sábado, 8 de julio de 2023

19. PERDONEN A LOS ARREPENTIDOS.

 

…Perdonad, y seréis perdonados (Lucas 6:37).

El Señor perdona a todos los que se arrepienten de sus pecados. 

Él se aparta de los que no se arrepienten, de los que se apoyan en la confianza propia. 

Nunca rehusará escuchar la voz de las lágrimas y del arrepentimiento.  

Nunca volverá su rostro del alma humilde que acude a El arrepentida y apesadumbrada...

El miembro de iglesia que cree en la Palabra de Dios nunca mirará indiferente a un alma que se humilla y confiesa su pecado. 

Sea recibido con regocijo el arrepentido. Cristo vino al mundo para perdonar a todo el que dice: "Me arrepiento. Lamento mi pecado". Cuando un hermano dice: "Dios me ha perdonado. ¿Me perdonará usted?", tome su mano, y diga: "Así como espero ser perdonado, yo perdonó".

"Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro padre os perdonará vuestras ofensas" (Mateo 6:9-15).

Cuando el enemigo está tratando de destruir por todos los medios, ¿se unirán los miembros de la iglesia con él para desanimar a un hombre que está arrepentido y que está pidiendo perdón? 

Dios no ha puesto a ningún hombre como juez. "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido...

Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7:1, 2, 13,14).

"Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

"Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médicos, sino lo enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio.

Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento" (Mateo 9:9-13).

¿Permitirán que esta lección se grabe en lo profundo de sus corazones? 

Carta 199, de 1905. RJ195/EGW/MHP 196

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=b6QvcuAjHQU&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=8&pp=sAQB

 

jueves, 6 de julio de 2023

18. PREPÁRATE PARA ENCONTRARTE CON TU DIOS.

Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente. (Sofonías 1:14).

Me siento impulsado a exhortar a las iglesias a despertar del sueño. Debemos luchar contra adversarios invisibles y sobrenaturales.

Hemos de ponernos toda la armadura de Dios, a fin de que podamos estar preparados para las batallas, que tendremos que pelear diariamente.

Exhorto a quienes han recibido luz y conocimiento, a orar más fervientemente, y a acudir "al socorro de Jehová, al socorro de Jehová contra los fuertes" (Jueces 5:23).

 ¿Quiénes son estos fuertes enemigos? Son los poderes que, en los días de Daniel trataron de impedir que los mensajeros celestiales convencieran al rey de Persia acerca de la obra que tenía que hacer.

Nuestra obra de proclamar la segunda venida de Cristo es similar a la de Juan el Bautista, el precursor de Cristo en su primera venida.

Hemos de proclamar al mundo el mensaje: "Cercano está el día grande de Jehová". "Prepárate para venir al encuentro de tu Dios" (Sofonías 1:14; Amós 4:12). 

Hemos de hacer mucho más de lo que ya hicimos.

Entre nosotros hay muchos -así como entre los hijos de Israel cuando estaban siendo guiados a la Tierra Prometida-, que a menos que puedan ver claramente y por anticipado cada paso no se moverán al mandato de Dios de "avanzar".  

No tienen sino una fe pequeña y poco espíritu de abnegación...

Hay lugar en la obra de Dios para todos los que sean llenos con el espíritu de sacrificio propio. 

Tenemos una solemne tarea delante de nosotros, Dios está llamando a hombres y mujeres que estén dispuestos a experimentar angustia de alma... que estén consagrados a su obra.

 Necesitamos... hombres que tengan una sólida experiencia en las cosas del Señor, que cuando encuentren dificultades se tomen firmemente de la obra, diciendo: No fracasaremos ni nos desanimaremos.

 Queremos hombres que fortalezcan y edifiquen la obra, no que derriben o busquen destruir lo que otros están tratando de hacer. Necesitamos hombres y mujeres con los cuales Dios pueda obrar... Queremos obreros que no estén impregnados de egoísmo, que no sean autosuficientes...

Satanás siempre cooperará con quienes están dispuestos a traicionar los sagrados depósitos que les fueron encomendados.

Hay traidores... hombres que dicen ser guardadores del sábado pero que, en vez de edificar la obra, la estorban por medio de la crítica y las falsas acusaciones contra sus hermanos.

¡Oh, cuántos que están absorbidos por las pequeñas cosas de la vida, podrían hacer una noble obra con abnegación y sacrificio propio!...

Ellos hacen un mundo de un átomo y un átomo de un mundo.

Han llegado a ser torrentes secos, porque no imparten a otros el Agua de la Vida. -Manuscrito 173, de 1898. RJ193/EGW/MHP 194

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=1-XzAzWLGsE&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=6&pp=sAQB

 

viernes, 2 de diciembre de 2022

17. ORACIÓN DURANTE LA NOCHE.

 

Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión. Sal. 17:3.

Anoche [1º de diciembre] pasé por una gran experiencia. Me pareció estar en una reunión en la que había numerosas personas; muchos eran creyentes y algunos, incrédulos. 

En cierto momento los presentes se dividieron en varios grupos pequeños. Yo sentía una carga especial y había dirigido mis comentarios a unos pocos que estaban siendo tentados por el enemigo. Albergaban ideas que no eran correctas, y que los conducían a negar la verdad.

El Tiempo En El Cual Vivimos es un periodo de gran tentación, en el cual existe el peligro de dar oído a sugerencias y sentimientos erróneos procedentes de espíritus seductores, de vincularnos con ángeles malos, y de presentar tales ideas como la verdad presente.

Se manifestaba un profundo interés en el escudriñamiento de las Escrituras.

Sentí Una Necesidad Especial De Orar; el peligro en que se hallaban estas almas representaba un peso demasiado grande para mí.

Derramé la carga de mi alma delante del Señor, intercediendo fervientemente para que Dios quebrantara el poder del enemigo y nos liberara, a fin de que las mentes de los amados que estaban siendo tentados fueran libradas y la verdad preciosa brillara en medio de las tinieblas morales. 

Presenté Mi Ruego Al Señor para que viniera en ayuda de su pueblo y magnificara la verdad, a fin de que los desaprensivos no fueran engañados durante este periodo de gran peligro.

Presenté Delante Del Señor Nuestra Gran Necesidad; que fuera otorgada a su pueblo una ayuda especial, en armonía con la estabilidad de sus atributos [de Dios], para que obrara en nuestro favor y contestara nuestras oraciones para gloria de su propio nombre.

Me Sentía como que me elevaba cada vez a mayores alturas. Intercedí ante Dios para que accediera a nuestras fervientes súplicas y permitiera que su verdad para este tiempo apareciera en toda su dignidad, su belleza y su gracia salvadora; que así como a menudo había dado a conocer su amor y su poder especiales, y había hecho que la verdad apareciera en toda su fuerza y autoridad, hiciera conocer otra vez su verdad clara y sagrada, sin mezcla de paja...

Seguí Intercediendo, y sentí que el Señor se había comprometido consigo mismo. Se produjo la victoria y desperté pregonando audiblemente, con gozo, que el Señor nos había manifestado su gracia, su verdad y su salvación. Por lo que comentaron los miembros de mi familia supe que mi oración había sido pronunciada en voz alta mientras dormía.

La Preciosa Bondad Y El Amor De Dios para conmigo me dieron consuelo, fortaleza y gozo. Sentí que se renovaban en mí la esperanza y el ánimo porque llegaría la liberación para las almas. La Palabra de Dios permanecerá eternamente y para siempre. ATO 348/EGW/MHP

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=RFRXKC62Q_c&list=PLVsLdOIe7sVtNkzkzVUaY9ryxU-9divBi&index=2&pp=sAQB

 (Manuscrito 177, del 2 de diciembre de 1903"). 349