¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?
Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. (Sant. 4:4).
Cristo y el mundo no están en sociedad. El apóstol dice:
"¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?..." La
conformidad con el mundo nunca será el medio para convertir el mundo a Cristo.
Los cristianos deben ser
enteramente consagrados a Dios si la iglesia ha de ser eficiente en su
influencia para bien sobre los incrédulos. La menor separación de Cristo
significa darle al enemigo esa misma cantidad de influencia, poder y eficiencia (Review and Herald, 23
de agosto, 1892).
Un cristiano, según
las Escrituras, es una persona que está separada del mundo en sus propósitos y
prácticas y que está unida a Cristo: es un poseedor de la paz que sólo Cristo
puede dar, que halla que el gozo del Señor es su fuerza y que su gozo es completo.
Los cristianos no
dejarán que el mundo perezca sin ser advertido, sin hacer esfuerzos para
rescatar a los perdidos... Los que realmente aman a Cristo aprovecharán cada
oportunidad para emplear los medios de que dispongan para hacer el bien y en
seguir el ejemplo de las obras de Cristo.
No cederán a la tentación de hacer alianzas
con el mundo. No se unirán a sociedades secretas ni intimarán con incrédulos.
Pero los que no están plenamente del lado de Cristo están en extenso grado
controlados por las máximas y las costumbres del mundo...
Satanás es rico en
bienes de este mundo, y está lleno de astucia engañadora. Sus instrumentos más
eficaces son los que él puede inducir a adoptar una forma de piedad, mientras
niegan al mismo tiempo el poder de Dios a causa de su carácter que no es cristiano.
Los
hijos de Dios estarán firmes del lado de la justicia bajo cualquier
circunstancia. No han de ser engañados por los que tienen la mente y el
espíritu del mundo, ni se unirán con ellos en su espíritu ni en sus
prácticas...
Dios
tiene testigos fieles que no intentan hacer lo que Cristo calificó de
imposible: -o sea, tratar de servir a Dios y a Mamón a la vez. Son luces brillantes entre las tinieblas
espirituales del mundo (Id., 4 de diciembre, 1894). ELC 169
AUDIO.
https://youtu.be/qtlaSNDJAvk
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