Seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. (Heb. 8:12).
El
amor de Dios por la raza caída es una manifestación peculiar de amor:
amor nacido de la misericordia; pues todos los seres humanos son indignos. La
misericordia implica la imperfección del objeto hacia el cual se
manifiesta. Debido al pecado, la misericordia fue puesta en activo
ejercicio.
El pecado no es objeto del
amor de Dios sino de su odio. Pero
Dios ama al pecador y se compadece de él. Los descarriados hijos e
hijas de Adán son los hijos de la redención de Dios. Mediante la dádiva
de su Hijo les ha revelado su infinito amor e infinita misericordia (Signs of
the Times, 21 de mayo, 1902).
Dios propone cooperación a sus
frágiles y descarriadas criaturas, a quienes ha colocado en terreno ventajoso. Por
un lado hay infinita sabiduría, bondad, compasión y poder; por el otro,
debilidad, pecaminosidad, absoluta impotencia, pobreza, dependencia. . .
Al
hombre se le da el privilegio de trabajar con Dios en la salvación de su
propia alma. Ha de recibir a Cristo como a su Salvador personal y ha de creer
en él. Recibir y creer es su parte en el contrato. . .
El plan de redención fue preparado en las deliberaciones entre el Padre y el Hijo.
Entonces Cristo se comprometió a responder por el hombre si éste resultaba desleal.
Se comprometió a efectuar una expiación que uniera a toda alma creyente con Dios.
El que
coloca sus pecados sobre el sustituto y garantía. . . puede unirse con
el apóstol al decir: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo". "Para mostrar en los siglos venideros las
abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo
Jesús" (Efe. 1:3; 2:7).
En
su infinito amor Cristo ideó el plan de salvación. Está
listo para cumplir ese plan en favor de todos los que cooperen con él.
Intercediendo por ellos, dice al Padre: No les imputes a ellos
sus pecados, sino colócalos sobre mí. Sé misericordioso con sus
injusticias y no recuerdes más sus pecados e iniquidades (Id., 27 de febrero,
1901). ELC 13
AUDIO.
https://youtu.be/f57_OtuiVgI
No hay comentarios:
Publicar un comentario