
el orgullo, las modas y la conformidad con el mundo que existen en medio de él.
Cada mes progresan en orgullo, codicia, egoísmo y amor al mundo. Cuando los
corazones sean afectados por la verdad, se producirá la muerte al mundo en
ellos, dejarán de lado las cintas, los encajes y los collares; y si están
muertos, las risas, las (130) burlas y las mofas de los incrédulos no los
afectarán. Sentirán ansiosos deseos de separarse del mundo, tal como su
Maestro. No imitarán el orgullo, las modas ni las costumbres mundanas.
Mantendrán siempre ante sí el noble objetivo de glorificar a Dios y ganar la
herencia inmortal. Este propósito hará desaparecer todo lo que sea de
naturaleza terrenal. Dios tendrá un pueblo separado y distinto del mundo. Tan pronto
como alguien sienta el deseo de imitar las modas del mundo, sin que lo reprima
inmediatamente, Dios cesa de reconocerlo como hijo suyo. Son los hijos del
mundo y de las tinieblas. Anhelan con vehemencia los puerros y las cebollas de
Egipto, esto es, desean ser tan semejantes al mundo como sea posible; al
hacerlo así, los que profesan haberse vestido de Cristo, en realidad lo están
desechando, y muestran que son desconocidos de la gracia y desconocidos del
manso y humilde Jesús. Si se hubieran familiarizado con él, andarían en forma
digna de él. 1TI/EGW/MHP